MANIFIESTO CONJUNTO DE LA UGT-CNT DURANTE LA HUELGA DE 1917.
Es uno de los textos que entran en la EBAU de Historia en la Universidad de Murcia.
Es uno de los textos que entran en la EBAU de Historia en la Universidad de Murcia.
A los obreros y a la
opinión pública: ha llegado el momento de poner en práctica, sin vacilación alguna, los
propósitos anunciados por los representantes de la Unión General de
Trabajadores y la Confederación Nacional del Trabajo en el manifiesto
suscrito por estos organismos en el mes de marzo último.
Durante el tiempo transcurrido desde esta fecha al
momento actual, la afirmación hecha por el proletariado de demandar, como
remedio de los males que padece España, un cambio fundamental de régimen
político ha sido corroborada por la actitud que sucesivamente han ido
adoptando importantes organismos nacionales, desde la enérgica afirmación de la
existencia de las Juntas de Defensa del Arma de Infantería, frente a los
intentos de disolución de estos organismos por los poderes públicos, hasta la
Asamblea de Parlamentarios celebrada en Barcelona el 19 de julio, y la
adhesión a las conclusiones de esa Asamblea de numerosos Ayuntamientos, que dan
el público testimonio de las ansias de renovación que existen en todo el país.
Durante los días febriles en los cuales se han producido estos acontecimientos,
el proletariado español ha dado pruebas de serenidad y reflexión, que tal vez
hayan sido interpretadas por las oligarquías que detentan el poder como
manifestación de falta de energía y de incomprensión de la gravedad de las
circunstancias actuales […]
Si tal idea se han formado los servidores de la
Monarquía española, se han engañado totalmente. El pueblo, el proletariado
español, ha asistido en silencio durante estos últimos meses a un espectáculo
vergonzoso, mezcla de incompetencia y de repulsiva jactancia, de descarado
desprecio de la vida y de los derechos del pueblo e impúdica utilización de las
más degradantes mentiras como supremo recurso del Gobierno […]
Y si esto han hecho lo poderes públicos con las
clases sociales en cuya adhesión han buscado siempre las más firmes garantías
de su existencia y dominio, ¿qué no habrán hecho con el pueblo inerme e
indefenso bajo un régimen constitucional ficticio, bajo un régimen
económico de miseria y despilfarro, y en un estado cultural mantenido
por los oligarcas en el más bajo nivel, y sobre el cual la masa ciudadana
sólo puede irse paulatinamente elevando merced a ímprobos y perseverantes
esfuerzos
Comité de huelga, 12 de agosto de 1917
Lo anterior es el fragmento que se propone para comentar en la EBAU, a continuación os coloco uno más completo, que es el que suele comentarse con mas frecuencia:
A LOS OBREROS Y A LA OPINIÓN PÚBLICA:
Lo anterior es el fragmento que se propone para comentar en la EBAU, a continuación os coloco uno más completo, que es el que suele comentarse con mas frecuencia:
A LOS OBREROS Y A LA OPINIÓN PÚBLICA:
Ha llegado el momento de
poner en práctica, sin vacilación alguna, los propósitos anunciados por los
representantes de la Unión General de Trabajadores y la Confederación Nacional
del Trabajo en el Manifiesto suscrito por estos organismos en el mes de marzo
último.
Durante el tiempo
transcurrido desde esa fecha hasta el momento actual, la afirmación hecha por
el proletariado al demandar como remedio a los males que padece España un
cambio fundamental de régimen político, ha sido corroborada por la actitud que
sucesivamente han ido adoptando importantes organismos nacionales desde la
enérgica afirmación de la existencia de las Juntas de Defensa del Arma de
Infantería, frente a los intentos de disolución de esos organismos por los
Poderes públicos, hasta la Asamblea de Parlamentarios celebrada en Barcelona el
día 19 de Julio, y la adhesión a las conclusiones de esa asamblea de numerosos
ayuntamientos, que dan público testimonio de las ansias de renovación que
existen en todo el país.
Durante los días fabulosos en
los cuales se han producido todos estos acontecimientos, el proletariado
español ha dado pruebas de serenidad y reflexión que tal vez hayan sido
interpretadas por las oligarquías que detentan el poder como manifestaciones de
falta de energía y de incomprensión de la gravedad de las circunstancias
actuales.
Si tal idea se han formado
los servidores de la monarquía española, se han engañado totalmente. El pueblo,
el proletariado español, ha asistido en silencio durante estos últimos meses a
un espectáculo vergonzoso, mezcla de incompetencia y de repulsiva jactancia, de
descarado desprecio de la vida y de los derechos del pueblo e impúdica
utilización de las más degradantes mentiras como supremo recurso del Gobierno
(...)
Y si esto han hecho los
poderes públicos con las clases sociales en cuya adhesión han buscado siempre
las más firmes garantía de su existencia y dominio, ¿qué no habrán hecho con el
pueblo inerme e indefenso bajo un régimen constitucional ficticio, bajo un
régimen económico de miseria y despilfarro, y en un estado cultural mantenido
por los oligarcas en el más bajo nivel, y sobre el cual la masa ciudadana sólo
puede irse paulatinamente elevando merced a ímprobos y perseverantes esfuerzos.
[…] Pedimos la constitución
de un Gobierno provisional que asuma los poderes Ejecutivo y moderador, y
prepare, previas las modificaciones imprescindibles en una legislación viciada,
la celebración de elecciones sinceras de unas Cortes Constituyentes que aborden
en plena libertad los problemas fundamentales de la Constitución política del
país. Mientras no se haya conseguido este objeto, la organización obrera
española se halla absolutamente decidida a mantenerse en su actitud de huelga.
Instrucciones para la
huelga.
En el momento en que se
reciba la orden de huelga, dada por los Comités Nacionales de la U.G.T. y del
Partido Socialista, los obreros procederán a la paralización de todos los
trabajos, de tal modo que el paro resulte completo, tomando las medidas
necesarias para que se incorporen al movimiento los tranviarios, ferroviarios,
cocheros, panaderos, ramo de alumbrado; obreros municipales, dependientes de
comercio, etcétera.
Ciudadanos: No somos
instrumentos de desorden, como en su impudicia nos llaman con frecuencia los
gobernantes que padecemos. Aceptamos una misión de sacrificio por el bien de
todos, por la salvación del pueblo español, y solicitamos vuestro concurso.
¡Viva España!
Madrid, 12 de agosto de
1917. Por el Comité Nacional de la Unión General de Trabajadores: Francisco
Largo Caballero; vicepresidente; Daniel Anguiano, vicesecretario, Por el Comité
Nacional del Partido Socialista: Julián Besteiro, vicepresidente; Andrés
Saborit, vicesecretario.
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En cualquier caso aquí tienes dos distintas formas de ver un mismo suceso en la prensa de la época. Como veis, lo que sucede en la actualidad con la prensa no es nada nuevo.


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