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miércoles, 1 de septiembre de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Mapas históricos. Mapa Congreso de Viena. Prueba práctica real salida en oposición.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Mapas históricos. Mapa Congreso de Viena. Prueba práctica real salida en oposición. 

Este mapa ha salido en varias ocasiones en las prácticas de oposición de varias Comunidades Autónomas. Está relacionada con el tema 41 de la oposición: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.


Podéis realizar su comentario y compartirlo con otros en modo colaborativo en la zona de comentarios de esta entrada. La solución propuesta por nosotros está reservada a la zona de opositores matriculados en el curso de oposición. 


martes, 24 de agosto de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de Textos: Texto historiográfico sobre la “revolución de 1848 en Francia”. Temas 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX; y 43: Pensamiento político y económico en el siglo XIX.

 

Texto historiográfico sobre la “revolución de 1848 en Francia”

La monarquía de julio no era más que una sociedad por acciones para la explotación de la riqueza nacional de Francia, cuyos dividendos se repartían entre los ministros, las Cámaras, 240.000 electores y su séquito. Luis Felipe era el director de esta sociedad, un Roberto Macaire en el trono. El comercio, la industria, la agricultura, la navegación, los intereses de la burguesía industrial tenían que sufrir constantemente riesgo y quebranto bajo este sistema. Y la burguesía industrial, en las jornadas de julio, había escrito en su bandera: gouvernement a bonmarché, un gobierno barato.

Mientras la aristocracia financiera hacía las leyes, regentaba la administración del Estado, disponía de todos los poderes públicos organizados y dominaba a la opinión pública mediante la prensa, se repetía en todas las esferas, desde la corte al "café borgne" la misma prostitución, el mismo fraude descarado, el mismo afán por enriquece, no mediante la producción, sino mediante el escamoteo de la riqueza ajena ya creada.

lunes, 19 de julio de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea: Programa de Bismarck. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea:  Programa de Bismarck. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

EL PROGRAMA DE BISMARK: «La guerra, un medio necesario para la unificación de Alemania»
Discurso pronunciado por Bismarck el 30 de septiembre de 1862

No es en el liberalismo prusiano, sino más bien en la fuerza y la potencia de Prusia donde Alemania tiene los ojos puestos. Baviera, Württemberg y Badén pueden entregarse al liberalismo, por eso nadie les asignará el papel de Prusia. Prusia tiene que reunir sus fuerzas y esperar el momento oportuno. Las fronteras que el Congreso de Viena dio a Prusia no son cueras. Este no es un tema ni para hacer discursos ni para buscar el voto de la mayoría; las grandes cuestiones de nuestro tiempo -este fue el error de 1848 y de 1849- se resolverán por el hierro y por la sangre. BISMARCK: Pensamientos y recuerdos, 18S9

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea: 2 Textos sobre el Zollverein. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea: 2 Textos sobre el Zollverein. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

TEXTOS SOBRE LA UNIÓN ADUANERA (Zolverein)

Texto 1:

LA UNIÓN ADUANERA: […] Treinta y ocho líneas de aduanas paralizan el comercio interior y producen el mismo efecto que si se ataran los miembros del cuerpo humano para impedir que la sangre circule por todo el cuerpo. Para comerciar entre Hamburgo y Austria o entre Berlín y Suiza se tiene que atravesar diez Estados, estudiar diez reglamentos de aduanas y pagar diez impuestos o tasas aduaneras....

Miremos a la otra orilla del río con envidia y veremos una gran nación, del canal de la Mancha al Mediterráneo, del Rin a los Pirineos y de las fronteras de Holanda a Italia donde se comercia libremente sin encontrar aduana. Los recursos de los alemanes […] se arruinan por culpa de 38 sistemas de aduanas y peajes. Como consecuencia, nos atrevemos a solicitar a la Dieta:

1,°Suprimir las aduanas en el interior de Alemania.

2.”Establecer con las naciones extranjeras un sistema común de aduanas basado en el principio de compensación hasta que estas naciones adopten el principio de libertad de comercio europeo.  LIST, F.: Petición de una unión aduanera, 1819.

ZOLBEREIN 1834

Una libertad razonable es la condición de todo desarrollo físico e intelectual del hombre (...) los pueblos no alcanzarán su más alto grado de prosperidad económica, más que después de haber establecido entre ellos una libertad comercial ilimitada (...). Los alemanes por su parte, no hacen sino encerrarse cada vez más. Treinta y ocho líneas de aduanas paralizan el comercio interior y producen poco más o menos el mismo efecto que si se atan los miembros del cuerpo humano para impedir que la sangre circule de uno a otro. Para comerciar entre Hamburgo y Austria o entre Berlín y Suiza, se han de franquear diez Estados, estudiar diez reglamentos de aduana y pagar diez derechos de pago.

(...) y se atreven en consecuencia a solicitar de la Dieta:

1º Que se supriman las aduanas en el interior de Alemania.

2º Que se establezca con las naciones extranjeras un sistema común de aduanas, basado en el principio de la compensación, hasta que estas nación es adopten el principio de libertad de comercio europeo.

 

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea: Texto de Mazzini sobre la unificación de Italia. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

  Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea: Texto de Mazzini sobre la unificación de Italia. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

Texto Mazzinia. Unificación de Italia.

Los adversarios de la unidad italiana olvidaron el grito unánime que lanzaron los insurrectos de todas las provincias diez años más tarde, el severo apostolado unitario de todas nuestras sociedades secretas durante los años que siguieron a esas insurrecciones y la sangre vertida por los mártires de todas las provincias italianas en nombre de la patria común. Sobre todo, olvidaron el principio según el cual los pueblos no mueren ni se detienen en su camino antes de haber alcanzado el objetivo histórico de su existencia, antes de haber completado y cumplido su misión. Ahora la misión de Italia queda señalada por sus condiciones geográficas, por las aspiraciones proféticas de nuestras mentes más elevadas y nuestros más nobles corazones, y por toda nuestra magnífica tradición histórica, cuyas huellas puede remontar fácilmente todo aquel que estudie la vida de nuestro pueblo.

La nación no existió nunca, dicen; por lo tanto, no puede nunca existir. Pero nosotros - contemplando la cuestión desde la altura de nuestra síntesis organizadora- declaramos: La nación no ha existido hasta ahora, por lo tanto, debe existir en el futuro. Un pueblo destinado a realizar grandes cosas en aras de la humanidad debe constituirse un día un otro como nación. Y lentamente, de época en época, nuestro pueblo viene dirigiéndose a ese objetivo. Pero la historia de nuestro pueblo y de nuestra nacionalidad, que es  una y la misma cosa, está todavía por escribirse. Me entristece decir que me veo obligado a llevar conmigo a la tumba el deseo incumplido de intentarlo yo mismo según mi propio plan. Quien la escriba como debe ser escrita, sin soslayar los hechos salientes del proceso italiano bajo una multitud de  detalles minúsculos, y manteniendo a la vista el desarrollo colectivo del elemento italiano de período en período, será recompensado por el hecho de haber sustentado la unidad del país con la base firme de la historia y la tradición.

Poco importa que no sea fácil determinar ahora cuál sea la misión de Italia- altamente religiosa, creo yo- en el mundo. La tradición de dos épocas de iniciación y la conciencia moral del pueblo italiano dan testimonio por igual de que esa misión existe, y aunque el mundo no indique en qué consiste la misión, el hecho de que existe en el pueblo el instinto de que una misión nacional debe llevarse a cabo y de que debe desarrollarse una idea colectiva, sería suficiente para probar la necesidad de una patria única con una forma de organización que la encarne y la represente. Esa forma de organización es la unidad. El federalismo implica una multiplicidad de objetivos por realizar, y , tarde o temprano, se resuelve en un sistema de aristocracia o de castas. La unidad es la única seguridad de la igualdad y el desarrollo adecuado de la vida del pueblo.

Por eso Italia será una. Sus condiciones geográficas, su lengua y su literatura; las necesidades de defensa y de poder político; el deseo de las poblaciones, los instintos democráticos innatos del pueblo, el presentimiento de un progreso al que todas las fuerzas y las facultades del país deben contribuir; la conciencia de que algo ha comenzado en Europa y de las grandes cosas que tiene todavía Italia que cumplir en el mundo, todo señala este objetivo. No hay en el camino obstáculo que no pueda superarse fácilmente, ni objeción que no pueda contestarse y refutarse histórica y filosóficamente." 

 

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea: Texto de Mazzini sobre la unificación de Italia. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.


 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Comentario de textos de Historia Contemporánea: Texto de Mazzini sobre la unificación de Italia. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

PRÁCTICAS HISTORIA CONTEMPORÁNEA

 TEXTO UNIFICACIÓN ITALIANA de Giuseppe Mazzini

(Texto comentado con guía de trabajo para alumnos de 4º de ESO y 1º Bachillerto)

(...) Aunque el mundo no indique en que consiste la misión, el hecho de que existe entre el pueblo el instinto de que una misión nacional debe llevarse a cabo y de que debe desarrollarse una idea colectiva, sería suficiente para probar la necesidad de una patria única con una forma de organización que la encarne y la represente. Esta forma de organización es la unidad.

El federalismo implica una multitud de objetivos por realizar y, tarde o temprano, se resuelve en un sistema de aristocracias o de castas. La unidad es la única seguridad de la igualdad y el desarrollo adecuado de la vida del pueblo.

Por eso Italia será una. Sus condiciones geográficas, su lengua y su literatura; las necesidades de defensa y de poder político; el deseo de las poblaciones, los instintos democráticos innatos del pueblo, el presentimiento de un progreso al que todas las fuerzas y facultades deben contribuir; la conciencia de que algo ha comenzado en Europa y de las grandes cosas que tiene todavía Italia que cumplir en el mundo, todo señala este objetivo. No hay en el camino obstáculo que no pueda superarse fácilmente ni objeción pueda contestarse y refutarse histórica y filosóficamente.


RESOLUCIÓN:

El texto a comentar es de carácter histórico-circunstancial pues narra un acontecimiento histórico, de matiz nacionalista, concretamente se refiere a la unificación italiana.

El documento fue escrito por Giuseppe Mazzini y pertenece a su obra Life and Writings of Joseph Mazzini. Mazzini fue el fundador del movimiento “Joven Italia” para avivar el nacionalismo. Participó en las revoluciones de 1830 y 1848 y se le considera el máximo representante de un nacionalismo liberal y romántico que debería usar la vía revolucionaria para conseguir la unidad italiana.

En cuanto a sus coordenadas espacio-temporales podríamos decir que el documento fue e laborado en algún momento del siglo XIX, probablemente en la segunda mitad de dicho siglo. El espacio al que se refiere es Italia.

Por último, el destinatario es colectivo y su ámbito es nacional porque Mazzini aclama a la unidad de su nación.

ANÁLSIIS

El texto de Mazzini tiene carácter nacionalista y trata sobre la unidad italiana. En un principio, nos dice habla de la necesitad de un Estado único pues... 

PARA VER RESOLUCIÓN COMPLETA  Y GUÍA DE TRABAJO PINCHAR AQUÍ.


Oposición Geografía e Historia. Ampliación Historia Contemporánea: Las unificaciones de Alemania e Italia. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

 Oposición Geografía e Historia. Ampliación Historia Contemporánea: Las unificaciones de Alemania e Italia. Tema 41: Nacionalismo y liberalismo en la Europa del siglo XIX.

CONDICIONES Y FACTORES QUE INFLUYERON EN LOS PROCESOS UNIFICADORES.

En los procesos de unificación de Alemania e Italia, llevados a cabo en la segunda mitad del siglo XIX, existen una serie de semejanzas. Si bien es cierto que en los estados alemanes el nacionalismo ha estado presente de diversas formas desde la creación del I Reich, en Italia este concepto era puramente geográfico y hasta el siglo XIX no existió ningún proyecto unificador destacable. No obstante, hay una serie de elementos comunes en el siglo XIX, que preparan y hacen posible las unificaciones de Italia y de Alemania, estos son los siguientes: 

- El impacto de la revolución y del Imperio napoleónico, extendieron las ideas de libertad, igualdad y soberanía nacional por Europa, las cuales despertaron un sentimiento de nación con personalidad propia que, por primera vez en la historia, considera que el Estado debe estar dirigido por personas de la misma nacionalidad.

-La expansión económica en ambos casos y la unión comercial como preludio de la unificación política, en el caso alemán.

- La disposición de un ejército moderno y de unos políticos audaces. 

La Unificación de Alemania, Causas y Consecuencias:

Antes de la formación de un Estado nacional unificado, el actual territorio de Alemania se encontraba dividido en un mosaico político de más de 30 Estados. Entre ellos se destacaron, por su importancia económica y política, Austria y Rusia.

Desde principios del siglo XIX se inició un proceso de organización de un Estado nacional en Alemania. Un paso importante en este proceso fue la formación de un mercado único en la región, impulsado por la aristocracia terrateniente —los junkers— de Prusia y la burguesía industrial de la cuenca del Rhur.

Un hecho trascendente se produjo en 1835 con el establecimiento de la unificación aduanera —Zoelverein— (Que integró el territorio prusiano con otras regiones alemanas) Sin embargo, debido a las diferencias políticas entre Austria y Prusia, entre otras causas, el proceso de unificación no pudo llevarse a cabo en la primera mitad del siglo XIX.

Desde 1848 fue cada vez más intensa la actividad política de grupos nacionalistas que alentaban la formación de un solo Estado para todos los alemanes.

Prusia y Austria eran muy distintas en sus aspectos económicos, sociales y políticos.  Austria estaba dirigida por una monarquía de corte centralista y autoritaria. Gobernaba un territorio habitado por diferentes pueblos  —croatas, húngaros, eslavos y serbios— que tenían distintas lenguas, religiones y costumbres. Esto fue motivo de frecuentes sublevaciones contra la monarquía austríaca, ya que el principal  reclamo era el derecho a la formación de sus propios Estados nacionales.

En lo económico, Austria fue un país que no contaba con recursos ni con una burguesía poderosa capaz de lograr un desarrollo industrial propio. El mantenimiento de un ejército y de una administración que mantuviera la unidad imperial le creó graves dificultades financieras. Prusia, en cambio, experimentó un desarrollo económico muy intenso, que hizo de ella el centro del crecimiento industrial de la región. El aumento de la producción de acero, carbón y hierro, en la segunda mitad del siglo XIX así lo demostró.

Las comunicaciones  —ferrocarriles, barcos de vapor, telégrafos— crecieron de tal modo, que permitieron la formación de un activo mercado económico. Además la población prusiana era mucho muís homogénea que la austriaca, ya que no existían pueblos tan diferentes en su lengua, religión y costumbres. El desarrollo económico prusiano tuvo otras consecuencias: la consolidación de una burguesía industrial, aliada a los terratenientes —jnnkers—y el predominio en su gobierno de ideas liberales, que buscaban la formación definitiva de un Estado nacional.

Austria y Prusia: dos proyectos para la unidad

Las diferencias entre Austria y Prusia en sus proyectos de unificación política fueron notorias. Prusia pretendía la unión creando un Pequeña Alemania (los territorios del norte), y buscaba afirmar el predominio prusiano, excluyendo a Austria. La monarquía austriaca, a su vez, quería imponer la unidad a partir de la formación de una Gran  (norte y sur de la Confederación), con el reconocimiento de Austria como dirección política del nuevo Estado.

El predominio económico y político dé Prusia, le otorgó ventajas sobre Austria para encabezar la formación del nuevo Estado nacional.  Para conseguir su propósito, Prusia tuvo’ que desplazar, primero, la influencia política austriaca sobre los territorios de la región. Y asegurarse de que en caso de guerra, su poderosa vecina, Francia, no apoyara a Austria.

Finalmente, luego de dominar varios territorios al norte de su país, Prusia entró en guerra con la monarquía austríaca y la derrotó en 1866. El rey prusiano Guillermo 1 y su primer ministro Otto Von Bismarck fueron los principales gestores políticos de esta estrategia.  Como consecuencia de ello, se organizó una Confederación Alemana del Norte bajo el control político de Prusia.

El paso final en la unificación alemana se dio luego de la guerra franco prusiana de 1870. Prusia venció militarmente a Francia —la consideraba su principal rival continental—, y se apropió de los territorios franceses de Alsacia y Lorena, muy ricos en minerales.

Impulsado por sus triunfos militares el gobierno prusiano creó en 1871, con la incorporación de otros territorios, un nuevo Estado nacional: el Imperio alemán ó II Reich. Se caracterizó por ser un gobierno militarizado, apoyado políticamente por conservadores y liberales. El nuevo Estado se preocupó, además, por garantizar los intereses económicos y sociales de la burguesía industrial y de los grandes terratenientes prusianos.

Entre 1870-71 la Confederación del Norte de Alemania, que el propio Bismark había creado, derrotó a Francia en la Guerra Franco-Prusiana. Se configuró entonces el Gran Imperio Alemán del que fue nombrado primer canciller. Intentó aumentar el poder del Imperio por medio de ataques al partido socialdemócrata con leyes excepcionales, tomando algunas leyes sobre retiro obrero y luchando contra el partido católico ( Kulturkampf ). Esto ocurrió entorno a 1878. Llevó a cabo la Triple Alianza formada por Italia, Austria y Alemania así como otros pactos y alianzas. Se hubo de retirar del poder cuando Guillermo II accedió a la corona por problemas personales entre ambos. Recibió tanto honores militares como nobiliarios.

 LA UNIFICACIÓN DE ITALIA

Tras el Congreso de Viena, Italia quedó dividida en siete Estados independientes: el reino de Piamonte, bajo la casa de Saboya; el reino Lombardo-Véneto, bajo el dominio directo de Austria; los Ducados de Parma, Módena y Toscana, regidos por príncipes austriacos; los Estados Pontificios, bajo el dominio del Papa; el reino de las Dos Sicilias, donde se repuso el trono de los Borbones. Esto suponía una dificultad mayor para los patriotas italianos, que deseaban la unificación italiana.

El sentimiento nacionalista italiano se verá reforzado por historiadores, músicos y literatos, que popularizan y difunden la riqueza cultural y las pasadas grandezas de Italia desde la antigüedad clásica.

Por otra parte, los liberales, empujados por la represión absolutista de los reinos italianos, se agruparán en sociedades secretas, desde donde, con una intención conspiradora y de exaltación romántica, participarán en los levantamientos.

Tres soluciones se presentaban para llevar a cabo el proceso unificador, todas ellas coincidían con la necesidad previa de acabar con el dominio austriaco en Italia, pero esto no sería posible sin la colaboración de alguna de las potencias europeas. Se presentaron diferentes procesos unificadores:

- El defendido por Mazzini, mezclaba las ideas nacionalistas con las utopías revolucionarias. Propugnaba una política unitaria, instaurada por la insurrección general de las masas. 

- Los sectores liberales y nacionalistas más moderados se apartaron del proyecto de Mazzini y buscaron una solución política a la cuestión italiana, desde esta perspectiva se proponía una Confederación presidida por el Papa; este proyecto consiguió un notable éxito, que aumentaría con la elección, en 1846, de Pío IX, a quien se consideraba favorable al Risorgimento de Italia. Sin embargo, los acontecimientos revolucionarios de 1848 hicieron que Pío IX renunciara a cualquier papel político en el proceso unificador.

- Los piamonteses Cesare Balbo y Massimo d'Azeglio, proponían una tercera alternativa: que fuera la casa de Saboya la que dirigiese el proceso unificador nacional. Tras el fracaso en Italia de la oleada revolucionaria de 1848, sólo quedaba esta posibilidad como viable, y será la que finalmente triunfe.

Giuseppe Garibaldi (1807-1882)

Garibaldi comenzó a actuar en política en la agrupación revolucionaria "La Joven Italia", creada por Giuseppe Mazzini en 1830. Participó junto a los "jóvenes italianos" del intento revolucionario de ese año y frente al fracaso, decidió trasladarse a Sudamérica, donde tuvo una activa participación en nuestras luchas civiles y las del Uruguay. En 1848 volvió a Italia y a la lucha, formando en 1860 los "mil camisas rojas", liberando Nápoles y Sicilia del dominio francés.

¿Cuál era la situación de Italia en 1860?

En Italia, la fragmentación territorial en manos de diversos poderes, fue superada enfrentando a las grandes fuerzas conservadoras de la época: el Papado en el centro y la aristocracia terrateniente en el sur.

En el exterior, los afanes nacionalistas chocaron con la oposición austríaca, que dominaba importantes territorios en el noreste de la península.

¿Cómo se inició la unificación?

La marcha hacia la unidad partió del reino de Piamonte y Cerdeña, gobernado por Víctor Manuel II y su ministro liberal el conde de Cavour. La modernización del reino, el más poderoso económicamente y la búsqueda de apoyo contra Austria y el Papado formaron parte de la hábil estrategia de Cavour.

A las acciones desarrolladas desde el norte, se sumaron, en el sur, las del patriota Giuseppe Garibaldi quien a través de la organización de un movimiento popular y republicano, los mil camisas rojas, logró la recuperación de Sicilia y el reino de Nápoles.

En 1871 vencidas todas las resistencias, nace el reino de Italia con Roma como capital.

 

viernes, 3 de mayo de 2019

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia. Textos Historia España e Historia Contemporánea. Tratado de Verano, 1822.


Tratado secreto de Verona, 22 de noviembre de 1822

Los infrascritos plenipotenciarios, autorizados especialmente por sus soberanos para hacer algunas adiciones al tratado de la Santa Alianza han convenido en los artículos siguientes: 
1º Las altas partes contratantes, plenamente convencidas de que el sistema de gobierno representativo es tan incompatible con el principio monárquico, como la máxima de la soberanía del pueblo es opuesta al principio del derecho divino, se obligan del modo más solemne a emplear todos sus medios y unir todos sus esfuerzos para destruir el sistema del gobierno representativo de cualquier estado de Europa donde exista y para evitar que se introduzca en los Estados donde no se conoce. 
2º Como no puede ponerse en duda que la libertad de la imprenta es el medio más eficaz que emplean los pretendidos defensores de los derechos de las naciones, para perjudicar a los de los príncipes, las altas partes contratantes prometen recíprocamente adoptar todas las medidas para suprimirla, no sólo en sus propios estados, sino también en todos los demás de Europa. 
3º Estando persuadidos de que los principios religiosos son los que pueden todavía contribuir más poderosamente a conservar las naciones en el estado de obediencia pasiva que deben a sus príncipes, las altas partes contratantes declaran, que su intención es la de sostener cada una en sus estados las disposiciones que el clero esté autorizado a poner en ejecución para mantener la autoridad de los príncipes. 
4º Como la situación actual de España y Portugal reúne por desgracia todas las circunstancias a que hace referencia este tratado, las altas partes contratantes, confiando a la Francia el cargo de destruirlas, le aseguran auxiliarla del modo que menos pueda comprometerla con sus pueblos y con el pueblo francés, por medio de un subsidio de veinte millones de francos anuales cada una, desde el día de la ratificación de este tratado, y por todo el tiempo de la guerra.
5º Para restablecer en la Península el estado de cosas que existía antes de la revolución de Cádiz y asegurar el entero cumplimiento del objeto que expresan las estipulaciones de este tratado, las altas partes contratantes se obligan mutuamente a que se expidan las órdenes más terminantes para que se establezca la más perfecta armonía entre las cuatro potencias contratantes... 
Por Austria, Metternich. Por Francia, Chateaubriand. Por Prusia, Berestorff. Por Rusia, Nesselrode. Dado en Verona a 22 de noviembre de 1822. 
FUENTE: Miraflores, Marqués de, Apuntes históricos para escribir la historia de la Revolución de España desde el año 1820 hasta 1833, Londres, 1834, t. II, pág. 97. 

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