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domingo, 18 de julio de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos. Historia Contemporánea. Depresión de 1929. Tema 47: La primera guerra mundial y las relaciones internacionales en el período de entreguerras. La crisis de 1929

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos. Historia Contemporánea. Depresión de 1929. Tema 47: La primera guerra mundial y las relaciones internacionales en el período de entreguerras. La crisis de 1929

DEPRESIÓN De 1929

Finalmente, cuando fue imposible ignorar durante más tiempo los hechos y hubo que buscar excusas, Washington descubrió que la depresión venía del extranjero. En el mes de octubre del año pasado la política oficial se presentó ante nosotros en la forma siguiente: "/a depresión se ha visto agravada por los acontecimientos producidos en el extranjero, que escapan tanto al control de nuestros conciudadanos como al de nuestro Gobierno". Una excusa, no lo perdáis de vista, amigos míos, que al presidente ha repetido en el discurso de aceptación de la nominación, la pasada semana (...)

Los informes realizados por las naciones civilizadas de la Tierra prueban dos hechos: en primer lugar, que la estructura económica de las otras naciones se ha visto afectada por la creciente ola de especulación en los Estados Unidos y que la disminución de nuestros préstamos al extranjero ha contribuido a generar un estado de miseria; en segundo lugar, que la burbuja de las quimeras estalló en primer lugar en su país de origen... los Estados Unidos.

El gran derrumbamiento en los otros países no ha hecho más que continuar el nuestro. No se produce al mismo tiempo que el nuestro. Además, nuevas disminuciones de préstamos al extranjero y el estancamiento del comercio provocado por la tarifa de Grundy han perpetuado la depresión en los negocios internacionales.

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos. Historia Contemporánea. Ultimátum de julio. Tema 47: La primera guerra mundial y las relaciones internacionales en el período de entreguerras. La crisis de 1929.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos. Historia Contemporánea. Ultimátum Austria a Serbia (julio 1914). Tema 47: La primera guerra mundial y las relaciones internacionales en el período de entreguerras. La crisis de 1929.

ULTIMÁTUM 23 JULIO

La historia de estos últimos años, y especialmente los acontecimientos dolorosos del 28 de Junio, han demostrado la existencia en Servia de un movimiento subversivo cuyo fin es separar de la monarquía Austro-Húngara, algunas partes de su territorio. Este movimiento, que ha ido creciendo ante los ojos del gobierno servio, ha llegado a manifestarse más allá del territorio del reino con actos de terrorismo, con una serie de atentados y muertes (...). El Gobierno real servio, nada ha hecho por suprimir este movimiento (...). El gobierno Imperial se ve obligado a pedir al gobierno real servio la formulación oficial de que condena la propaganda dirigida contra la monarquía austro-húngara (...).

El gobierno real servio debe comprometerse:

1. A suprimir toda publicación que excite alodio y al desprecio de la Monarquía (...)

2. A disolver inmediatamente la sociedad llamada "Mano Negra" y a confiscar todos sus medios de propaganda (...)

3. A eliminar sin demora de la institución pública Servia, todo lo que sirva a fomentar a la propaganda Austria-Hungría (...)

6. A abrir una escuela judicial contra los participantes en el complot del 28 de Junio, que se encuentran en territorio servio. Los órganos delegados por el gobierno imperial tomarán parte en las investigaciones correspondientes (...)

7. A proceder con urgencia al arresto del comandante Voislav Tankositch, y de Milan Ciganovitch, empleados del Estado servio, comprometidos, según los resultados de la instrucción, en Sarajevo (...)

El gobierno Imperial espera la respuesta del gobierno real, lo más tarde, hasta el sábado 25 de este mes, a las cinco horas de la tarde.

 

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos. Historia Contemporánea. Tratado de Versalles. Tema 47: La primera guerra mundial y las relaciones internacionales en el período de entreguerras. La crisis de 1929.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos. Historia Contemporánea. Tratado de Versalles. 

Tema 47:   La primera guerra mundial y las relaciones internacionales en el período de entreguerras. La crisis de 1929

 Tema 42. Imperialismo y expansión colonial. Los conflictos internacionales antes de 1914.

TRATADO DE VERSALLES

En la situación presente, el mayor peligro que percibo es que Alemania pueda asociar a su destino al bolchevismo. (...) Este peligro no es quimérico. El actual Gobierno alemán es débil, no tiene prestigio, su autoridad es contestada; si dura todavía es sencillamente porque no hay otra opción que los espartaquistas, y Alemania no está todavía madura para el espartaquismo.
Si somos juiciosos, ofreceremos a Alemania una paz que, al mismo tiempo que sea justa, será para todo hombre sensato, preferible a la alternativa del bolchevismo. Yo quisiera, por tanto, colocar como encabezamiento de la paz la idea siguiente: en cuanto Alemania haya aceptado nuestras condiciones, particularmente las reparaciones, nosotros le abriremos el acceso a las materias primas de los mercados mundiales, en condiciones de igualdad, y haremos todo lo que nos sea posible para devolver al pueblo alemán su capacidad de ponerse nuevamente en pie. No podemos, a la vez, destrozarla y esperar a que nos pague (...)
De todos los puntos de vista, por consiguiente, me parece que debemos esforzamos por establecer la reglamentación de la paz como si fuéramos árbitros imparciales, olvidados de las pasiones de la guerra. Esta reglamentación deberá tener tres fines: ante todo, debe hacer justicia a los aliados, teniendo en cuenta la responsabilidad de Alemania en los orígenes de la guerra y en los métodos de guerra; después debe ser tal que un Gobierno alemán consciente de sus responsabilidades pueda firmarla juzgando que podrá cumplir las obligaciones que suscribe; finalmente, esta reglamentación no deberá contener ninguna cláusula cuya naturaleza provoque nuevas guerras, y deberá ofrecer una alternativa al bolchevismo porque se presentará ante la opinión de la gente razonable como una solución justa al problema europeo.


APUNTES PARA EL COMENTARIO: 

El Tratado de Versalles puso fin a la Primera Guerra Mundial y desató la Segunda

El 28 de junio de 1919, a las afueras de París, los dignatarios europeos se congregaron en el Palacio de Versalles para firmar uno de los tratados más odiados de la historia. El Tratado de Versalles puso fin formalmente a la Primera Guerra Mundial y, al mismo tiempo, sentó las bases de la Segunda Guerra Mundial. Aunque fue precedido de una conferencia de paz que duró más de un año, no gustó a ninguno de los países firmantes. Los países europeos decidieron castigar duramente a Alemania por su papel en la Primera Guerra Mundial, un acuerdo que pronto atormentaría al mundo.

Más de 65 millones de personas habían combatido en la Primera Guerra Mundial, que se cobró la vida de más de 8,5 millones de miembros del ejército y de al menos 6,6 millones de civiles. La guerra diezmó tierras agrícolas, ciudades y campos de batalla de toda Europa. Y, según muchos, Alemania fue la culpable. A pesar de que los historiadores contemporáneos aún están divididos respecto a quién fue el responsable de la Primera Guerra Mundial, el tratado culpó y castigó a Alemania.

Del idealismo al castigo

Durante la Primera Guerra Mundial, el presidente Woodrow Wilson había propuesto los Catorce Puntos, un plan de paz mundial que incluía fundar una asociación de naciones para garantizar la seguridad en Europa e impedir que los países firmasen tratados secretos de protección mutua. Gran parte de ese plan idealista se hundió durante las negociaciones cuando las otras naciones aliadas centraron sus prioridades en las reparaciones.

El propio tratado se basó en culpar a Alemania de la guerra. El documento quitó a Alemania el 13 por ciento de su territorio y una décima parte de su población. La región de Renania fue ocupada y desmilitarizada, y la nueva Sociedad de las Naciones se apropió de las colonias alemanas. El ejército alemán quedó reducido a 100.000 hombres y se prohibió que el país reclutase soldados. Se confiscó la mayor parte de sus armas y su armada se quedó sin grandes buques. Alemania fue obligada a someter a juicio a su emperador, Guillermo II, por crímenes de guerra. Y el tratado exigía que Alemania pagara 269.000 millones de marcos de oro, el equivalente a 33.000 millones de euros.

Los líderes europeos firmaron el tratado en la Galería de los Espejos del Palacio de Versalles, el lugar mismo donde se había creado el Imperio alemán y donde el padre de Guillermo II había sido coronado emperador en 1871. Supuso una bofetada para Alemania, cuyos residentes consideraron la famosa cláusula de «culpabilidad de la guerra» una humillación. (Estados Unidos no ratificó el tratado por la división política entre demócratas y republicanos.)

Las consecuencias del tratado

Aunque existía un deseo real de paz tras la desastrosa guerra, el tratado no logró los efectos esperados. Furiosos por lo que consideraban un duro diktat (una paz impuesta), los políticos alemanes de derechas utilizaron el tratado como punto de encuentro nacionalista. Las abrumadoras reparaciones y pagos redujeron la producción industrial del país y otras fuerzas provocaron hiperinflación en los años 20, que desempeñó un papel en la inestabilidad económica de la Gran Depresión.

Los líderes europeos no estaban satisfechos con el mapa redibujado de Europa y las concesiones que había hecho cada uno en nombre de una paz incómoda, ya que algunos estaban decepcionados por que Alemania no hubiera sido tratada con más dureza aún.

En 2010, 99 años después de que entrara en vigor el Tratado de Versalles, Alemania acabó de pagar el último plazo de su deuda de guerra. Para entonces, llevaban a sus espaldas otra guerra mundial. En la actualidad, el Tratado de Versalles sigue siendo un estudio de cómo, en lo que respecta a la guerra, las consecuencias inesperadas pueden anular hasta las mejores intenciones.

viernes, 16 de abril de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia Contemporánea. Textos I Guerra Mundial. Tema 47: LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES EN EL PERIODO DE ENTREGUERRAS. LA CRISIS DE 1929.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia Contemporánea. Textos I Guerra Mundial. Tema 47: LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES EN EL PERIODO DE ENTREGUERRAS. LA CRISIS DE 1929

TEXTOS TEMAS: La Primera Guerra Mundial (1914-1918).

  • Artículo de la prensa británica. Saturday Review, (11 septiembre de 1897).
  • BERTRAND RUSSELL, Autobiography (1951).
  • Mensaje de guerra del presidente Wilson, 2 de abril de 1917
  • Los Catorce Puntos de Wilson y la Paz de París.
  • Fragmentos del Tratado de Versalles, 1919.

 

TEXTO A: Artículo de la prensa británica. Saturday Review, (11 septiembre de 1897).

Inglaterra, con su largo pasado histórico de agresiones coronadas por el éxito y con su maravillosa convicción de que, satisfaciendo sus propios intereses, expande la luz entre las naciones sumergidas en las tinieblas, y Alemania, que tiene las mismas convicciones, con una fuerza de voluntad menor, pero quizá con una mayor inteligencia se enfrentan en todos los puntos del globo: en el Transvaal, en El Cabo, en África central, en la India y en Oriente, en las islas de los mares del Sur y en lejano Noroeste. En todo esos lugares la bandera ha seguido a la Biblia y, allí donde el comercio ha seguido a la bandera (y ¿dónde no ha penetrado?), los intereses alemanes están en lucha con los intereses británicos (...). Un millón de pequeñas disputas están a punto de originar el mayor conflicto bélico que el mundo haya conocido.

TEXTO B:  BERTRAND RUSSELL, Autobiography (1951).

LEE y RESPONDE: ¿cómo fue acogido el estallido de la Guerra por la población inglesa? ¿A qué fue debido?

Durante los calurosos días de finales de julio, yo estaba en Cambrigde, discutiendo la situación con todo el mundo. Consideraba imposible creer que Europa estuviese tan loca como para precipitarse a la guerra, pero yo estaba convencido de que, si llegara a haber guerra, Inglaterra se vería involucrada. Yo deseaba vivamente que Inglaterra permaneciera neutral, para lo que recogí firmas de un amplio número de profesores y compañeros para una declaración que, a tal efecto, apareció en el Manchester Guardian. El día que la guerra fue declarada, casi todos ellos cambiaron de pensar. Eché la tarde paseando por las calles, especialmente en las cercanías de Trafalgar Square, observando a un entusiasmado gentío que me hacía a mi mismo sensible a tales emociones. Durante aquel día y los siguientes, descubrí para mi sorpresa que hombres y mujeres sensatos están encantados con la perspectiva de la guerra. Yo había supuesto ingenuamente lo que la mayoría de los pacifistas afirmaban: que las guerras eran una imposición de gobiernos despóticos y maquiavélicos sobre una población que las rechazaba (...).

TEXTO C: Mensaje de guerra del presidente Wilson, 2 de abril de 1917

¿Qué razones llevaron a los americanos a declarar la guerra a Alemania?

            El día 3 de febrero les expuse el anuncio hecho por el gobierno imperial alemán (...) que dice que utilizaría sus submarinos para hundir todos los barcos que se acercaran a cualquier puerto de Gran Bretaña e Irlanda o de las costas occidentales de Europa o a cualquiera de los puertos controlados por los enemigos de Alemania en el Mediterráneo (...).

            Barcos de todas clases y cualquiera que fuera su bandera, su carácter y su carga, su destino o su misión han sido enviados al fondo del mar sin ninguna advertencia y sin un solo pensamiento de ayuda para sus pasajeros, fueran barcos de países beligerantes o de países neutrales (...). La guerra submarina de Alemania contra el comercio es una guerra contra la humanidad (...).

            Se han hundido barcos americanos y se han perdido vidas americanas (...).

            Con absoluta conciencia del carácter solemne de la decisión que acabo de tomar y de las graves responsabilidades que esta decisión comporta, aconsejo que el Congreso declare que la reciente conducta del gobierno imperial alemán no es sino un cambio de dirección de la guerra contra el gobierno y el pueblo de los EE.UU. Propongo que el Congreso acepte la posición de beligerante (...)


 TEXTO D. Los Catorce Puntos de Wilson y la Paz de París.

“1. Acuerdos de paz (…) después de los cuales no habrá más acuerdos internacionales privado de cualquier naturaleza que sean; la diplomacia procederá franca y públicamente.

2. Libertad absoluta de navegación sobre los mares, fuera de las aguas territoriales (…).

3. Supresión, en tanto en cuanto que sea posible, de todas las barreras económicas y establecimiento de condiciones comerciales iguales para todas las naciones (…).

4. Suficientes garantías (…) para que los armamentos nacionales sean reducidos al límite, extremo compatible con la seguridad interior de los países.

5. Arreglo libre, en un amplio espíritu y absolutamente imparcial, de todas las reivindicaciones coloniales, basado sobre el respeto estricto del principio que regula todas las cuestiones de soberanía (…).

6. Evacuación de todos los territorios rusos y regulación de todas las cuestiones concernientes a Rusia (…) para permitir (…), en plena independencia, su desarrollo político y nacional; para asegurarle una sincera acogida en la Sociedad de Naciones libres bajo el gobierno que ella misma se haya dado (…).”.

Fragmento del mensaje del presidente Wilson, 1918.

 

TEXTO E. El Tratado de Versalles.

“Los EE.UU. de América, el imperio británico, Francia, Italia y Japón (…) de una parte, y Alemania de otra, han convenido las disposiciones siguientes (…).

42. Se prohíbe a Alemania mantener o construir fortificaciones, sea sobre el lado izquierdo del Rin, sea sobre el lado derecho (…).

45. En compensación de la destrucción de las minas de carbón en el norte de Francia (…), Alemania cede a Francia la propiedad de las minas de carbón situadas en el Sarre (…).

51. Los territorios que fueron cedidos a Alemania en virtud del Tratado de Paz de 1871 (Alsacia y Lorena) son reintegrados a la soberanía francesa (…).

80. Alemania reconoce y respetará estrictamente la independencia de Austria (…).

87. Alemania reconoce la independencia de Polonia (…).

119. Alemania renuncia (…) a todos sus derechos y títulos sobre sus posesiones de Ultramar (…)”.

Fragmentos del Tratado de Versalles, 1919.


lunes, 29 de marzo de 2021

Oposición Geografía e Historia.- Prácticas Historia Contemporánea. Textos.- Tema 47, I Guerra Mundial.- Los 14 puntos de Wilson

Oposición Geografía e Historia.- Prácticas Historia Contemporánea. Textos.- Tema 47, I Guerra Mundial.- Los 14 puntos de Wilson

LAS DIFERENCIAS ENTRE LOS VENCEDORES

Memorandum de Lloyd George,  25 marzo 1919

Desde todos los puntos de vista, me parece que debemos esforzarnos por establecer un acuerdo de paz como si fueramos árbitros imparciales, olvidándonos de las pasiones de la guerra. Este acuerdo deberá tener tres objetivos: ante todo, hacer justicia a los Aliados, teniendo en cuenta la responsabilidad de Alemania en los orígenes de la guerra y en los métodos de guerra; seguidamente, el acuerdo debe ser de tal manera que un gobierno alemán consciente de sus responsabilidades pueda firmarlo estimando que podrá cumplir las obligacione que hay suscrito; por último, este acuerdo no deberá tener ninguna cláusula cuya naturaleza pueda provocar nuevas guerras, y deberá ofrecer una alternativa al bolchevismo, porque será para las gentes razonables una solución igualitaria del problema europeo. David Lloyd George, Some considerations for the Peace conference, 1919

 

El Presidente Wilson dirigiéndose a Clemenceau en el Consejo de los 4

Espero que Vd. esté de acuerdo, en principio, com el Sr. Lloyd George en la moderación que es necesario mostrar con Alemania. No queremos ni podríamos destruirla: nuestro mayor error sería darle razones poderosas para que qusiera un día tomarse la revancha. Cláusulas excesivas sembrarían la semilla segura de la guerra (...) Es necesario que evitemos dar a nuestros enemigos la impresión de injusticia. No temo para el futuro las guerras preparadas por complots secretos de los gobiernos, sino más bien los conflictos creados por el descontento de las poblaciones. Si nos hacemos a nosotros mísmo culpables de injusticia, ese descontento es inevitable. P. MANTOUX, Les Délibérations du conseil des Quatre, C.N.R.S., 1955

El jefe de gobierno francés, Georges Clemenceau, dirigiéndose al Consejo de los 4

Tomo acta de las palabras y de las excelentes intenciones del Presidente Wilson. Él elimina el sentimiento y el recuerdo: es ahí donde tengo una observación que hacer respecto a lo que acaba de decir. El presidente de EE.UU. desconoce el fondo de la naturaleza humana. El hecho de la guerra no puede ser olvidado. América no ha visto esta guerra de cerca durante los tres primeros años; nosotros, durante ese tiempo, perdimos un millón y medio de hombres. No nos queda mano de obra. Nuestros amigos ingleses, que han perdido menos que nosotros, pero lo bastante para haber también sufrido mucho, me comprenderán.
Las pruebas que hemos debido pasar han creado un sentimiento profundo sobre las reparaciones que nos son debidas; y no se trata sólo de reparaciones materiales: la necesidad de reparaciones morales no es menos fuerte (...)

Buscáis hacer justicia a los alemanes. No penséis que ellos nos van a perdonar, buscarán la ocasión de la revancha, nada destruirá la rabia de aquellos que han querido establecer su dominación en el mundo y que se han creído tan cerca de conseguirlo.

Pierre Renouvin, Le traité de Versailles, Paris, Flammarion, 1969, pp. 118 à 123 passim

 

domingo, 28 de marzo de 2021

Oposición Geografía e Historia.- Prácticas Historia Contemporánea. Textos.- Tema 47, I Guerra Mundial.- Los 14 puntos de Wilson

 LOS 14 PUNTOS DE WILSON

1. Acuerdos de paz negociados abiertamente (...) La diplomacia procederá siempre (...) públicamente.

2. Libertad absoluta de navegación sobre los mares (...)

3. Supresión, hasta donde sea posible, de todas las barreras económicas (...)

4. Suficientes garantías recíprocas de que los armamentos nacionales serán reducidos al límite compatible con la seguridad interior del país.

5. Libre ajuste (...) de todas las reivindicaciones coloniales (...)

6. Evacuación de todos los territorios rusos (...)

7. Bélgica (...) deberá ser evacuada y restaurada.

8. Todo el territorio francés deberá ser liberado (...) El daño hecho a Francia en 1871, en lo que se refiere a Alsacia-Lorena (...), deberá ser reparado.

9. Deberá efectuarse un reajuste de las fronteras de Italia, siguiendo las líneas de las nacionalidades claramente reconocibles.

10. A los pueblos de Austria-Hungría (...) deberá serles permitido, con la mayor premura, la posibilidad de un desarrollo autónomo.

11. Rumania, Serbia y Montenegro deberán ser evacuados (...) A Serbia se le concederá libre acceso al mar (...)

12. A los territorios turcos del actual Imperio otomano se les garantizará plenamente la soberanía (...), pero las otras nacionalidades que viven actualmente bajo el régimen de este Imperio deben (...) disfrutar de una total seguridad de existencia y de poderse desarrollar sin obstáculos.

13. Deberá constituirse un Estado polaco independiente, que comprenda los territorios incontestablemente habitados por polacos, los cuales deberán tener asegurado el acceso al mar.(...)

14. Deberá crearse una Sociedad general de las Naciones en virtud de acuerdos formales, que tenga por objeto ofrecer garantías recíprocas de independencia política y territorial tanto a los pequeños como a los grandes estados