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domingo, 4 de abril de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia: Comentario de textos. Un navío samio. Tema 24. La península ibérica hasta la dominación romana

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia: Comentario de textos. Un navío samio. Tema 24. La península ibérica hasta la dominación romana

"(...) un navío samio, que tenía por patrono a Colaios y que se dirigía hacia Egipto, fue arrojado fuera de su ruta a la isla de Platea; las samios confiaron todo el asunto a Corobios y le hicieron un depósito de víveres para un año. Ellos mismos, que, al partir de la isla, habían marchado con un enorme deseo de llegar a Egipto, navegaron fuera de su ruta, arrastrados por el viento del Este; y, sin dejar de soplar el viento, alcanzaron las columnas de Hércules y, conducidos por un dios, llegaron a Tartessos. Este lugar de comercio estaba sin explotar en esta época, de forma que, a su vuelta, estos samios realizaron con su cargamento el mayor beneficio que haya conseguido hasta ahora ningún griego, del que nosotros tengamos referencias exactas, si exceptuamos a Sóstrato, hijo de Laodamente de Egina, que ningún otro puede compararse con éste. De sus ganancias los samios dedujeron el diezmo, seis talentos y ordenaron fabricar un jarrón de bronce en forma crátera argólica." Heródoto hablando sobre Argantonio, rey tartessio

 Resolución de un opositor.

COMENTARIO DE TEXTO

Nos encontramos ante un texto histórico de fuente secundaria, ya que el autor lo escribió siglo y medio después de suceder los hechos narrados. Se trata de un texto de naturaleza historiográfica y de tema político-económico, escrito por Heródoto para dar a conocer unos hechos que tienen que ver con la llegada de los samios a tartessos.

Heródoto es un historiador y geógrafo griego del siglo V a.C., el fragmento que nos ocupa forma parte de su obra Historias, que tiene como objetivo narrar  los enfrentamientos que tuvieron lugar entre griegos y bárbaros.

El texto trata del acontecimiento histórico por el cual Colaios de Samos llegó por primera vez hasta las tierras del sur de la Península Ibérica, concretamente tartessos, obteniendo de este contacto importantes beneficios económicos.

La noticia no constituye un relato del todo  independiente sino que aparece insertada dentro de un contexto más amplio como es la historia de la colonización de Cirene por los habitantes de la isla de  Tera. Dentro de ella, la referencia a Corobios, en particular la historia de su viaje hasta Tartessos, constituye una digresión de la línea narrativa principal, interesada sobre todo en seguir los pasos de los expedicionarios de Tera hacia las costas de África.

En el texto, podemos destacar una idea central, la llegada de los samios a tartessos, así como otras que lo complementan y explican:

·         El descubrimiento de las tierras de Tartessos es de forma casual.

·         Desde el punto de vista narrativo solo su relación temporal con el cretense Corobios parecería justificar su inserción en este episodio, pero casi de forma inmediata a la mencionada conexión, la atención se desvía hacia la propia historia de Colaios que  constituye sin duda  el punto focal de dicho pasaje.

·         Las Columnas de Heracles nos remiten a un universo del que la distancia es nota característica. Tartessos por su situación era una de esas zonas remotas del mundo.

·         Tartessos aparece como un lugar al que nadie hasta entonces había llegado, como se encarga de subrayar Heródoto al hacer referencia al carácter todavía virgen del lugar.

·         Tartessos poseían los productos más preciados y los recursos más cuantiosos.

·         Las ganancias obtenidas fueron evaluadas en sesenta talentos, es decir, 150 kilogramos de plata. Con la décima parte de los beneficios, Colaios y sus compañeros encargaron un magnífico exvoto en honor a la diosa Hera, patrona de Samos, como acción de gracias a la divinidad por el éxito del viaje.

El texto nos habla sobre una de las primeras campañas de colonización llevada a cabo por los griegos en la península, pero ¿Cuáles fueron los motivos que impulsaron a los samios a realizar esta primera incursión a tartessos?

Los motivos no son quizá muy difíciles de imaginar si tenemos en cuenta que el riesgo de la complicada hazaña de Colaios debía estar justificado por una gran causa,  el  beneficio que obtendrían gracias a la importante fuente de materias primas de las que gozaba este territorio. Tartessos ofreció unos beneficios increíbles a los samios que apenas resistían la comparación con cualquier otra empresa semejante.

Tartessos, desde época temprana, figuraba dentro del imaginario griego con una destacada relevancia como país situado en uno de los extremos del mundo, donde las riquezas, especialmente la plata, abundaban y cuyos monarcas constituían una referencia paradigmática por su sabiduría y longevidad.

Ésta sería la única referencia con que contamos para atribuir un perfil individual, aunque borroso, a toda una larga etapa de tanteos, expediciones fallidas y contactos esporádicos con claros fines comerciales que culminarían con el establecimiento definitivo de la presencia griega en algunos puntos de la costa ibérica.


COMENTARIO EXTENSO DE OTRO OPOSITOR: 

Nos encontramos ante un texto histórico de fuente secundaria, ya que el autor lo escribió siglo y medio después de suceder los hechos narrados. Se trata de un texto de naturaleza historiográfica y de tema político en el que se hace referencia a temas económicos.  El marinero Kolaios de Samos descubrió, casualmente, las tierras de Tartessos para la civilización griega en el siglo VII a.C., empujado por el viento apeliota o del Este durante una expedición comercial por el Mar Mediterráneo, según relata el historiador Heródoto de Halicarnaso. Los marineros de Kolaios aprovecharon la riqueza de minerales de Tartessos para desarrollar el comercio con las tribus indígenas. Los nautas helénicos regresaron a su patria con un formidable tesoro de 60 talentos. La noticia sobre la riqueza de las tierras de Tartessos se difundió con rapidez en el mundo helénico.

la noticia no constituye un relato del todo  independiente sino que aparece insertada dentro de un contexto más amplio como es la historia de la colonización de Cirene por los habitantes de la isla de  Tera.

Dentro de ella, la referencia a Coleo, en particular la historia de su viaje hasta Tartessos, constituye una digresión de la línea narrativa principal, interesada sobre  todo en seguir los pasos de los expedicionarios de Tera hacia las costas de África.

Sin embargo, a pesar de este carácter digresivo, Heródoto no parece haberse dejado llevar por sus inclinaciones habituales en este sentido. A diferencia de lo que ocurre en otras muchas ocasiones, el historiador no ha sacado excesivo partido de las posibilidades que la noticia le ofrecía al tratar de uno de los confines del orbe.

Sorprende en efecto la parquedad de sus informaciones sobre un lugar como Tartessos, que desde época temprana figuraba ya dentro del imaginario griego con una destacada relevancia como país situado en uno de los extremos del mundo, donde las riquezas, especialmente la plata, abundaban y cuyos monarcas constituían una referencia paradigmática por su sabiduría y longevidad

De esta forma Tartesos o las Columnas de Heracles nos remiten a un universo del que la distancia es nota característica. Situado en los confines extremos del orbe el mítico reino aparece de forma significativa al final de la secuencia geográfica que marca la carrera de descubrimientos realizada por los foceos Incluso se le distingue de Iberia, que ya de por sí debía representar para Heródoto y su mundo un espacio marginal y apartado poblado por tribus bárbaras dedicadas a hacer la guerra^*". Para llegar hasta él era preciso atravesar las Columnas de Heracles, lugar que en la conciencia griega aparece como sinónimo de lejanía extrema. Incluso el mismo Heródoto utiliza esta referencia a las Columnas con el fin de ilustrar de forma evidente la idea de lejanía con que una isla como Samos aparecía en la perspectiva de los griegos a comienzos del siglo V a.C. Fuera de ellas se encontraban sólo puntos extremos y limítrofes del orbe como la ciudad de Gadir, situada a orillas del océano, o pueblos casi desconocidos como los Celtas y Cinetes, que en palabras del propio Heródoto son los que habitan las zonas más occidentales de Europa. El relato de Coleo se acomoda bien a estas coordenadas. La distancia es efectivamente uno de los elementos que parece destacar Heródoto en esta historia por encima de otras circunstancias relativas a la realidad del reino tartesio que pudieran suscitar su interés. La distancia constituye en efecto el elemento relevante que convertía en hazaña la acción del navegante samio. Para llegar hasta allí era necesario atravesar las Columnas de Heracles- hecho que subraya expresamente Heródoto- que como hemos dicho antes constituían uno de los límites del mundo conocido para la imaginación griega y eran por tanto la puerta de entrada a lo desconocido, al Océano inmenso poblado de terribles monstruos marinos, el lugar que constituía por tanto la frontera misma del mundo accesible más allá del cual era imposible proseguir.

Además de la distancia. Heródoto desea destacar otro elemento significativo de su relato como es la enorme riqueza que el samio consiguió en su aventura viajera.

Coleo había obtenido unos beneficios increíbles que apenas resistían la comparación con cualquier otra empresa semejante. Esta supremacía aparente en los resultados de un viaje aventurado y también una característica del ámbito propiamente heroico si tenemos presente el alegato que este sentido dirige Menelao en el canto cuatro de la hazaña de Coleo se aproxima también de este modo al universo heroico, pero es a la vez también perfectamente coherente con su concepción del mundo. Tartesos por su situación era una de esas zonas remotas del mundo que poseían los productos más preciados y los recursos más cuantiosos y era por tanto lógico que quien consiguiera llegar hasta ellas obtuviera en este sentido el merecido premio.

Sin embargo, a pesar de esta coloración heroica, el episodio de Coleo encaja igualmente bien dentro de los parámetros generales que rigen la selección y presentación del relato herodoteo. El historiador jonio asume desde el principio la veracidad del relato mediante su inclusión dentro de una secuencia de acontecimientos históricos que le dan pleno sentido. El barco de Coleo viajaba rumbo a Egipto que era un destino habitual del comercio samio de aquel tiempo^^ y en su trayecto resultó desviado por la acción de los vientos a la isla de Platea donde se hallaba el cretense Corobio a la espera del regreso de los expedicionarios de Tera.

La acción de Coleo se somete además a los mismos controles que garantizan la veracidad de una historia. Así si la intervención divina justificaba el extraordinario viaje, su increíble ganancia se relativiza mediante su comparación con la que consiguió Sóstrato de Egina, a quien nadie podría superar. Con independencia de la realidad histórica concreta que se pueda esconder tras este nombre y la dimensión prodigiosa de sus empresas comerciales, es muy posible que Heródoto utilice de forma consciente la mención de un conocido comerciante, situado además en una cercanía tangible de comprobación como era la vecina isla de Egina, para validar la veracidad del relato referente a Coleo. Sus hazañas con ser grandes no superaban sin embargo los logros alcanzados por el egineta y esta circunstancia convertía la aventura de Coleo en una acción más creíble que ya no se alejaba de la medida humana a pesar de los parámetros míticos que rodeaban toda su historia.

Heródoto además refleja esta relativización sobre las enormes ganancias de Coleo mediante su expresión "al menos que nosotros sepamos positivamente", utilizando para ello el término axpeKeÍTj que ya había empleado en otros contextos para reflejar los límites de su conocimiento y la condición que garantiza la validez de sus afirmaciones". Heródoto refuerza todavía más esta misma apelación a la credibilidad de su relato al referir con cierto detalle la ofrenda realizada por Coleo y sus compañeros en el Hereo de Samos como acción de gracias a la divinidad por el éxito del viaje. La extraordinaria monumentalidad del objeto arroja ya de entrada serias dudas sobre su existencia efectiva^*. Sin embargo, Heródoto lo aproxima al ámbito de lo creíble al indicar casi de pasada que se trataba de una vasija del tipo de las cráteras argólicas. Esta aclaración ayudaría sin duda a forjar una imagen correspondiente en la imaginación de su público, asombrado en principio por la magnitud y el boato de la ofrenda. Heródoto además parece ofrecer de la misma una descripción que tiene su base en un testimonio por la precisión de los detalles que acompaña. Esta circunstancia se convierte también en un aval importante de la credibilidad de la historia dadas las preocupaciones que Heródoto refleja a este respecto a lo largo de su obra^^. La buena información relativa a Samos de la que dispuso Heródoto, demostrada con creces en otras partes de su obra, le convierten en un testigo fiable en este terreno y por tanto la misma inclusión de la noticia sin otra clase de prevenciones dentro de su relato constituye ya de hecho una confirmación por su parte de la veracidad admitida de la historia""*Resta considerar el objetivo que Heródoto perseguía mediante la inserción de la noticia en sí dentro de un contexto narrativo como el de la colonización de Cirene,  donde la misma, aparentemente, apenas parece cumplir ningún papel relevante.

Desde el punto de vista narrativo solo su relación temporal con el cretense Corobio parecería justificar su inserción en este episodio, pero casi de forma inmediata a la mencionada conexión la atención se desvía hacia la propia historia de Coleo que se constituye sin duda en el punto focal de dicho pasaje. La noticia en sí ha interesado por tanto a nuestro historiador de forma particular hasta el punto que consideró que la misma era digna de consideración por su propio contenido, con independencia de la razón de ser que justificaba su aparición en dicho contexto. Los motivos no son quizá muy difíciles de imaginar si tenemos en cuenta que la hazaña de Coleo de haber atravesado las Columnas de Heracles y haber conseguido alcanzar el reino mítico de Tartesos, que todavía por aquel entonces era un mercado virgen -aicTipaxov-, tal y

como se encarga de subrayar él mismo, constituyen uno de los casos claros de Coleo fue en efecto, según el testimonio del historiador, un auténtico pionero y en nada contradice esta noticia el valor factual de una referencia anterior al logro realizado por los focenses, quienes al decir del mismo Heródoto fueron quienes descubrieron estas lejanas tierras del extremo occidente'*^.El viaje de Coleo en cambio reviste como se ha visto las características de un hecho absolutamente excepcional, que no tuvo precedentes ni consecuencias inmediatas, dado que se nos presenta como una acción individual inintencionada -Coleo iba hacia Egipto- que por obra del azar y de la acción divina concluyó de forma afortunada y sorprendente. Tartesos aparece  aquí no como una entidad histórica asociada a la persona concreta de uno de sus monarcas sino como una referencia casi mítica de un lugar excepcional, situado más allá de las fronteras del mundo accesible y al que nadie hasta entonces había llegado, como se encarga de subrayar el mencionado apunte herodoteo sobre el carácter todavía virgen del lugar''^ El hecho de por sí tenía todos los elementos necesarios para suscitar la atención de Heródoto y llevarlo a incluir dicha noticia en el conjunto de su obra cuando el resquicio pertinente para su introducción así se lo permitía.

Es precisamente de este resquicio y de la justificación final de la historia dentro de su contexto narrativo de lo hablaremos para concluir. La breve digresión que constituye la noticia sobre el viaje de Coleo de Samos cumple una determinada función dentro del relato de la colonización de Cirene, donde se encuentra incluida.

Es efectivamente el mismo Heródoto quien al final de la misma nos proporciona la clave de lectura adecuada cuando a modo de colofón indica que este episodio fue precisamente "el origen remoto de los sólidos lazos de amistad que dréneos y tereos entablaron con los samíos'"^. La noticia funciona de esta forma como una especie de mecanismo etiológico que explica la razón histórica puntual de las buenas relaciones posteriores que se dieron entre esos pueblos. Se daba cuenta de forma dramática y explícita, mediante la referencia de un hecho completamente excepcional, de una realidad coetánea y conocida que requería ser explicada desde el punto de vista histórico, es decir para el que había que encontrar la aítíe correspondiente, y que para un jonio como Heródoto tenía un interés más que justificado.

Una vez situada la noticia sobre el viaje de Coleo de Samos dentro de su contexto adecuado desde el punto de vista narrativo hemos sin duda de volver a preguntamos sobre la implicación histórica de la misma. Hace ya tiempo que Rhys Carpenter emitió sus sospechas acerca de la veracidad completa de la historia por considerarla “too odyssean for full credence". Otros en cambio han apostado por la realidad escueta del viaje y han querido hallar las correspondientes pruebas arqueológicas del mismo"

 Sin embargo, quizá la realidad de los hechos es mucho más matizada como ya vio bien García y Bellido quien no aceptó la historia sin más y con su habitual agudeza crítica supo ver en ella un relato legendario elaborado a partir de hechos

reales''^ Es ciertamente probable que Heródoto escuchara en Samos noticias vagas sobre la hazaña del navegante, posiblemente ya mitificada por sus mismos compatriotas e incorporada de lleno a las glorias de la historia local donde debió figurar en un lugar señalado. Nuestro historiador decidió incorporarla a su obra pues la noticia reunía todas las características necesarias para interesar al propio autor y a su auditorio y encontró para la misma el lugar adecuado dentro del contexto narrativo de la colonización de Cirene donde cumplía una función determinada de forma inmejorable. Poco debieron preocuparle las connotaciones precisas que la tal noticia implicaba, especialmente dado su profundo desconocimiento del lejano occidente y su declarada incapacidad para poder ofrecer una información viable y veraz del mismo. La noticia cobra así su pleno sentido explicada dentro del marco  de la propia obra herodotea y pierde en cambio bastante relevancia fuera de la misma  pues nos hallamos frente a un relato fantástico de marinos con ribetes míticos cuya  precisa base real desconocemos y, a pesar de los considerables avances que en el  terreno arqueológico se han llevado a cabo a lo largo de los últimos años, apenas  estamos mejor capacitados para dar textura y cuerpo a la escueta referencia sobre la  aventura increíble del navegante samio de lo que estaba en su momento el propio  historiador de Haiicamaso

Heródoto, en sus Historias, hace referencia a Coleo de Samos, un navegante de mediados del siglo VII a. C que en su travesía hacia Egipto es desviado por el viento Apeliota (Levante) hacia esas columnas de Heracles en el estrecho de Gibraltar. Llegando a comerciar con el mítico rey Argantonio de Tartessos, unos tratos comerciales de los que obtuvo extraordinarios beneficios destaca la figura singular de Coleo de Samos, el navegante que según el testimonio de Heródoto llegó por primera vez hasta las tierras del sur de la Península Ibérica en algún momento del período arcaico'. Si aceptamos como históricamente válido dicho testimonio, ésta sería la única referencia con que contamos para atribuir un perfil individual, aunque borroso, a toda una larga etapa de tanteos, expediciones fallidas y contactos esporádicos con claros fines comerciales que culminarían con el establecimiento definitivo de la presencia griega en algunos puntos de la costa ibérica-

Apoyo documental para su realización: HERODOTO, COLEO Y LA HISTORIA DE LA ESPAÑA ANTIGUA F. Javier Gómez Espelosín Universidad de Alcalá de Henares (PINCHAR PARA VER). 

domingo, 7 de febrero de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Historia Antigua y Medieval. Textos. Tema 25 y 26. El sistema del colonato.

Oposición Geografía e Historia. Recursos didácticos. Prácticas de Historia: Historia Antigua y Medieval (Textos) Temas 25 y 26

Texto de Salviano, obispo de Marsella, sobre la transición al colonato 

Agobiados por los impuestos, indigentes por la injusticia de las leyes [...], se entregan a los grandes para ser protegidos, se hacen dependientes de los ricos y pasan a estar bajo su poder arbitrario y su dominio [...]. Sin embargo, yo no juzgaría esto grave o indigno, más bien me felicitaría de esta grandeza de los poderosos a los que los pobres se entregan, si no fuera porque venden sus patrocinios, si fuera por sus sentimientos humanitarios y no por su avaricia por lo que defienden a los humildes. Parecen proteger a los pobres para despojarlos, pues todos los que parecen ser defendidos entregan casi todos sus bienes a sus defensores antes incluso de ser defendidos [...]. ¿No es inaceptable y horrible -no digo que los espíritus humanos no puedan soportarlo, sino que es difícil entenderlo- que los más pobres y miserables, despojados de sus débiles recursos y arrojados de sus escasos campos, estén, sin embargo, obligados después de haber perdido sus bienes, a pagar el impuesto de estos bienes que ya no tienen? Usurpadores duermen sobre sus bienes y los desgraciados pagan el tributo en vez de los tales usurpadores [...]. Éstos a los que la usurpación a arrancado sus bienes, la exigencia de los impuestos les arranca también la vida. Así que algunos, más alertados, cuando pierden sus escasos bienes, huyen ante los perceptores de impuestos y llegan a los dominios de los grandes y se hacen colonos de los ricos. Y con frecuencia, aquellos que huyen desesperadamente hacia cualquier refugio, por miedo a sus enemigos o porque han perdido la integridad de su estatuto de hombres libres, se unen a la categoría abyecta de los inquilini (colonos), obligados por la necesidad, de tal forma que, despojados tanto de sus tierras como de su condición [...], se ven privados de todo, hasta de la libertad".  Salviano, obispo de Marsella. Sobre el gobierno de Dios.

CLASIFICACIÓN: 

Nos encontramos ante una fuente primaria pues el autor es contemporáneo a los hechos. Al describir el proceso de formación de un hecho histórico, el proceso de formación del sistema de colonato, podemos considerar como historiográfica. Se trata de un fragmento de la obra Sobre el gobierno de Dios, cuyo autor es el obispo de Marsella, Salviano. Fue escrito hacia el 450 d. C., constaba de 8 tomos. En esta obra trata de explicar la crisis del Imperio Romano del siglo V y las consecuencias de la mismo. Es, por tanto, una fuente pública que tiene una intención didáctica y divulgativa dirigida a un público erudito.

ANÁLISIS:

La idea, en torno a la cual gira el texto, es exponer ...

ABRIR Y VER RESOLUCIÓN AQUÍ

Para completar y personalizar el comentario de texto aquí os dejo algunas  aclaraciones histórico-jurídicos en torno al surgimiento del colonato:

La ciudad de Roma, a partir del siglo III d.c., inicio una inexorable perdida de autoridad como eje central del imperio, dado que las provincias iban adquiriendo una mayor autonomía, lo cual tenía su origen en el tamaño del propio imperio, grande y de difícil conducción.

Esta situación condujo a la paralización de muchas de las actividades comerciales, además de una parálisis en las conquistas, lo primero conllevaba que, muchas ciudades no pudieran recaudar impuestos por las actividades comerciales, y lo segundo, que al no haber conquistas, desaparecía una de las principales fuentes de ingreso del estado romano.

En medio de esta situación, muchos propietarios comenzaron a liberar a sus esclavos, a los cuales se les entregaba un pedazo de tierra, junto con lo necesario para su explotación, lo cual pagaban mediante elevados tributos al dueño de la tierra, quien se erigía como un pequeño soberano, al tener control sobre grandes extensiones de tierra.

En esa situación de cuasi – esclavitud estaban los sometidos a la institución del colonato, la cual, como se asegura, hizo su aparición en la época del bajo imperio, toda vez que previamente, en el período clásico, la palabra colonus se empleaba exclusivamente para designar, bien al propietario cultivador del suelo de Roma o de las colonias, ora al arrendatario del predio o tierra de otro.

Pero en el bajo imperio, seguramente a consecuencia de la miseria y debilidad romanas, el vocablo colono pasó a ser comprensivo de la persona natural o física que quedaba atada a perpetuidad a la tierra de otro para cultivarla a cambio de un censo en dinero o en especie. De ahí que se sostenga que el colono era individuo humano de condición mixta, entre la esclavitud y la libertad.

Se llegaba ser colono, bien por nacimiento, cuando los padres, o la madre solamente, eran poseedores de esa calidad, dado que se trataba de cuestión hereditaria; bien por convención o acuerdo de voluntades; o bien por prescripción de 30 años.

Llegaban a ser enteramente libres los colonos, por manumisión, por promoción al episcopado y cuando vivían como libres por espacio de treinta años. Eran los colonos, en realidad, esclavos de la tierra, esto es, servi terrae, porque no podían abandonarla a voluntad, ni tampoco podían ser separados de ella sin su consentimiento. Debían, eso sí, cultivar el terreno y pagar al propietario renta en dinero o en especie, lo que no los convertía en esclavos del tal propietario, por lo que entonces pudieron contar con patrimonio propio, obligarse y contraer nupcias; pero para enajenar los bienes que llegaran a adquirir, debía mediar la anuencia del dueño del terreno dado en colonato.

El dueño de la tierra tenía el derecho de patronatos, es decir, la facultad que tenía el patrono sobre el colono, quien debía trabajar la tierra del patrono a perpetuidad y, en caso de venderse esta, someterse a la potestad del nuevo propietario.


miércoles, 13 de marzo de 2019

Oposición Geografía e Historia.- Prácticas Historia. Comentario de Textos Historia Antigua: Edicto de Milán. 313.


Aquí os dejo el Edicto de Milán. Os sirve práctica del tema 25 de la oposición de Geografía e Historia, ya que sirve tanto para el tema de la civilización Clásica: Grecia y Roma, al ser clave para entender la crisis del Bajo Imperio Romano. Si os animáis a comentarlo podéis enviarlo y os lo corrijo. Un saludo.


Edicto de Milán (313):  

 Por su parte Licinio, pocos días después de la batalla, tras hacerse cargo y repartir una parte de las tropas de Maximino, llevó su ejército a Bitinia y entró en Nicomedia. Allí dió gracias a Dios con cuya ayuda había logrado la victoria y el día 15 de junio del año en que él y Constantino eran cónsules por tercera vez, mandó dar a conocer una carta dirigida al gobernador acerca del restablecimiento de la Iglesia y cuyo texto es el siguiente:  

 "Yo, Constantino Augusto, y yo también, Licinio Augusto, reunidos felizmente en Milán para tratar de todos los problemas que afectan a la seguridad y al bienestar público, hemos creído nuestro deber tratar junto con los restantes asuntos que veíamos merecían nuestra primera atención el respeto de la divinidad, a fin de conceder tanto a los cristianos como a todos los demás, facultad de seguir libremente la religión que cada cual quiera, de tal modo que toda clase de divinidad que habite la morada celeste nos sea propicia a nosotros y a todos los que están bajo nuestra autoridad. Así pues, hemos tomado esta saludable y rectísima determinación de que a nadie le sea negada la facultad de seguir libremente la religión que ha escogido para su espíritu, sea la cristiana o cualquier otra que crea más conveniente, a fín de que la suprema divinidad, a cuya religión rendimos este libre homenaje, nos preste su acostumbrado favor y benevolencia. Para lo cual es conveniente que tu excelencia sepa que hemos decidido anular  completamente las disposiciones que te han sido enviadas anteriormente respecto al nombre de los cristianos, ya que nos parecían hostiles y poco propias de nuestra clemencia, y permitir de ahora en adelante a todos los que quieran observar la religión cristiana, hacerlo libremente sin que esto les suponga ninguna clase de inquietud y molestia. Así pues, hemos creído nuestro deber dar a conocer claramente estas decisiones a tu solicitud para que sepas que hemos otorgado a los cristianos plena y libre facultad de practicar su religión. Y al mismo tiempo que les hemos concedido esto, tu excelencia entenderá que también a los otros ciudadanos les ha sido concedida la facultad de observar libre y abiertamente la religión que hayan escogido como es propio de la paz de nuestra época. Nos ha impulsado a obrar así el deseo de no aparecer como responsables de mermar en nada ninguna clase de culto ni de religión. Y además, por lo que se refiere a los cristianos, hemos decidido que les sean devueltos los locales en donde antes solían reunirse y acerca de lo cual te fueron anteriormente enviadas instrucciones concretas, ya sean propiedad de nuestro fisco o hayan sido comprados por particulares, y que los cristianos no tengan que pagar por ello ningún dinero de ninguna clase de indemnización. Los que hayan recibido estos locales como donación deben devolverlos también inmediatamente a los cristianos, y si los que los han comprado o los recibieron como donación reclaman alguna indemnización  de nuestra benevolencia, que se dirijan al vicario para que en nombre de nuestra clemencia decida acerca de ello. Todos estos locales deben ser entregados por intermedio tuyo e inmediatamente sin ninguna clase de demora a la comunidad cristiana. Y como consta que los cristianos poseían no solamente los locales donde se reunían habitualmente, sino también otros pertenecientes a su comunidad, y no posesión de simples particulares, ordenamos que como queda dicho arriba, sin ninguna clase de equívoco ni de oposición, les sean devueltos a su comunidad y a sus iglesias, manteniéndose vigente también para estos casos lo expuesto más arriba (...). De este modo, como ya hemos dicho antes, el favor divino que en tantas y tan  importantes ocasiones nos ha estado presente, continuará a nuestro lado constantemente, para éxito de nuestras empresas y para prosperidad del bien público.  

 Y para que el contenido de nuestra generosa ley pueda llegar a conocimiento de todos, convendrá que tú la promulgues y la expongas por todas partes para que todos la conozcan y nadie pueda ignorar las decisiones de nuestra benevolencia". 

LACTANCIO, "De mortibus persecutorum" (c.318-321). Recoge  M. Artola "Textos fundamentales para la Historia", Madrid, 1968, p. 21-22.  


lunes, 14 de enero de 2019

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos. Historia de España. Tema 24.


Descripción de la Celtiberia de Estrabón .- Estrabón, Geografía.III.4.10-15


Descripción de la Celtiberia de Estrabón.- Estrabón, Geografía.III.4.10-15

Aquí os un texto de Estrabón el que describe Celtiberia.. Os sirve para hacer prácticas del tema 24 de la oposición de Geografía e Historia, ya que sirve tanto para repasar el tema de la Historia de la Península hasta la dominación romano, así como para acumular materiales para el diseño de las unidades didácticas de Historia de España de Bachillerato o animación a la lectura incluso de 1º de ESO.
Si os animáis a comentarlo podéis enviarlo y os lo corrijo. Un saludo.

El tercer volumen de Geographiká Estrabón lo dedicó al territorio actual de España

TEXTO
§ 10. Tal es todo el litoral desde las Columnas hasta la frontera entre Iberia y Céltica. El interior -digo el país por dentro (al Sur) de los Pirineos y del lado Norte de Iberia hasta los Astures- está bordeado principalmente por dos cordilleras. De ellas una corre paralela con la Pyrene empezando por los Cántabros y terminando en el Mar Nuestro. Esta Sierra llaman Idubeda. La otra cordillera va desde el medio (de la costa) hacia el Oeste (Sur) y tuerce hacia el Sur (Oeste) y el litoral que empieza con las Columnas. Esta cordillera en su principio es baja y desnuda atravesando el Campo Espartario, después se junta con la sierra con bosques que está sobre Cartago (Nova) y la región de Malaca. Esta sierra se llama Orospeda. Entre la Pyrene y la Idubeda corre el Ebro, siendo paralelo a ambas sierras y recibiendo sus aguas por los ríos que bajan de allí (de las dos sierras) y por otras aguas. En el Ebro está la ciudad Caesaraugusta y la colonia Celsa, que tiene un paso por un puente de piedra. Este país está habitado por varias tribus, de las que la más conocida es la de los Iaccetanos. Esta tribu empieza por las estribaciones del Pirineo y se extiende por los llanos (del Ebro) llegando hasta la región de los Ilergetes alrededor de Ilerda y Osca, no lejos del Ebro. Sertorio, después de haber sido expulsado de la Celtiberia, hizo su última guerra en estas ciudades y en Calagurris, ciudad de los Vascones, y en el litoral de Tarraco y Hemeroskopeion, muriendo en Osca. Y más tarde en la región de Ilerda Afranio y Petreyo, los generales de Pompeyo, fueron vencidos por el dios César. Ilerda dista del Ebro, hacia el Oeste, 160 estadios; de Tarraco, hacia el Sur, 460 estadios; de Osca hacia el Norte, 590. Por esta región va la vía que conduce de Tarraco a los últimos Vascones que están junto al Océano con Pompaelo y *Oiasona, la cual está en la costa del Océano. La vía va hasta la frontera misma entre Aquitania e Iberia teniendo una longitud de 2.400 estadios. En el país de los Iaccetanos Sertorio combatió contra Pompeyo, y más tarde Sexto, hijo de Pompeyo, contra los generales de César. Al Norte de la Iaccetania está la tribu de los Vascones con Pompaelo, lo que significa “ciudad de Pompeyo”.
§ 13. De los Celtíberos mismos, que están divididos en cuatro partes, los más fuertes son los Arévacos, que están hacia el Este y Sur y lindan con los Carpetanos y las fuentes del Tagus. Su ciudad más célebre es Numancia. Los Numantinos enseñaron su valor en la guerra Celtibérica contra los Romanos que duró 20 años. Porque muchos ejércitos fueron aniquilados con sus generales y por último los Numantinos murieron por hambre con excepción de unos pocos que entregaron la ciudad. Por el Este (de Celtiberia) están los Lusones, que igualmente llegan hasta las fuentes del Tagus. A los Arevacos pertenece también Segida y Pallantia. Numancia dista 800 estadios de Caesaraugusta, que según hemos dicho está situada en el Ebro. También Segóbriga es ciudad de los Celtíberos y Bílbilis, alrededor de las cuales Metelo y Sertorio combatieron. Polibio describiendo las tribus y ciudades de los Vacceos y Celtíberos, nombra entre sus ciudades también a Segeda e Intercatia. Dice Posidonio que Marco Marcelo había logrado en la Celtiberia un tributo de 600 talentos, por lo que resulta que los Celtíberos eran numerosos y tenían bastante dinero a pesar de que habitaban un país pobre. Diciendo Polibio que Tiberio Graco tomó 300 de sus “ciudades”, (Posidonio) dice, burlándose de él, que el hombre (Polibio) ha dicho esto para complacer a Graco, llamando a las torres “ciudades”, como es costumbre en las pompas triunfales. Y quizá con esta crítica Posidonio tiene razón. Porque los generales y los historiadores fácilmente se dejan llevar de tales mentiras exagerando sus hazañas, ya que también los que atribuyen a los Iberos más de 1.000 ciudades me parece que han sido llevados a tal mentira llamando las aldeas grandes “ciudades”. Porque ni la naturaleza del país admite muchas ciudades por su pobreza y lejanía y falta de cultura, ni la vida y las hazañas de los habitantes admiten nada de esto con excepción de los habitantes del litoral del Mar Nuestro, siendo salvajes los que viven en aldeas. Tal es la mayor parte de los Iberos. Y hasta las ciudades no alcanzan fácilmente civilización, cuando son más numerosos los que habitan los bosques y hacen daño a sus vecinos.
§ 15. Casi todos los Iberos, por así decir, combaten como peltastas, armados a la ligera por su bandolerismo, como dijimos de los Lusitanos, usan jabalina, honda y puñal. Con los infantes está mezclada también la caballería, siendo los caballos adiestrados en subir sierras y arrodillarse con facilidad, cuando esto hace falta y se les manda. Produce la Iberia muchos corzos y caballos salvajes. Y hay en algunos sitios lagunas con muchas aves, es decir cisnes y otros pájaros parecidos. Hay también muchas avutardas. En los ríos hay castores, pero su castóreo no tiene la misma calidad como el del Mar Negro, siendo propia al castóreo póntico su importancia medicinal, como sucede también con muchos otros productos. Porque según Posidonio sólo el cobre de Chipre produce la cadmea, el vitriolo azul y el arsénico blanco. Propio de Iberia según Posidonio es también que las cornejas ibéricas no son negras y que los caballos de Celtiberia siendo grises cambian tal color si se los lleva a la Hispania exterior. Dice que son parecidos a los de la Parthia, siendo más veloces y de mejor carrera que los demás.


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martes, 8 de enero de 2019

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos Historia Antigua: La ascensión al trono del rey Salomón.


Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia. Comentario de Textos Historia Antigua: La ascensión al trono del rey Salomón. 
LA ASCENSIÓN AL TRONO DE SALOMÓN
El rey David era muy anciano (…) Por aquel tiempo Adonías, hijo de Haggit, decía que él iba a ser el rey. Se había provisto ya de carros, jinetes y una guardia de cincuenta hombres (…). Habló con Joab y con Abiatar, el sacerdote, que le prestaban apoyo. Pero Sadok, el sacerdote, Benías, hijo de Joyada, y Natán, el profeta (…) no estaban a su lado. Adonías hizo un sacrificio (…) e invitó a todos sus hermanos, a los oficiales (…), pero no convocó a Natán el profeta, a Benías o a Salomón.
Dijo entonces Natán a Betsabé, la madre de Salomón: “¿No has oído que Adonías se ha hecho rey y que David desconoce lo sucedido? Ven y te diré lo que has de hacer para tu salvación y la de tu hijo Salomón. Ve junto al rey y dile: ¿No juro tu Majestad a tu sierva que mi hijo Salomón habría de sucederte como rey? (…) ¿Por qué ha constituido Adonías como rey? Cuando tú estés hablando con el rey, yo entraré detrás de ti y expondré todo el asunto”.
Betsabé se presentó, pues, en la cámara privada del rey (…) Entonces el rey hizo el siguiente juramento a Betsabé: “Te juro por el Dios de Israel que Salomón tu hijo me sucederá y que él habrá de sentarse en mi trono (…)”. Dijo también David: “Que vengan Sadok, el sacerdote, y Natán, el profeta, y Benías, hijo de Joyada”.  Entraron a presencia del rey y les dio las órdenes siguientes: “Tomad vuestros hombres; montad a mi hijo Salomón sobre la mula real y dadle escolta hasta Gihón. Que Sadok, el sacerdote, y Natán, el profeta, le unjan allí como rey de Israel. Que resuene la trompeta y se proclame en alta voz: viva el rey Salomón” (…)
Adonías y sus invitados estaban terminando el banquete, cuando el ruido llegó a sus oídos. Joab, oyendo el sonido de la trompeta, exclamó: “Qué es ese griterío en la ciudad?” (…) Mientras hablaba, llegó Jonatán, hijo de Abiatar, el sacerdote (…) y dijo: “Nuestro rey David ha hecho de Salomón su corregente (…)”. Entonces, todos los invitados de Adonías se levantaron llenos de terror y se dispersaron. Adonías mismo, lleno de pánico por Salomón, se fue hacia el altar y se aferró a sus extremos. Enviaron un mensaje a Salomón en los siguientes términos: Adonías tiene miedo del rey Salomón. Se ha aferrado al extremo del altar y ha dicho; “Que el rey Salomón me jure que no dará su siervo a la espada”. Salomón respondió: “Si prueba que es hombre justo no caerá al suelo ni un solo cabello de su cabeza; pero si es injusto morirá”. El rey Salomón envió por él y lo hizo bajar del altar. Adonías se llegó donde el rey y se postró ante él. Salomón le dijo; “Vete a tu casa”.  (1 Re. 1,1-53)
Comentario
El texto que vamos a comentar es histórico-literario, aunque podemos considerarlo como historiográfico. Su temática es la ascensión al trono de Salomón. Forma parte de un texto recopilatorio más amplio en el que se describe la totalidad del reinado salomónico. Los historiadores consideran que en su conjunto se trata de una obra de carácter histórico, no legendaria. Su autor, o la fuente en la que se inspira, ha sido coetáneo a los hechos y vivido en la corte, teniendo, por ello, acceso de primera mano a la vida interna de la corte, siendo testigo de los diversos grupos, partidos y disensiones que se formaron en el período final del reinado de David. De tal forma que el autor ha usado posiblemente un relato breve de esos acontecimientos redactado en la misma época de Salomón, en torno al año 900 a J.C.  Aunque la redacción final que nos llega es aproximadamente del año 600 d. J.C.
El estilo es narrativo, vivo y sencillo. El autor tiene la habilidad de ir presentando y resumiendo lo esencial de la narración en escenas diversas.
En cuanto al análisis del texto podemos señalar que la idea principal del texto es la sucesión del Rey David, anciano y próximo a la muerte. En ese contexto, su hijo mayor, Adonías se declara así mismo como sucesor y se prepara una guardia personal (cincuenta hombres más carros y jinetes), al tiempo que celebra un banquete-sacrificio donde reúne a quienes le apoyan, no a sus adversarios. Mientras tanto, Betsabé, madre de Salomón, intriga en palacio, impulsada por Natán, para lograr que David proclamase a su hijo como su sucesor, lo que logran recordando al rey un antiguo juramento. La designación de Salomón como regente se efectúa según el rito tradicional: toques de trompeta, presentación del rey al pueblo montado en la caballería real, aclamación pública y unción real con óleo sagrado en la fuente de Gihón.
A continuación, se describe el miedo que se apodera del partido contrario ante los hechos consumados y su huida. Adonías se acoge, como suplicante, al derecho de asilo en el altar. Pide a Salomón que respete su vida. Éste se pronuncia ambiguamente y ordena que lo arranquen de la protección del altar. En un primer momento lo dejará libre (cómo se recoge en el texto) pero posteriormente ordenará su muerte.
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