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lunes, 26 de julio de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo: Elementos y factores de los climas de España. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo: Elementos y factores de los climas de España. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

PRÁCTICAS GEOGRAFÍA: OPOSICIÓN GH

ANEXO GEOGRAFÍA: FACTORES Y ELEMENTOS DEL CLIMA DE ESPAÑA

España es un país de una gran variedad climática que está determinada por diversos factores que modifican los elementos del clima. Los elementos del clima son los aspectos que definen y distinguen los diversos climas, los más importantes son las temperaturas y las precipitaciones.

Los elementos fundamentales del clima son:

§  Las temperaturas.

Las temperaturas medias anuales en la Península registran grandes diferencias en función de la latitud, la continentalidad y también de la altitud (por la altura y la orientación). Las temperaturas son siempre más frías en el norte que en el sur y en la meseta que en las costas. También la oscilación térmica es mayor en el interior que en la periferia. Asimismo, existen diferencias entre las zonas costeras mediterráneas y atlánticas, ya que el Mediterráneo experimenta una mayor oscilación térmica anual (aguas mucho más frías en invierno que en verano). Por este motivo, las máximas más elevadas están en los valles del Guadalquivir y del Guadiana (Sevilla, Badajoz, Cáceres, Ciudad-Real), y las mínimas en la Meseta.

§  Las precipitaciones.

Las precipitaciones pueden ser en forma de lluvia (de convección, ciclónicas y orográficas), de nieve o de granizo. En España las precipitaciones más abundantes son las lluvias que están muy condicionadas por la disposición del relieve y muy desigualmente repartidas. En función de la distribución de las lluvias se puede distinguir una “España húmeda” en la zona norte (Galicia, cornisa cantábrica, País Vasco, Pirineos), con unas precipitaciones anuales superiores a los 800 l/m2. Entre 800 y 600 l/m2 tienen sistemas montañosos como el sur del Pirineo, la Cordillera Cantábrica, las montañas medias, y también el norte de Extremadura (abierto al paso de las borrascas atlánticas), Gerona y el golfo de Cádiz. En el resto (“España seca”), las precipitaciones son inferiores a los 600 l/m2. En algunas zonas (“España árida”), son inferiores a los 200 l/m2 (Almería, Murcia, zonas de la Mancha y sur de Zaragoza).

Mención especial merece el fenómeno de la “Gota Fría”, producida por el estrangulamiento de un meandro del “jet stream”, quedando un bolsón de aire frío y húmedo en zonas de aire caliente: se producen precipitaciones torrenciales en muy poco tiempo. El fenómeno afecta especialmente a la región mediterránea.

§  Insolación y nubosidad.

Por su latitud, la Península recibe un alto grado de insolación anual, mayor en el sur que en el norte y en verano que en invierno. La nubosidad se reparte de forma inversa a la insolación, con la excepción de las zonas montañosas, donde por fenómenos dinámicos relacionados con el viento, suelen formarse más nubes.

§  Los vientos.

Los vientos predominantes en la Península son los de componente oeste, templados y húmedos, aunque se registran particularidades, como los vientos del norte y noroeste que afectan con frecuencia a la zona este de la Península (cierzo, tramontana...). Estos vientos entran canalizados a través de los pasos de los Pirineos, provocando que soplen en puntos muy concretos con alta intensidad.

§  Otros elementos son la humedad y la presión atmosférica.

La humedad es el contenido de vapor de agua en la atmósfera, procede de la evaporación de mares, ríos, suelo... y de la transpiración vegetal; y depende de la temperatura, del relieve y de la proximidad del mar. La presión atmosférica es el peso de una columna de aire sobre un punto concreto, se mide en milibares y está relacionada con su temperatura y su humedad. El valor de la presión indica la inestabilidad (inferior a 1014 mb) o estabilidad de la atmósfera (superior a 1014 mb).

Los factores

Los factores son rasgos permanentes que ejercen una influencia constante e invariable, o que siguen variaciones cíclicas limitadas, en los elementos del clima (temperaturas, precipitaciones, insolación y nubosidad, humedad del aire, presión atmosférica, vientos y evaporación y aridez).

Los factores se clasifican en astronómicos, geográficos y termodinámicos. 

§  Factores astronómicos:

Los factores astronómicos son constantes como la latitud, o dependen de los movimientos de rotación y traslación de la Tierra como la cantidad de radiación solar recibida. Por su situación en las latitudes medias al territorio español le corresponden climas templados con dos estaciones bien diferenciadas (verano e invierno) y otras dos de transición (primavera y otoño), y una insolación, en general, alta a lo largo del año.

§  Factores geográficos:

Los factores geográficos modifican la influencia de los factores astronómicos y dan mayor diversidad al clima. Los principales factores geográficos son la influencia marítima y continental, y el relieve.

La Península se encuentra entre dos mares de características térmicas bien distintas (unos 5ºC de diferencia). Ambos contribuyen a suavizar las temperaturas de las zonas costeras. El mar actúa como regulador de la temperatura (el agua tarda cinco veces más en calentarse o enfriarse que la tierra), además la diferencia de temperaturas entre el mar y la tierra provoca brisas en la costa que contribuyen a suavizar las temperaturas máximas y mínimas de la zona. Esta influencia marítima no penetra en el interior de la península debido a la orientación periférica del relieve (Macizo Gallego, Montes de León, Cordillera Cantábrica, Montes Vascos, Pirineos, Cordillera Costero Catalana, Sistema Ibérico, Sistemas Béticos) que actúa como barrera acentuando la continentalidad del interior.

Además, el relieve influye en el clima de diversos modos. Los territorios situados a mayor altitud tienen temperaturas medias inferiores a los del llano (la temperatura descienda 0,6°C por cada 100 metros de altura). El relieve obstaculiza la entrada de masas de aire según la altitud y la orientación de los sistemas montañosos. También modifica la temperatura y la humedad de las masas de aire que, al chocar con una cordillera y elevarse, se enfrían, se saturan y precipitan en una de las laderas; mientras que al bajar por la otra vertiente, se produce el fenómeno inverso, se calientan y se resecan (efecto föhn).

El relieve montañoso de la Península influye básicamente en las precipitaciones (siempre mayores en barlovento que en sotavento). La orientación de los sistemas montañosos (oeste-este) permite mejor la entrada de las masas de aire atlánticas (más húmedas) que las continentales (más frías y secas). Y, en general, las cadenas montañosas aíslan a la Meseta de las influencias marítimas.

§  Factores termodinámicos

Los factores termodinámicos están relacionados con la dinámica de la atmósfera, el más importante es la circulación general atmosférica que presenta dos variantes: la circulación del aire en altura y en superficie. La primera varía en función del Jet Stream o corriente en chorro, y la segunda, por los centros de acción, las masas de aire y los frentes.

La circulación general atmosférica es el factor más decisivo para los climas españoles, en altura la Península Ibérica está afectada por los desplazamientos en latitud y estacionales del Jet Stream, y en superficie está bajo la influencia del Frente Polar y los centros de acción atlánticos (Anticiclón de las Azores: causante del tiempo seco y soleado). Otros anticiclones que afectan a la península, aunque de forma más breve que el de las Azores, son el Anticiclón Sahariano (genera nubes de polvo), el Anticiclón de Europa Central (provoca temperaturas muy bajas), y el Anticiclón de la Meseta (se forma sobre la propia Meseta y ocasiona un tiempo seco y frío). Las masas de aire ciclonales que influyen en la península son la Depresión de Islandia que provoca numerosas precipitaciones sobre todo en la cornisa cantábrica, la Depresión del Golfo de Rosas que cuando coincide con la “gota fría” produce intensas precipitaciones en el litoral mediterráneo, y la Depresión del Golfo de Cádiz que ocasiona también numerosas lluvias en esta zona. Por último, la península queda también bajo la influencia de las perturbaciones asociadas al Frente Polar.

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo: Los climas de España. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo: Los climas de España. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

ANEXO GEOGRAFÍA: LOS CLIMAS DE ESPAÑA

(Resumen auxiliar para prácticas sobre los climas de España en caso de no estudiar el Tema 17 de la oposición de Geografía e Historia)

España es un país de una gran variedad climática que está determinada por diversos factores. En primer lugar, por su situación en las latitudes medias al territorio español le corresponden climas templados, en segundo lugar, su localización en la parte meridional y occidental del continente europeo la coloca en la circulación general del Oeste, pero en contacto con las altas presiones subtropicales y frente al Atlántico.

La circulación general atmosférica es el factor más decisivo para los climas españoles, en altura la Península Ibérica está afectada por los desplazamientos en latitud y estacionales del Jet Stream, y en superficie está bajo la influencia del Frente Polar y los centros de acción atlánticos (Anticiclón de las Azores: causante del tiempo seco y soleado). Otros anticiclones que afectan a la península, aunque de forma más breve que el de las Azores, son el Anticiclón Sahariano (genera nubes de polvo), el Anticiclón de Europa Central (provoca temperaturas muy bajas), y el Anticiclón de la Meseta (se forma sobre la propia Meseta y ocasiona un tiempo seco y frío). Las masas de aire ciclonales que influyen en la península son la Depresión de Islandia que provoca numerosas precipitaciones sobre todo en la cornisa cantábrica, la Depresión del Golfo de Rosas (norte de Cataluña) que cuando coincide con la “gota fría” produce intensas precipitaciones en el litoral mediterráneo, y la Depresión del Golfo de Cádiz que ocasiona también numerosas lluvias en esta zona. Por último, la península queda también bajo la influencia de las perturbaciones asociadas al Frente Polar.

Otros factores que influyen en el clima son la influencia marina (las masas de aire mediterránea y atlántica influyen suavizando las temperaturas, especialmente en las zonas costeras), la altitud y la disposición del relieve.

Rasgos modificadores del clima son la posición en el suroeste de Europa que la deja bajo el influjo de las masas de aire continentales en invierno y de las masas de aire cálido en verano, el relieve variado (efecto foëhn) y la forma maciza rodeada de montañas que ocasionan grandes diferencias entre el interior y las costas o entre las sierras y los llanos. Por último, está bajo la influencia general de la corriente del Golfo, y en el caso de las islas Canarias bajo la corriente del mismo nombre.

Estos factores determinan una gran diversidad climática que se manifiesta en cuanto a las temperaturas en la división entre el interior con una gran oscilación térmica (en torno a 17º C) y un verdadero invierno, y la periferia bajo la influencia marítima. En las precipitaciones también se produce una diferenciación entre la Iberia más lluviosa (más de 800 mm) correspondiente a la zona septentrional y los relieves más destacados, una Iberia lluviosa (entre 600 y 800 mm) en las montañas medias y parte de la Extremadura del Tajo abierta a las borrascas atlánticas, y una Iberia seca (menos de 600 mm) en el interior, zonas planas levantinas y costa penibética; dentro de ésta última se podría destacar la Iberia semiárida del este de Zaragoza y el sureste peninsular.

La diversidad de temperaturas y precipitaciones se concreta en los siguientes tipos de climas:

§  Templado lluvioso todo el año (oceánico): las precipitaciones son abundantes todo el año (1000-1200 mm) con un máximo invernal; la oscilación térmica anual es reducida, el invierno es suave (8º-10º) y el verano fresco (18º-20º); abarca todo el norte peninsular.

Dentro de éste hay una variedad hacia el clima frío en la Cordillera Cantábrica y Los Pirineos (enero inferior a 0º), y otra hacia el continental en el interior (Orense, Guipúzcoa, Álava...) con un invierno más frío y un verano más cálido.

En este clima la vegetación que predomina es el bosque de hoja caduca. En el sector cantábrico el bosque es de roble y haya pero con la degradación aparecen prados y campos de cultivo. En el sector gallego desaparece el haya y sólo queda el roble, pero los bosques están muy degradados y sólo quedan restos de roble, pinares, castaños y eucaliptos con sotobosques de brezos. En el clima de montaña la vegetación se distribuye en pisos según la altura, en el Pirineo aparecen los pisos subalpino, alpino y nival, en la cordillera Cantábrica desaparece el piso subalpino.

La erosión es aquí menor que en otros climas debido a la vegetación que retiene el suelo, sin embargo las lluvias constantes y abundantes hacen que el suelo esté muy lavado y lo acidifican. El aprovechamiento es fundamentalmente ganadero y en agricultura destacan el maíz, la patata y cultivos forrajeros.

§  Templado con verano seco (mediterráneo): la característica general es el verano seco, pero éste se subdivide en dos variedades:

o   Mediterráneo de invierno suave con medias superiores a 6º-8º en enero, y verano caluroso con medias de 24º-25º en agosto; las precipitaciones están en torno a 400-600 mm y se producen de otoño a primavera. Aparece en Levante, el litoral penibético, valle del Guadalquivir y parte de Extremadura. Existe un subtipo húmedo en el noreste de Cataluña.

o   Mediterráneo de invierno frío con medias en enero menores a 6º y entre cinco o seis meses con temperaturas inferiores a 10º, todo ello producto de la continentalidad; las precipitaciones están entre 350 y 600 mm con un mínimo secundario en enero y febrero. Aparece en los llanos del Ebro y las dos Castillas.

§  Clima Seco: aparece como degradación del clima mediterráneo por sequía. Existen un seco frío con una media anual inferior a 18º y lluvias entre 250 y 300 mm en el este de Zamora, el bajo Aragón y la Mancha oriental; y un seco suave con un invierno suave y verano cálido, y lluvias entre 350 y 200 mm desde Alicante al sur de Granada.

La vegetación mediterránea es la más extensa, como consecuencia de las características de este clima aparecen la esclerófila y un equilibrio ecológico muy frágil. El tipo de vegetación más abundante es el encinar, que se acomoda bien al tipo de suelo y al clima, y que puede ser de tipo provenzal, carrascal o alcornocal del suroeste. Cuando el período árido supera los cuatro meses el encinar no se puede desarrollar y aparecen las maquias y espinales.

Las lluvias torrenciales típicas de este clima tienen un fuerte poder erosivo, que se agrava con la desaparición progresiva del encinar. El aprovechamiento es fundamentalmente agrícola pues los suelos son muy ricos en bases minerales, los cultivos tradicionales son la vid, el olivo y el cereal, pero también los cítricos, hortofrutícolas, etc.

§  Las islas Canarias forman un dominio climático original debido a su localización subtropical. La influencia de la corriente fría de Canarias suaviza las temperaturas y provoca una disminución de la pluviosidad, en las islas occidentales (La Palma, La Gomera, El Hierro) la precipitación total anual se aproxima a los 300 mm, en las orientales (Lanzarote y Fuerteventura) no llega a los 100 mm, por ello las islas que disfrutan del clima típicamente canario con temperaturas suaves todo el año (entre 15º y 20º) y lluvias escasas e irregulares son Gran Canaria y Tenerife. En general el tipo de clima se puede calificar de estepario y desértico. En la vegetación conviven especies templadas y tropicales, como el ecosistema es de transición aparecen cultivos tales como los hortofrutícolas de climas templados o el tabaco de los subtropicales.

viernes, 23 de julio de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Geografía Física. Anexo sobre la DISTRIBUCIÓN DE LAS PRECIPITACIONES EN ESPAÑA Y LA VARIEDAD CLIMÁTICA PENINSULAR. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas Geografía Física.  Anexo sobre la DISTRIBUCIÓN DE LAS PRECIPITACIONES EN ESPAÑA Y LA VARIEDAD CLIMÁTICA PENINSULAR. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e insular. 

ANEXO APLIACIÓN TEMA 17 GH para OPOSITORES:

De los distintos elementos del clima, la cantidad y el régimen de las precipitaciones son las que más contribuyen a la diversidad climática de la Península. Las lluvias originan regiones bioclimáticas muy contrastadas.

La disposición periférica de los relieves montañosos es responsable de la gran desigualdad en las cantidades de lluvia caída y del reparto estacional y por regiones.

Las lluvias van disminuyendo de oeste a este y de norte a sur.  Las mayores cantidades de agua se registran en el ángulo noroeste de la Península y las menores en el sudeste, que es el área más seca de toda Europa (Cabo de Gata).

La distinción entre la España Húmeda y la España Seca, separadas por las isoyeta de los 600 u 800 mm de lluvia anual. Según autores, es el rasgo climático más importante.

·      La España Húmeda no tiene ningún mes seco aunque también en ella las precipitaciones registran los valores más bajos en verano. Los días con lluvia son al menos 160 al año pero con frecuencia superan esta cifra. A la España Húmeda pertenecen las comunidades de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco y las grandes cadenas montañosas.

·      La España Seca ocupa la mayor parte del territorio. En ella las precipitaciones están entre los 300 y los 800 mm de lluvia anual pero lo normal es que no se alcancen los 550 mm. El verano es prácticamente seco en todos los lugares, pero no dura lo mismo en todas las zonas. En Andalucía puede durar hasta seis meses. Los días con lluvia también varían mucho. En el Norte de la España Seca son unos 120, en Castilla y León 70 y en Castilla-La Mancha unos 55.

·      El límite señalado entre la España Húmeda y la España Seca es el de la España verde, de bosques y praderas y el de la España mediterránea que se extiende por las tres cuartas partes de la Península, donde la degradación climática origina una gran variedad de paisajes agrarios. Los contrastes más acusados son los que oponen el noroeste y el sudeste pero entre ambos se produce un cambio progresivo de la vegetación mediterránea.

Hay un clima mediterráneo en la mayor parte del territorio que se continentaliza en las tierras interiores y un clima oceánico-templado en las zonas del norte y noroeste, pero los matices regionales son numerosos. De acuerdo con la cantidad de lluvia anual y sintetizando el conjunto de variedades climáticas que se registran en la Península Ibérica, los tipos de clima son:

A.   Templado húmedo: se puede denominar también templado oceánico y atlántico. Tienen este clima las zonas costeras del Atlántico y del Cantábrico. Se caracteriza por frecuentes cambios de tiempo, nubosidad frecuente, humedad alta y lluvias a lo largo de todo el año. Las temperaturas son suaves en invierno y moderadas en verano por lo que la amplitud térmica anual es corta.

B.    Templado mediterráneo: su principal rasgo es la sequía de verano. Se distingue un clima mediterráneo de inviernos suaves (temperatura de enero por encima de 6º C) y un clima mediterráneo de inviernos fríos (temperatura de enero por debajo de 6º C).

1. Mediterráneo de inviernos suaves. Las lluvias son muy irregulares de un año para   otro y más bien escasas (400 a 600 mm). Son lluvias torrenciales y concentradas en muy pocos días y el verano es muy seco. La amplitud térmica es mayor que la del clima templado húmedo porque los inviernos son más cálidos.

Este tipo de clima presenta muchos matices. Las temperaturas aumentan y las precipitaciones descienden en el sentido norte-sur desde Cataluña hacia Andalucía.

ü  La estación seca es más prologada en Andalucía que en Cataluña.

ü  En Extremadura y en el valle del Guadalquivir las temperaturas del invierno son inferiores a las de las zonas costeras y las de verano más altas.

2. Mediterráneo de inviernos fríos o continental. Es el clima del interior de la Península degradado del clima mediterráneo del litoral. La continentalidad se manifiesta en una fuerte oscilación térmica anual, en temperaturas mínimas invernales que pueden alcanzar en Castilla-León los 8 grados bajo cero y en máximas de verano muy altas; en lluvias anuales escasas (300 a 600 mm), con mínimos muy acusados e invierno y verano, y en un número de días con lluvia entre 65 y 95.

En la Meseta hay dos zonas climáticas. Al sur del Sistema Central, en Castilla-La Mancha, la nieve es poco frecuente, el invierno breve y el verano largo y caluroso. En Castilla-León la nieve es más frecuente, los inviernos más largos y rigurosos y el verano corto. En el Valle del Ebro la continentalidad es mayor que en las dos Castillas: el clima es más caluroso que en ellas, las amplitudes térmicas son también mayores y la aridez más acusada.

C.    Seco o árido: este clima responde a una mayor degradación del clima mediterráneo. La escasez de precipitaciones permite individualizarlo respecto a los demás. La estación seca supera los nueve meses y los días con lluvia son muy pocos. La media anual de precipitaciones está por debajo de los 350 mm y los 120 mm del Cabo de Gata permiten hablar de área subdesértica. Las lluvias suelen estar asociadas a situaciones de gota fría en las que las lluvias se producen en muy pocas horas. Las temperaturas del invierno son muy suaves y los veranos calurosos y largos. 

Si observamos este mapa sobre las precipitaciones medias anuales sobre la Península Ibérica, veremos, aun a pequeña escala, que las isoyetas ponen de manifiesto las principales características de la distribución de la lluvia sobre la península Ibérica.

En primer lugar la precipitación aumenta de forma bastante regular de sur a norte y es notablemente superior en la vertiente cantábrica que en la mediterránea.

Además, la lluvia aumenta con la altitud y, en cierta medida, el mapa pluviométrico refleja el mapa del relieve. En las depresiones orográficas, a sotavento de los vientos húmedos, las cantidades son relativamente inferiores.

La isoyeta de 700 mm. Puede tomarse como la frontera entre la España húmeda y la de veranos secos, aunque en esta última haya núcleos importantes con cantidades de lluvia por encima de los 700 mm. anuales.

Las áreas con más de 2.000 mm. de precipitación aparecen en el norte de Portugal, Galicia, cordillera Cantábrica y sistema Central, además de en la sierra de la Estrella y en la sierra de Ubrique.
El área más seca de la península, con totales anuales de lluvia que no llegan a 300 mm. se localiza en el sudeste, en cuyo litoral pueden no alcanzarse los 200 mm. Es posible que en Cabo de Gata registre la precipitación más baja de todo el continente europeo.

Característica destacada del régimen pluviométrico de la península ibérica es la diferencia entre las áreas con menos y más lluvia anual, en una relación de 1 a 25.

El mapa permite deducir que existe una gran deficiencia de lluvia en gran parte de la península y, a la vez, que existen áreas de gran pluviosidad próximas a zonas áridas lo que permite el desarrollo en éstas de la agricultura de regadío.

Recesión tomada de Font Tullot, I,: Climatología de España y Portugal