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jueves, 27 de abril de 2023

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia.- Comentario de textos Historia de España: Sistema de pressura, Alfonso XI.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia.- Comentario de textos Historia de España: Sistema de pressura, Alfonso XI.

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TEXTO

“Yo Alfonso concedo esta carta a vosotros cristianos mozárabes, a los cuales yo saqué con el auxilio divino, del poder de los sarracenos y conduje a tierras cristianas.

Me complace porque abandonasteis vuestras casas y vuestras heredades y vinisteis a poblar mis tierras, concederos buenos fueros en toda mi tierra, que seáis libres y francos vosotros y vuestros hijos, en todo cuanto podáis poblar y trabajar en las villas y términos que yo os daré. Vosotros mozárabes no daréis lezda en todas mis tierras en los mercados que hagáis, ni haréis hueste ni cabalgada y tendréis todos vuestros juicios en vuestra puerta. Andaréis libres y seguros por toda mi tierra sin que nadie os haga daño, pero si alguien os agravia pagará multa de mil maravedís…” Año 1126. 

Extraído de Lacarra, J.M., Documentos para la reconquista y repoblación del valle del Ebro.

 RESOLUCIÓN:

CLASIFICACIÓN: Naturaleza, autor, destinatario y fecha de elaboración.

El texto propuesto es una Carta Puebla, es decir, un contrato o concesión regia por la que se otorgaban privilegios o fueros a los individuos que repoblaban una zona con el fin de atraerlos al lugar. La carta-puebla regula las relaciones con el señor o el rey en este caso y las normas jurídicas por las que se regirá la comunidad. Se trata, por tanto, de un texto de naturaleza jurídica.

Es, asimismo, una fuente directa o primaria.

El autor del texto es Alfonso I de Aragón, conocido como el Batallador. Según nos informan las crónicas, incluso las árabes, Alfonso I destacó por su valor y su fe[1]. Su fe y su valor le llevaron a protagonizar una considerable expansión territorial en detrimento de los musulmanes, conquistando incluso Zaragoza. Su espíritu militar y su profunda religiosidad de llevaron a albergar la idea de una gran cruzada contra los musulmanes que comenzaría en Hispania y acabaría con la recuperación de Jerusalén. Fue sólo un sueño.

Se trata de un documento público, concretamente, el texto va dirigido a los mozárabes...

 


 



[1] El cronista árabe Ibn al-Atir dijo de Alfonso I que “ningún príncipe cristiano le superó en valor”.

miércoles, 26 de abril de 2023

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia.- Comentario de textos Historia de España: Bases de Manresa.

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia.- Comentario de textos Historia de España: Bases de Manresa. 

LAS BASES DE MANRESA, 1892

Imagen procedente de:   http://www.elpuntavui.cat/article/59-especials/804618-lombra-allargada-de-les-bases-de-manresa.html

Poder central.- Base 1a. Sus atribuciones.

a. Las relaciones internacionales.

b. El ejército de mar y tierra, las obras de defensa y la enseñanza militar.

c. Las relaciones económicas de España con los aranceles y el ramo de Aduanas.

d. La construcción, y conservación de carreteras, ferrocarriles, canales y puertos que sean de interés general....

e. La resolución de todas las cuestiones y conflictos interregionales

f. La formación del presupuesto anual de gastos.

Poder regional

Base 3 a. La lengua catalana será la única que, con carácter oficial, podrá utilizarse en Cataluña y en las relaciones de esta región con el Poder Central.

Base 4 a. Sólo los catalanes, lo sean por nacimiento o por virtud de naturalización, podrán desempeñar en Cataluña cargos públicos, incluso tratándose de gobernativos y administrativos que dependan del Poder Central.También deberán ser ejercidos por catalanes los cargos militares que comporten jurisdicción.

Base 5a. La división territorial sobre la que se desarrolla la gradación jerárquica de los Poderes gubernativos, administrativos y judiciales, tendrá por fundamento la comarca natural y el municipio.

Base 6a. Cataluña será la única soberana de su gobierno interior. Por lo tanto, dictará libremente sus leyes orgánicas; cuidará de su legislación civil, penal, mercantil, administrativa y procesal; del establecimiento y percepción de impuestos; de la acuñación de moneda, y tendrá todas las demás atribuciones inherentes a la soberanía que no correspondan al Poder central, según la Base 1ª.

Base 7 a. El Poder legislativo Regional radicará en las Cortes Catalanas, que deberán reunirse todos los años en¡ época determinada y en lugar diferente.

Las Cortes serán formadas por sufragio de todos los cabezas de familia agrupados en clases fundadas en el trabajo manual, en la capacidad o en las carreras profesionales y en la propiedad, industria y comercio,

mediante la correspondiente organización gremial en lo que sea posible.

Base 8 a. El Poder judicial se organizará restableciendo la antigua Audiencia de Cataluña. Su presidente y Vicepresidentes, nombrados por las Cortes, constituirán la suprema autoridad judicial de la Región, y se establecerán los Tribunales inferiores que sean necesarios, debiendo ser fallados en un período de tiempo determinado, y en última instancia dentro de Cataluña, todos los pleitos y causas. Se organizarán jurisdicciones especiales como la industrial y la del comercio.

Los funcionarios del orden judicial serán responsables.

Base 9". Ejercerán el Poder ejecutivo cinco o siete altos funcionarios nombrados por las Cortes, los cuales estarán al frente de las diversas ramas de la administración regional.

Base 13". La conservación del orden público y seguridad interiores de Cataluña serán confiadas al sometent, y para el servicio activo permanente se creará un cuerpo semejante al de los Mossos d'Esquadra o de la Guardia Civil. Todas esas fuerzas dependerán por entero del Poder regional.

Base 15". La enseñanza pública, en sus diferentes ramas y grados, tendrá que organizarse de una manera adecuada a las necesidades y carácter de la civilización de Cataluña. La enseñanza primaria será sufragada por el municipio, y, en su defecto, por la comarca; en cada una de ellas, según sea su carácter agrícola, industrial, comercial, etc., deberán establecerse escuelas prácticas de agricultura, de artes y oficios, de comercio, etc. Deberá informar de los planes de enseñanza, el principio de división y especialización de las carreras, evitando la enseñanza enciclopédica.

Manresa, 27 de marzo 1892. - El Presidente, Lluís DOMÉNECH I MONTANER. - Los secretarios, Enric PRAT DE LA RIVA, Josep SOLER I PALET.

 

 CLASIFICACIÓN

Es una fuente primaria y directa, redactada en Manresa en el año 1892 durante la 1ª Asamblea de la Unió Catalanista y presidida por el arquitecto Lluis Doménech i Montaner. Su temática es jurídica-política y constituye el primer proyecto de estatuto de autonomía para Cataluña. En realidad, es un fragmento de una obra de carácter histórico-circunstancial de carácter político. Es un documento público, que pretende ser la base de una constitución para Cataluña, es decir, podría pasar a ser un texto jurídico o normativo, es eminentemente político y es fundamental para conocer las reivindicaciones del catalanismo. Prat de la Riba figura clave del catalanismo conservador de la Restauración como teórico y político en ejercicio ya que fue varias veces diputado a Cortes y el primer presidente de la mancomunidad catalana (Gobierno económico de Cataluña) ya durante la monarquía de Alfonso XIII.


VER DOCUMENTO COMENTARIO BASES DE MANRESA

 


 

 

 

 

 

 

 

domingo, 16 de enero de 2022

2º Bachillerato: Historia de España. Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia: Comentario de Texto: Crónica musulmana sobre la conquista: Al-Andalus: política, sociedad y cultura

 2º Bachillerato: Historia de España. Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia: Comentario de Texto: Crónica musulmana sobre la conquista: Al-Andalus: política, sociedad y cultura

Ocupación de España por los musulmanes:  

 En la era del 749, mientras por dichos enviados (Tariq y otros) se devastaba España y se combatía con gran furor, no sólo contra los enemigos, sino también entre sí, Muza (...) entró hasta la ciudad real de Toledo, castigando a las ciudades vecinas con mala paz fraudulenta, y a algunos nobles, señores varones que de algún modo se habían quedado, llegando a Toledo huyendo de Opas, hijo del rey Egica, los mató con la espada en el patíbulo, y con este motivo mató a todos  con la espada. 

 De este modo, no sólo la España Ulterior, sino también la Citerior, hasta Zaragoza, antiquísima y floreciente ciudad, abierta ya por manifiesto juicio de Dios, la despobló con la espada, el hambre y el cautiverio; destruyó, quemándolas con el fuego, las bellezas ciudadanas; envió a la cruz a los señores y poderosos del siglo, y descuartizó con los puñales a los jóvenes y pequeños. Y así incita a todos con semejante terror, y algunas ciudades que habían quedado, viendose forzadas, piden la paz, y persuadiendo o burlando con astucia a algunos no de modo acostumbrado, concede lo pedido. 

 Pero, los que habiéndola obtenido, se niegan a obedecer, aterrados por el miedo, e intentan huir a los montes, mueren de hambre y de diversas muertes. Y en la misma desgraciada España, en Córdoba, en la antigua sede patricia, que siempre había sido la más opulenta de las ciudades vecinas y hacían las delicias del reino visigodo, colocan el inhumano reino. 

"Crónica Mozárabe del 754". Ed MOMMSEN, Chron. minora, II, 353. Recogido en GARCIA GALLO, "Manual de Historia del Derecho Español, vol. II, Antología de fuentes del Antiguo Derecho", pp.432-433.  

 

2º Bachillerato: Historia de España. Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia: Comentario de Textos Historia de España: Tema 29: La expansión de los reinos cristianos en la península Ibérica.

 2º Bachillerato: Historia de España. Oposición Geografía e Historia.  Prácticas de Historia: Comentario de Textos Historia de España: Tema 29: La expansión de los reinos cristianos en la península Ibérica.

La figura de Pelayo vista por los musulmanes:  

 Dice Isa ben Ahmand Al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres. Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada por las abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo: "Treinta asnos salvajes, ¿qué daño pueden hacernos?". En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fafila. El reinado de Pelayo duró diecinueve años y el de su hijo dos. Después de ambos reinó Alfonso, hijo de Pedro, abuelo de los Banu Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes les habían tomado. 

"Nafh al-tib" de Al-Maqqari. Trads. LAFUENTE ALCANTARA, Col. Obr.Ar.Ac.Ha., I. p. 230 y M.ANTUÑA;C. SANCHEZ ALBORNOZ, "Fuentes de la historia hispano-musulmana", siglo VIII, p. 232.  

viernes, 7 de enero de 2022

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia de España. Comentario de Texto: Votación del compromiso de Caspe.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia de España. Comentario de Texto:  Votación del compromiso de Caspe.  Tema 31:  Los reinos peninsulares en los siglos XIV y XV. Conflictos sociales. Diversidad cultural.

1412. Votación del compromiso de CASPE. 8 de junio de 1412.

1 Yo, fray Vicente Ferrer, de la Orden de Frailes Predicadores y maestro en santa Teología, uno de los citados diputados, digo, según mi saber y parecer que al ínclito y magnífico don Fernando, infante de Castilla, nepote o nieto de don Pedro IV, de feliz recuerdo, rey de Aragón, padre del rey don Martín, de excelsa memoria, último fallecido, el más próximo varón procreado en legítimo matrimonio y a la vez unido en grado de consanguinidad con dicho rey don Martín por dicho Parlamento, súbditos y vasallos de la Corona de Aragón ha de prestarse el deber de fidelidad, y al mismo, como cierto verdadero rey y señor, en justicia, según Dios y mi conciencia deben haberle y tenerle. Y en testimonio de lo anterior, suscribo esto con mi propia mano y le pongo mi sello colgante.

2 Yo, Domingo, obispo Oscense, Doctor en leyes, uno de dichos diputados, en todo y por todo me adhiero al voto y propósito de dicho señor maestro Vicente, en testimonio de lo cual escribo esta con mi propia mano y pongo colgando mi sello.

3 Yo, Bonifacio Ferrer, Doctor en Decretos, prior de la Cartuja, [reproduce literalmente lo escrito en cursiva en el voto anterior].

4 Yo, Bernardo de Gualbes, Doctor en ambos Derechos, [lo mismo que el voto anterior].

5 Yo, Berenguer de Bardají, [lo mismo que el voto anterior].

6 Yo, Francisco Aranda, donado de Portaceli, de la Orden cartujana, [reproduce el texto de los cuatro votos anteriores salvo la fórmula final:] en testimonio de lo cual escribo ésta con mi propia mano, y pongo colgando el sello de dicho Prior de la Cartuja, pues no lo tengo propio.

7 Yo, Pedro Sagarriga, arzobispo Tarraconense, uno de dichos diputados, según mi saber y poder, digo: que aunque crea que dicho señor infante Fernando es más conveniente, por muchas consideraciones, que otro competidor para el gobierno de este Reino, sin embargo, con justicia, según Dios y buena conciencia, creo que al señor Duque de Gandía y a Jaime, conde de Urgel, como varones vivos, legítimos y descendientes por líneas masculina de la estirpe de dichos reyes de Aragón, ha de tomarse en derecho como mejores, y que a uno de estos dichos pertenece la sucesión de la Corona de dicho Reino; porque son iguales parientes en grado con el señor Rey muerto, creo que puede y debe preferirse de dichos señores Duque y Conde a aquél que sea más idóneo y conveniente para la República. Protesto, sin embargo, que con esto no entiendo hacer ningún perjuicio al derecho que D. Federico Luna tiene en el Reino de Tinacria o en Sicilia. En testimonio de lo cual, escribo ésta con mi propia mano y pongo colgando mi sello.

8 Yo, Guillermo de Vallseca, uno de dichos diputados, pienso lo mismo que el señor Arzobispo, que me precede inmediatamente. Sin embargo, añado esto: que en el caso que dicho señor Arzobispo dice, que debe ser preferido aquél de dichos señores Duque y Conde que sea más idóneo y conveniente para la República, yo añado: que entre otros iguales, dicho Conde, en mi opinión, ha de preferirse a dicho Duque; y digo esto a primera vista, porque en el tiempo en que estuve en Tortosa no pude deliberar plenamente sobre esto, como exige la calidad del negocio, por impedírmelo los dolores de gota y otros dolores. En testimonio de lo cual, escribo ésta, con mi propia mano y pongo colgando el sello de D. Bernardo de Gualbes, porque al presente no tengo el mío.

9 En negocio tan arduo y tan peligroso, considero imposible para mí, en tan breve espacio y tiempo, dar mi voto, y proceder con sana y sincera conciencia, por ser verdadero y cierto que tras el impedimento de D. Giner Rabasa, en cuyo lugar fui sobrogado a [...] del mes de mayo próximo pasado, es decir el 18 del mismo mes, comencé a entender y a dedicarme, inexperto y nuevo, en materia de tanto negocio, a partir de aquel tiempo. Desde entonces, dedicándome solícitamente, supe lo que nadie ignora; pero la gran multitud de actuaciones, alegaciones y escritos que por los abogados o por parte de los señores competidores fueron entregadas, en tan breve espacio y tiempo verlo y comprenderlo como la materia requiere, y desatar los nudos y dificultades en cuya consideración se ocuparon antes de este tiempo los más importantes y famosos abogados, y discernir la justicia del negocio con tranquila y segura conciencia, no puede, ni es verosímil que pudiera; e incluso apenas, para comprender, discutir y deliberar, examinando todo lo que hay que ver y deliberar, pueden bastar verosímilmente los meses corridos desde dicho tiempo. Por lo que mi actual exposición escribí con mi mano y le pongo mi sello. Yo, Pedro Bertrán.

(GARCÍA GALLO, A.: Manual de Historia del Derecho Español,  vol. II, pp. 842-844, Madrid, 1975).

 

martes, 7 de diciembre de 2021

Bachillerato. Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia de España. Comentario de Textos: Dos Textos sobre la batalla de Covadonga, 722. Prácticas Tema 29 oposición Geografía e Historia: La expansión de los reinos cristianos en la península Ibérica.

Bachillerato. Oposición Geografía e Historia. Prácticas Historia de España. Comentario de Textos: Dos Textos sobre la batalla de Covadonga, 722. Prácticas Tema 29 oposición Geografía e Historia: La expansión de los reinos cristianos en la península Ibérica

Comentario de Textos sobre la batalla de Covadonga. 

TEXTO 1: Batalla de Covadonga según al-Razi.

"Cuentan algunos historiadores que el primero que reunió a los fugitivos cristianos de España, después de haberse apoderado de ella los árabes, fue un infiel llamado Pelayo, natural de Asturias, en Galicia, al cual tuvieron los árabes como rehén para seguridad de la gente de aquel país, y huyó de Córdoba en tiempo de Al-Hurr ben Abd al-Rahman al-Thaqafi, segundo de los emires árabes de España, en el año sexto después de la conquista, que fue el 98 de la Hégira [716-717]. Sublevó a los cristianos contra el lugarteniente de Al-Hurr, le ahuyentaron "y se hicieron dueños del país, en el que permanecieron reinando, ascendiendo a veintidós el número de los reyes suyos que hubo hasta la muerte de Abd al-Rahman III.

Dice Isa ben Ahmad al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres.

Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada por las abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo: "Treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?" En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fávila. El reinado de Pelayo duró diecinueve años, y el de su hijo dos. Después de ambos reinó Alfonoso, hijo de Pedro, abuelo de los Banu Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes habían tomado."

Nath al-tib, (Historia de Al-Ándalus) por  al-Maqqari.

Nos encontramos ante una fuente secundaria de naturaleza historiográfica. Se trata de un fragmento de Nath al-Tib, una Historia de Al-Andalus escrita por al-Maqqari hacia el siglo XVII. Se trata de un texto que es resultado de una investigación histórica, ya que se trata de una noticia recopilada por el autor, seguramente de al-Razi o de la conocida como "Crónica del Moro Rasis" escrita en el siglo X que tendrá un valor histórico, en cuyo caso podríamos clasificarla como fuente primaria al ser un documento fuente.

Si analizamos el texto vemos como todo él se centra en detallar la Batalla de Covadonga. Batalla que tuvo lugar en el año 722 y que supone la primera derrota del imperio Omeya en Occidente. De este modo, en el primer párrafo, se relata como Pelayo escapó de las manos de Al-Hurr estando preso en Córdoba, huyendo hacia Galicia y sublevando a sus gentes contra el gobierno del emirato, dice textualmente "ascendiendo a 22 el número de reyes que le sucedieron hasta la muerte de Abd al-Rahman III", de lo que se desprende la idea de que al-Razí consideró como un éxito la sublevación de Pelayo contra los musulmanes.

En el segundo párrafo, se expresa la idea de que la batalla de Covadonga constituye el hecho inicial de la reconquista cristiana según la cita "Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder". También califica a Pelayo como "rey" dando a entender que ya se había constituido una nueva entidad política.

En el último párrafo, se pone de manifiesto el desprecio que los musulmanes tuvieron por la resistencia de Pelayo, a la calificaron de "treinta asnos salvajes". Y de cómo "consiguieron mantener su reino hasta el día de hoy (siglo XVII), y arrebatar lo que los musulmanes habían quitado a los cristianos". Donde se vuelve a afirmar el error de no acabar con la resistencia astur que tras ocho siglos llevaría al final de la provincia de Al-Ándalus.

En cuanto al contexto histórico, hemos de hacer constar que la batalla de Covadonga en el 722 suele considerarse como el inicio de la Reconquista. Supuso la primera derrota musulmana en Occidente, cuyo empuje fue finalmente frenado por la derrota de Poitiers en el 732 frente al rey de los francos Carlos Martel.

El inicio de la resistencia, parte de la negación de Pelayo y sus gentes de pagar los impuestos de los dimnies, chizyá y jarach, lo que motivó que se pertrecharan las tropas al mando de Alcaman para hacer sucumbir a los insumisos. Es posible, que Pelayo, aprovechara su conocimiento del terreno planeando la batalla en un lugar con difícil acceso y que dificultara los movimientos, haciendo que el número de combatientes no supusiera una ventaja.

Tras la derrota, parece que el gobernador de Al-Ándalus, no viendo una amenaza en los astures, desistiera en la conquista del territorio. Lo que dio pie a la formación de una entidad política, que fue consolidándose poco a poco, llegando, en épocas posteriores a erigirse en herederos del estado visigodo, en lo que fue calificado por Sánchez Albornoz como  el "neogoticismo asturleonés". Algo que sería clave en los reinados de Alfonso II (791-842) y Alfonso III (866-910), ya que con ellos comienza la restauración del orden gótico, en la constitución política y eclesiástica y la idea de una monarquía continuadora de la visigoda. 

Esta idea de la restauración visigoda, más el nuevo culto de Santiago, así como la expansión territorial durante el reinado de Alfonso III, alentarán a la idea de la reconquista de Hispania, a menudo con tintes de cruzada.

Poco a poco irán surgiendo otros focos de resistencia, principalmente en la zona pirenaica, que, como Asturias, aprovecha la inaccesibilidad y la orografía como forma de defensa. Uno de esos territorios serán los ducados de Aragón, Sobrarbe y Zaragoza en torno al año 800, bajo el control de los carolingios. Así como Pamplona, bajo la protección de los Banu Qasi de Zaragoza, o la Marca Hispánica que con el tiempo serán los Condados Catalanes. Que también contribuirán a la reconquista del territorio peninsular.

A modo de conclusión señalar la importancia del texto para el conocimiento de los sucesos de la época, pues la carencia de fuentes en la época medieval, convierte a cualquier texto de esta época en una fuente de indudable valor. Para ser crítico con la fiabilidad del texto, podemos señalar que lo narrado se ajusta al acontecimiento histórico, y parece gozar de cierta objetividad derivada del paso de los años. El texto desprecia la resistencia cristiana, refiriéndose a ésta como "treinta asnos salvajes", aunque confirma por otro lado, la consolidación del reino, así como su prolongación en el tiempo que permitió recuperar los territorios arrebatados por los musulmanes. 


TEXTO 2“: Crónica de Alfonso III (versión rotense).

"Pelayo estaba con sus compañeros en el monte Aseuva, y el ejército de Alqama llegó hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de la cueva.

El predicho obispo (obispo visigodo Oppas, aliado con los árabes) subió a un montículo situado ante la cueva dominica y habló así a Pelayo: "Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?".

El cual, desde una ventana, dijo en respuesta: "Aquí estoy".

Al cual el obispo: "Juzgo, hermano e hijo, que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros países por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos, no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas, ¿podrás defenderte en la cima de este monte? Lo que me parece difícil. Escucha ciertamente mi consejo y haz volver tu ánimo de esta decisión, para que goces de muchos bienes y disfrutes de la amistad de los caldeos".

[...] Pelayo dijo: "Cristo es nuestra esperanza; que por este pequeño montículo que ves sea España salvada y reparado el ejército de los godos. Confío en que se cumplirá en nosotros la promesa del Señor [...]"

El obispo, vuelto entonces al ejército, dijo: "Acercaos y pelead. Ya habéis oído cómo me ha respondido; a lo que adivino de su intención no tendréis paz con él, sino por la venganza de la espada".

Por su parte ahora ya el predicho Alcaman mandó comenzar el combate, y los soldados tomaron las armas. Se levantaron furibundos, se prepararon las hondas, brillaron las espadas, se encresparon las lanzas e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificiencias del Señor: las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de la Santa Virgen María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que las disparaban y mataban a los caldeos. Y como Dios no necesita las lanzas, sino que da la palma de la victoria a quien quiere, los cristianos salieron de la cueva para luchar contra los caldeos; emprendieron éstos la fuga, se dividieron en dos sus destacamentos, y allí mismo fue al punto muerto Alcaman y apresado el obispo Oppas. En el mismo lugar murieron ciento veinticinco mil caldeos.

Los sesenta y tres mil restanes subieron a la cumbre del monte Auseva y por el lugar llamado Amuesa descendieron a la Liébana. Pero ni éstos escaparon a la venganza del Señor; cuando atravesaban la cima del monte que está a orillas del río llamado Deva, junto al predio de Cosgaya, se cumplió el juicio del Señor: el monte, desgajándose de sus cimientos, arrojó al río de los sesenta y tres mil caldeos y los aplastó a todos.

Nos encontramos ante una fuente secundaria al tratarse de una crónica, en concreto se trata de un fragmento de la Crónica de Alfonso III, rey de León., donde se relata la Batalla de Covadonga. Se trata, por tanto, de un texto de naturaleza histórico-literaria, descartando que se trate de un texto hisoriográfico debido a que no se puede considerar que sean fruto de la investigación y por su falta de rigor científico, aunque bien podría considerarse como primaria si la consideramos un documento fuente para conocer los acontecimientos relatados, si bien su carácter subjetivo nos hace clasificarla como secundaria. Es fruto de una recopilación posterior a los hechos, casi un siglo después, en torno al año 880 por un monje al servicio de la monarquía leonesa. Su carácter es público, dirigida a un lector culto, su finalidad es propagandística tratando de exaltar la fe cristiana.

Al analizar el texto vemos que la idea principal es exponer los sucesos de la Batalla de Covadonga. Más allá de esa idea general, vemos que en los primeros párrafos, se relata cómo, llegadas las tropas musulmanas a los parajes de Cangas de Onís, hay un intento del obispo Oppas, que participaba de la causa musulmana, de comprar a Pelayo para su causa.  Pelayo, responde negándose al ofrecimiento de Oppas, argumentando que confía en su causa y que Dios le ayudará a pesar de iniquidades y pecados de los godos. Ante tal respuesta, el obispo Oppas, llama a las tropas musulmanas al ataque.

En los párrafos siguientes se exponen las causas de la victoria de Pelayo, que con ayuda de Dios y de la Virgen de Covadonga logra derrotar a 125.000 hombres musulmanes. Saliendo a la fuga 63.000 que también murieron debido a un desprendimiento de tierras provocado por la gracia divina. En el combate murió el general de las tropas musulmanas , por Alcaman, y fue apresado el obispo Oppas.

En cuanto al contexto histórico podemos colocar el mismo que en el comentario anterior.

En cuanto a la conclusión hemos de tener presente la intención del autor, un cronista cristiano, por lo que la veracidad de los acontecimientos narrados responden a la intención de justificar por un lado, la conquista musulmana (traición y división visigoda), así como propagandística, ya que expone como Dios y la Virgen de Covadonga están de su lado, lo que contribuye a difundir esa idea de la reconquista como una cruzada frente a los infieles. Algo que hay que situar en el contexto medieval en el que fue escrita, principios del siglo IX, por lo que recurre a términos biblícos como "caldeos" o "ismaelitas" refiriéndose a los musulmanes, en el sentido de infieles. O la comparación que podemos ver con el pasaje de Moisés, así como la intercesión divina. Así pues, aunque sobre el hecho que narra, la batalla de Covadonga y la participación en ella de D. Pelayo, es algo documentado desde un punto de vista histórico (existen crónicas musulmanas sobre ella), su subjetividad es palpable, siendo así muy exagerado el número de combatientes, 185.000, así como la descripción de los acontecimientos (intervención divina). No obstante, si sirve para constatar una de las causas de la fácil conquista musulamana como son las disputas y diferencias entre visigodos, y cómo algunos de ellos, mediante pactos de capitulación, se rinden sin oponer resistencia, como es el caso de Tucmir en la zona de levante.