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miércoles, 14 de septiembre de 2022

Oposición Geografía e Historia. Geografía España. Práctica: Mapa movimientos migratorios de España 1950-1973

Oposición Geografía e Historia. Geografía España. Práctica: Mapa movimientos migratorios de España 1950-1973



Mapa de migraciones interiores principales (Comentario)

Estamos ante un mapa temático cualitativo, analítico y de flujos. Representa las direcciones e intensidad de las corrientes migratorias internas (principales) de 1960-1973, periodo en el que tiene lugar el máximo de desplazamientos que han modificado la distribución de la población española. Se trata de un «mapa de flujos» donde se usan lí­neas de diverso grosor para representar   movimientos (lugares de salida-origen y de llegada-destino). Éstas suelen representar un grosor proporcional al volumen del movimiento.

ANÁLISIS:

a) Dirección de los desplazamientos (lugares de origen y de destino)

Según se muestra en el mapa, un análisis general de las direcciones de estos desplazamientos, demuestra que los emigrantes tienen una preferencia determinada al elegir el lugar de destino. Así­, los emigrantes que van a Barcelona son oriundos, mayoritariamente, de Andalucí­a y Extremadura; los que van a Madrid, castellanos y extremeños; los del Paí­s Vasco, de Castilla y León; y los manchegos y murcianos prefieren la Comunidad Valenciana. Las provincias de Barcelona y Madrid han recogido más del 50% de la emigración española. De un modo general podemos determinar que:

§  Las Comunidades de salida de emigrantes son aquella que tienen un crecimiento natural positivo y con predominio del Sector Primario (Agricultura), se tratan de zonas del interior peninsular.

§  Las Comunidades receptivas son las que en este periodo principalmente, experimentan un importante desarrollo económico (Industria o Sector Servicios) y que excepto Madrid, se localizan en la periferia.

§  Las Comunidades con mayor pérdida de población ( por desplazamientos) son Andalucí­a y Extremadura. Las Comunidades del principal destino de esta población han sido Madrid y Cataluña.

b) Evolución histórica (causas y consecuencias)

Exceptuando la provincia de Madrid el mapa refleja que el trasvase de población en la pení­nsula ha tenido lugar desde el interior hacia la periferia. Estos desplazamientos, que ya se iniciaron levemente   en siglos anteriores – desarrollo de las zonas costeras y de Madrid por su calidad de capital-,   alcanzan en los últimos años del s. XIX y en la segunda mitad del XX su máximo desarrollo. Este fenómeno va unido principalmente a procesos de desarrollo económico, industrialización, que en España tienen lugar principalmente durante el s. XX.

Las principales etapas de estas corrientes migratorias durante el último siglo son:

1º Finales del s. XIX hasta 1960.

Se inicia de un modo significativo un éxodo rural, trasvase de la población activa agraria excedentaria, a las ciudades que inician su industrialización: Paí­s Vasco, Barcelona y Madrid.

Las causas de estos desplazamientos son:

§  Excedente de población agraria por los inicios de mecanización en el campo y la crisis de la filoxera que afecta a amplias regiones viní­colas.

§  Dificultad de emigraciones exteriores por el desarrollo de la 1ª Guerra Mundial

§  Desarrollo económico, inicios de la industrialización e importantes obras de equipamiento e infraestructuras que tienen lugar durante la Dictadura de Primo de Rivera.

§  Desarrollo del ferrocarril que facilita los desplazamientos

Esta intensa corriente migratoria se reduce durante la Guerra Civil y la posguerra

2º De 1960 a 1975.-Intensificación de los movimientos migratorios internos como consecuencia de:

 Aumento de la población

— Desarrollo económico – (Plan de Estabilización)

Las provincias de origen de los emigrantes son la que tienen un crecimiento de población mayor y con   una economí­a donde predomina el sector primario: Extremadura, Andalucí­a, Submeseta Sur y, en menor medida, la Submeseta Norte.  Las zonas de destino serán las capitales de las tradicionales zonas de desarrollo industrial como Madrid, Barcelona y Paí­s Vasco a las que se une Valencia.  Según las estadí­sticas, 1964 es el año que representa un mayor número de desplazamientos dentro de la Pení­nsula.

Por otra parte el auge del turismo produce también importantes desplazamientos a las zonas costeras del litoral mediterráneo y Baleares aunque no estén representados en el mapa

3º Desde 1975 hasta 1985.-

Las emigraciones se reducen a partir de la crisis energética de 1973 que afecta a las zonas industrializadas y a los procesos de reconversión que se llevan a cabo durante la década de los 80 y que afectará principalmente a los sectores siderúrgico, metalúrgico y naval. Esta nueva situación económica dará lugar no sólo a la disminución de las corrientes migratorias sino también a un cambio en las caracterí­sticas del emigrante.

—  Disminución de la intensidad del éxodo rural

—  Inicio del retorno, en parte, de emigrantes a sus lugares de origen

— Aumento de las migraciones interurbanas dentro de la misma provincia o Comunidad.

— Diversificación de los lugares de destino hacia otras comunidades que aceleran su desarrollo

Como consecuencia las comunidades que tradicionalmente habí­an sido receptoras de emigrantes presentan durante esta década un saldo negativo mientras que Andalucí­a, Canarias, la Comunidad Valenciana y Murcia se convierten en provincias con saldo positivo.

En cuanto a las caracterí­sticas de los emigrantes, si entre 1950-1970 predominaban los solteros, excedentes del sector primario que pasan a trabajar en el sector secundario, posteriormente predominarán los casados  dedicados a actividades del sector servicios. También se desarrollan movimientos migratorios de carácter interprovincial siendo Madrid y Barcelona las principales áreas de influencia.

4º Desde 1986 a 1993.-

Disminución muy significativa de los movimientos migratorios entre diferentes Comunidades Autónomas. Desarrollo de las migraciones provinciales, aunque no desaparecen las interprovinciales. También tienen lugar desplazamientos entre diferentes comunidades o provincias limí­trofes como ejemplo desde Toledo, Segovia o Guadalajara hacia Madrid.  Se trata de personas con categorí­as profesionales cualificadas entre áreas económicamente avanzadas y en los desplazamientos de jubilados y prejubilados que retornan a sus lugares de origen.

Actualmente se ha dado un desarrollo de las migraciones pendulares de núcleos suburbanos al centro ciudad, afectando a todo tipo de población y de trabajos.

CONCLUSIONES.

Los desplazamientos migratorios han sido de tal magnitud en España que aproximadamente el 45% de los españoles han cambiado de municipio.

La principal consecuencia ha sido un desequilibrio demográfico evidente en la distribución de la población española. Pero a este desequilibrio también se unen otros aspectos como:

– Consecuencias demográficas. -  En las Comunidades de salida: éxodo rural – envejecimiento de la población campesina – importante tasa de masculinidad sobre todo en zonas ganaderas y de montaña – aumento de la mortalidad – descenso de la natalidad frente a las zonas de destino que presentan caracterí­sticas contrarias

—  Consecuencias sociológicas. -  Sensación de desarraigo y problemas de adaptación de los emigrantes, aunque a tratarse de población española estas consecuencias son menores

— Consecuencias   económicas. – En los lugares de origen la salida de población activa produce un descenso de la producción, del rendimiento del trabajo, descapitalización en las Comunidades de salida y por lo tanto una ralentización del desarrollo económico propio. Por otra parte, en las ciudades de llegada la falta de vivienda, de puestos escolares… .se presentan como problemas importantes.

— Consecuencias ecológicas. -  Muchas zonas rurales son abandonadas lo que puede producir cambios en algunos ecosistemas naturales mientras que las ciudades, por el aumento de la densidad de población se sufre un deterioro y degradación del medio: contaminación de todo tipo, problemas con la ubicación de vertederos…

 

jueves, 9 de diciembre de 2021

Geografía Bachillerato. Tema: Población de España. Apartado 1. Evolución y distribución. La dinámica demográfica. (Tema 19 oposición Geografía e Historia: La población española. Comportamiento demográfico. Fenómenos migratorios)

 Geografía Bachillerato. Tema: Población de España. Apartado 1. Evolución y distribución. La dinámica demográfica. (Tema 19 oposición Geografía e Historia:  La población española. Comportamiento demográfico. Fenómenos migratorios)

TEMA 7:  EVOLUCIÓN Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA. LA  DINÁMICA DEMOGRÁFICA
Introducción.

La Geografía de la Población debe orientarse a describir y comprender la sociedad a través del estudio de las relaciones  entre población y espacio que habita.

Para ello es fundamental la demografía, que hace un estudio cuantitativo de la población, de sus cambios y clasifica a los habitantes de un área geográfica según sus características (edad, sexo, nivel de instrucción,…). Es importante conocer además las diferentes fuentes demográficas más utilizadas en la actualidad como son el padrón de habitantes (recuento individualizado municipal que recoge datos demográficos, sociales y económicos de la localidad) y el censo de población (recuento también individualizado de carácter demográfico, social y económico de ámbito nacional cada diez años terminados en 1). En estos censos se diferencia la población de hecho y de derecho. En la actualidad la población española supera los 47.000.000 de habitantes.

El estudio de la población española resulta esencial para entender la actual distribución de la población y su comportamiento demográfico. Los rasgos esenciales que definieron a la población española en la última década vienen definidos por pasar de un país de emigrantes a uno receptor de inmigrantes, por el repunte de la natalidad desde el año 2000, tras 30 años de continuo descenso de la natalidad como consecuencia de la llegada de población inmigrante, lo que supone rejuvenecer la estructura de la población y elevar la tasa de natalidad nacional, pero han sido modificados por el impacto que la crisis económica ha provocado en el comportamiento demográfico de nuestro país. Así, según el INE (Instituto Nacional de Estadística) desde 2012 hasta 2017 España ha perdido población extranjera, siendo el saldo migratorio este año negativo, lo que acentúa la tendencia al envejecimiento de la población, con una natalidad en descenso, al tiempo que se incrementa la esperanza de vida. Mientras, otro rasgo relevante es que ante la gravedad de la situación económica, tal y como recogen las estadística del INE, uno de cada diez españoles decidió emigrar en estos últimos años. Por tanto, hemos transformado la tendencia de crecimiento poblacional, que consiguió el pico más alto en 2011, descendiendo desde entonces año tras año, hasta llegar a los 46.438.422 habitantes a principios de 2016. El informe del INE sobre proyección de la población de España entre 2014-2064, nos alerta sobre el envejecimiento de la población como uno de los problemas a tener en cuenta, pasando de unos porcentajes de población mayor de 65 años en torno al 19% al 38,7% en 2064. Además, 2016 fue el segundo en el que el número de defunciones superará al de nacimientos. Analizar estos datos y tendencias, son el objetivo del tema, planteando las causas que dan lugar a esta situación.

1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA. Características, evolución y distribución.

Para el desarrollo de este apartado vamos a tratar todos los aspectos que han conformado la situación actual de la población española. Empezando por las fuentes demográficas de las que nos servimos, la evolución en el tiempo que explica nuestro modelo demográfico, la distribución actual y la estructura según distintos criterios.

1.1. FUENTES DEMOGRÁFICAS

Existen antecedentes históricos que se han preocupado de medir la población, como los recuentos de indios llevados a cabo por cronistas para los repartimientos, el catastro de Ensenada o el censo de Floridablanca (entre 1785-87 es considerado el primer censo español de población siguiendo estadísticas modernas). En la actualidad, y desde 1945, es el Instituto Nacional de Estadística (INE) quien se encarga de recoger, elaborar, analizar y publicar la mayoría de las estadísticas españolas: el censo, la encuesta de población activa, las migraciones, etc.

El Censo de población es la principal fuente de información, que también se elabora a nivel mundial. La ONU define el censo como un conjunto de operaciones encaminadas a reunir, resumir, valorar y publicar los datos de tipo demográfico, cultural, económico y social de todos los habitantes de un país en un momento concreto. En España no se hizo hasta 1857, y desde entonces se han realizado 16 censos. Se elabora a nivel estatal, con una periodicidad de diez años y un fin estadístico, siendo sus resultados públicos. Siempre en los años terminados en uno, siendo por ello el último censo oficial el de 2011. Según Franco Aliaga, el censo no sólo nos dice cuántos somos, sino cómo somos, pues los datos que aborda se agrupan en varios grupos: 
1º Sobre las características geográficas, lugar de nacimiento y de residencia. 
2º Sobre características personales y familiares (las personales hacen referencia al sexo, estado civil, fecha de nacimiento y nacionalidad). 
3º Sobre las características culturales, de las que la variable que más destaca es el nivel de instrucción. 
4º Sobre las características económicas, en las que prima el elemento de la población activa y otras variables como la población ocupada y en paro, etc.

Otra fuente es el Padrón municipal, que es un registro de competencia local en el que se contiene la relación de los habitantes de los municipios y depende de los ayuntamientos. Se registra la población de un municipio, nombre, apellidos, domicilio, estado civil y profesión. Se renueva cada cinco años (los acabados en 1 y 6) y se ratifica anualmente. Es un documento dinámico, contabiliza los nacimientos, defunciones y cambios de residencia y municipalidad (oficinas de empadronamiento municipales).

El Registro Civil es la herramienta para elaborar las estadísticas del movimiento natural de la población. Proporciona información sobre los acontecimientos vitales de la población, nacimientos, defunciones y matrimonios, así como divorcios, parejas de hecho, etc. Tienen su antecedente en los Registros Parroquiales que desde el Concilio de Trento anotan bodas, bautizos y defunciones.

Nomenclátor es una relación de entidades de población que tienen los municipios, forma parte del censo y constituye una de sus publicaciones que recoge pedanías, villas y aldeas que dependen de un municipio. Se suele utilizar en estudios de carácter local.

Existen otras fuentes como anuarios estadísticosencuestas… La más importante es la EPA, encuesta de población activa, que con la información recogida en el censo y el padrón ofrece datos sobre la población activa, ocupada, desempleo, etc., tanto a nivel nacional, como regional o provincial. No incluye la economía sumergida, subempleo, paro, etc.

1.2. EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN

España ha conocido un modelo de transición demográfica semejante al del resto de los países de Europa Occidental pero con dos peculiaridades: ha sufrido un retraso de casi un siglo y se ha completado más rápidamente, en menos de un siglo (el siglo XX). Este modelo supone el paso de una población con altas tasas de natalidad, fecundidad y mortalidad a otro con tasas muy bajas. Según este modelo la etapa primitiva, con altas tasas de natalidad y mortalidad, se caracteriza por un débil crecimiento vegetativo; le sigue una etapa de transiciónque se subdivide en una primera fase donde desciende la sobremortalidad[1] catastrófica y se mantiene una natalidad todavía alta, y una segunda fase donde la mortalidad general desciende y la natalidad empieza a recortarse. La etapa final o evolucionada se caracteriza por bajas tasas de natalidad y mortalidad y crecimiento moderado, pudiendo llegar a una cuarta etapa de crecimiento cero e incluso negativo, en la cual hemos entrado desde 2015.

Analicemos el MODELO DE TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA de España:

1.- Etapa primitiva demográfica (hasta el s. XX)En principio llegaría hasta mediados del siglo XVIII, aunque todavía a finales del XIX padezcamos grandes epidemias. El crecimiento demográfico es débil. Así, en los diecisiete primeros siglos de nuestra era España pasó de 5,3 millones de habitantes a 7,5 millones, un crecimiento menor al de muchos países europeos. Las causas son las altas tasas de natalidad y mortalidad, con débil crecimiento vegetativo, debidas al largo período de la Reconquista, la colonización americana y la política de hegemonía europea con la consecuente sobremortalidad bélica. Un ejemplo significativo es el siglo XVII, un periodo de  retroceso demográfico (de 8 a 7,5 millones de habitantes por causas como las tres epidemias de peste, la emigración a América, la expulsión de los moriscos, la sobremortalidad bélica y las malas cosechas con sus hambrunas correspondientes). Por el contrario, en el siglo XVIII la población española experimentó una expansión importante, de 7,5 a 11 millones de habitantes, por lo que se habla de un crecimiento "hacia adentro" debido a la mejora de la economía y de la dieta de los españoles en general. 
A patir de ahí el crecimiento real de población siguió siendo muy pobre, fruto de unas tasas de natalidad y mortalidad muy altas. La natalidad hasta la llegada del siglo XX se caracterizó por ser muy alta por varios motivos: la economía era básicamente agraria por lo que el hijo era entendido como mano de obra. Además la falta de métodos de control de natalidad hace que las tasas de natalidad sean muy elevadas. No obstante en estos periodos son también habituales años de subnatalidad debido a epidemias, guerras… Por su parte la mortalidad es también muy importante. La esperanza de vida a principios de siglo no supera los 40 años. Las malas condiciones de vida debido a una mala alimentación, malas condiciones higiénicas-sanitarias, unido a determinadas fechas con epidemias o conflictos bélicos hacen que las tasas de mortalidad sean muy elevadas. Además las tasas de mortalidad infantil son cuantiosas.

2) Etapa de transición demográficaEl retraso industrializador hace que la transformación en los comportamientos demográficos de España no se produzcan hasta principios del siglo XX, abarcando esta segunda etapa hasta 1970. En Europa la mortalidad disminuye a mediados de siglo XIX, cuando la introducción del maíz y de la patata hace reducir los índices de mortalidad por hambre y desnutrición. Sin embargo, siguieron existiendo grandes epidemias (la viruela sustituyó a la peste de siglos anteriores; el cólera se dejó sentir en los años 1834, 1853, 1865 y 1885; y la tuberculosis pasó a ser la enfermedad de los hacinamientos urbanos de fines del siglo XIX y afectó fundamentalmente al proletariado). 
Será a principios del siglo XX cuando empezaron a desaparecer las sobremortalidades, debidas a la mortalidad ordinaria, mientras se mantenía una natalidad todavía alta. Desde entonces la mortalidad continuó en descenso y la natalidad empezó a recortarse. Durante la primera mitad del siglo XIX, la población española creció a un ritmo similar al europeo-occidental, a pesar de la guerra de la Independencia, la emancipación americana y de algunos períodos de hambre y de epidemias. Pero en la segunda mitad del XIX el crecimiento anual se redujo casi a la mitad del europeo por las oleadas migratorias hacia a América y el cólera de 1885. 
A comienzos del siglo XX la mayoría de las regiones españolas se incorporaron a la transición demográfica, recortándose la mortalidad y empezando el recorte de la natalidad. La población alcanzó los 18 millones en 1900. Pero la epidemia de gripe de 1918 y su elevada mortalidad provocó un fuerte retroceso de la población que se incrementó por la fuerte migración exterior. Tendencia que se acrecentó en las décadas siguientes por los efectos de la crisis económica del 29, la guerra civil y la posguerra. Sin embargo, el conjunto de la primera mitad del siglo XX supuso un crecimiento anual superior al europeo, gracias a la neutralidad española en las dos Guerras Mundiales. 
Esta dinámica cambió en los años de recuperación española (1950-1970), en los que España mantuvo una natalidad elevada (alentada por el régimen franquista), al tiempo que la mortalidad se reducía con las mejoras económicas y sanitarias del país. La población española creció muy por encima de la europea, situándose la tasa anual de crecimiento en valores altísimos (en 1950 éramos 28 millones de españoles y en 1970 alcanzamos la cifra de 33 millones). A partir de esos momentos comienza la progresiva reducción de la natalidad española, incorporándose a la última fase del modelo de transición demográfica. 
En resumen la transición se produce entre 1900 y 1975.  Se caracteriza por: 
-          El crecimiento real de población más alto de toda la historia española, que en cierta manera fue frenado por el amplio flujo migratorio hacia América y Europa.
-          En éste periodo la natalidad tiene una tendencia de suave descenso. A pesar de ello son un conjunto de años donde se alternan bruscos descensos (epidemias, guerra civil…) con fuertes ascensos (felices años 20, “baby boom”). La mortalidad tiene un brusco descenso. Las causas de ésta caída se debe al desarrollo que experimenta el país que propicia una mejora en las condiciones de alimentación, higiene, desarrollo sanitario todo especialmente a partir de los años 50. Anterior a ésta fecha se producen algunas situaciones de alta mortalidad como la epidemia de gripe del 18 o la guerra civil.

3) Etapa final o evolucionada. En esta fase el tipo de vida que imponen la ciudad y las nuevas condiciones de trabajo, obligan a replantear el concepto tradicional de familia numerosa. La vida urbana reduce el número de hijos, las casas son pequeñas, las necesidades de formación y de manutención de los niños son mayores, y los trabajos en la industria, limitados. Se difunden modelos de vida y comportamientos demográficos europeos (emigraciones y el turismo), uso de anticonceptivos que hace descender la natalidad y la fecundidad, retrasándose la nupcialidad y la edad en la que se concibe el primer hijo. Se frena el crecimiento de la población. El continuo descenso de la natalidad, hasta el año 2000, lleva al crecimiento vegetativo cero. 
El resultado es que España presenta un régimen demográfico viejo y su dinámica actual se caracteriza por un crecimiento vegetativo ligeramente negativo (-0,05‰), consecuencia de la baja natalidad y la elevada tasa de mortalidad. A esto debemos añadir un descenso considerable de la población extranjera desde 2013. Todo ello nos deja un país con población envejecida (con una edad media de 42,7 años), típica de los países desarrollados de nuestro entorno europeo. 
En resumen, España alcanza el régimen demográfico moderno desde 1975, y se caracteriza por: 
-          Un crecimiento de la población bajo por la ralentización en la tasa de mortalidad y una bajada brusca de la natalidad. Los niveles no son tan bajos por el efecto de la inmigración actual.
-          En la actualidad la natalidad vive sus tasas más bajas. Las causas son  diversas como la incorporación de la mujer al mundo laboral, cambios culturales, dificultades económicas para que los jóvenes se emancipen, incremento del nivel de vida (el hijo acarrea un importante gasto)…Por su parte la mortalidad sigue con un comportamiento descendente, aunque se observa un ligero repunte debido al envejecimiento que está sufriendo la población derivándose algunas enfermedades propias de la edad como el Alzheimer, Parkinson…, aunque sin lugar a dudas las 3 causas principales de defunción actualmente son el cáncer, el corazón y la carretera (“3 c”)







[1]Sobremortalidad: Período en el que la mortalidad supera a la natalidad, provocando un crecimiento negativo de la población. 

lunes, 6 de diciembre de 2021

Geografía Bachillerato - Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Demografía: Mapa distribución del índice de fecundidad por CC.AA. Tema 19 oposición Geografía e Historia: La población española. Comportamiento demográfico. Fenómenos migratorios.

Geografía Bachillerato - Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Demografía: Mapa distribución del índice de fecundidad por CC.AA. Tema 19 oposición Geografía e Historia: La población española. Comportamiento demográfico. Fenómenos migratorios.

Comentario guiado del Mapa:“Índice de fecundidad por Comunidades Autónomas, 2007”

Fuente: INE

Guía para el comentario:

1. Explicar qué es el índice de fecundidad y la diferencia con el índice de natalidad.

2. ¿En qué comunidades autónomas es mayor el índice de fecundidad? ¿En cuáles es más bajo?

3. Explicar brevemente cómo ha evolucionado el índice de fecundidad en España y los factores que han determinado esa evolución.

RESOLUCIÓN

1. Explicar qué es el índice de fecundidad y la diferencia con el índice de natalidad.

La fecundidad hace referencia a los nacidos vivos con relación a la mujer y no al conjunto de la población. La tasa global de fecundidad relaciona los nacidos en un lugar determinado con el número de mujeres entre 15 y 49 años, es decir, el número de hijos por mujer en edad de procrear. La natalidad es el número de nacidos en una población, generalmente se expresa en tasas, es decir, los nacimientos al año por cada mil habitantes.

2. ¿En qué comunidades autónomas es mayor el índice de fecundidad? ¿En cuáles es más bajo? Señalar las principales causas de estas diferencias.

El mayor índice de fecundidad lo tienen las Islas Baleares, Andalucía y la Región de Murcia (más de 1,4 hijos por mujer), a continuación, destacan Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana, Cataluña, Extremadura, la Comunidad de Madrid, la Comunidad Foral de Navarra y La Rioja. Éstas son las que reciben mayor número de inmigrantes y las que tienen una población menos envejecida.

Las comunidades con menor fecundidad son Galicia y Asturias. En estas comunidades la población con más de 65 años supera el 17%, además son las que reciben menor número de inmigrantes debido al escaso desarrollo del sector secundario, el tradicionalismo de la agricultura y la poca importancia del sector terciario.

3. Explicar brevemente cómo ha evolucionado el índice de fecundidad en España y los factores que han determinado esa evolución.

El índice de fecundidad en España comienza a descender en los años 70, a partir de la década de los 80 el número de hijos por mujer es inferior a 2,1, es decir, está por debajo del nivel de reemplazo generacional. En los años siguientes el índice continúa descendiendo progresivamente hasta que en el año 1998 tiene un ligero ascenso.

Las causas del descenso son, en primer lugar, la incorporación de la mujer al trabajo y su acceso a mayores niveles de educación. Al mismo tiempo aparecen otras características típicas de un país desarrollado que también hacen que disminuya la natalidad y la fecundidad: problemas de desempleo, mayores exigencias de las familias en la educación de los hijos, el deseo de libertad de los padres, el aumento del precio de las viviendas y el consecuente retraso en la edad para contraer matrimonio.

Los factores que explican ese pequeño aumento en el índice de fecundidad son sobre todo la llegada de inmigrantes y, muy en segundo lugar, la incidencia de políticas natalistas.

Sin embargo, la tendencia se redujo a partir de la crisis económica de 2008. Para completar la práctica con los datos actuales revisar tema 19 del temario de oposición.

martes, 17 de agosto de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas Geografía. Comentario de Paisajes: Penillanura trujillano-cacereña

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas Geografía. Comentario de Paisajes: Penillanura trujillano-cacereña 

Prácticas Geografía. Comentario de Paisajes: Penillanura trujillano-cacereña. 

Estamos viendo una imagen panorámica de una amplia planicie que se extiende por toda la imagen. Se trata en realidad de una amplia penillanura, en concreto es la penillanura trujillano-cacereña.

La geomorfología de la penillanura ha permitido... 

Para ver el documento pinchar aquí. 

(material sólo disponible en blogg del curso de preparación online)

martes, 10 de agosto de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo Geografía Urbana para Tema 10: El proceso de urbanización en el planeta. Repercusiones ambientales y socioeconómicas.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo Geografía Urbana para Tema 10: El proceso de urbanización en el planeta. Repercusiones ambientales y socioeconómicas.

El poblamiento rural

Se entiende por poblamiento el asentamiento humano en un lugar o territorio. Se distingue entre rural y urbano. En la actualidad la gran mayoría de los españoles viven en núcleos grandes, en núcleos urbanos.

Por poblamiento rural, en sentido amplio, se entienden las poblaciones de menos de diez mil habitantes. Los núcleos de de dos a diez mil habitantes pueden considerarse “semi-urbanos”.

Hay en España dos grandes tipos de poblamiento rural: disperso, en que la casa rural está rodeada de campos de cultivo, bosque o prados, separada de otras casas, y concentrado, cuando las viviendas se disponen unas junto a otras, sin relación con la localización de las respectivas tierras de cultivo, pasto o bosque.

Predomina el poblamiento rural disperso en la periferia peninsular, Baleares y Canarias. En la montaña media, costa mediterránea y archipiélagos, predomina la modalidad de poblamiento disperso intercalar, que consiste en una dispersión de casas a partir de primitivos núcleos de población concentrados, con los que todas las casas mantienen relaciones religiosas, sociales y administrativas o comerciales...

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domingo, 8 de agosto de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Geografía Física España. Mapa principales formaciones vegetales. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Geografía Física España. Mapa principales formaciones vegetales. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

En el siguiente mapa se representan las distintas formaciones vegetales de España. Con la información que contiene, conteste a las siguientes preguntas: (Valoración 4 puntos)Ç

a)    Diga las Comunidades Autónomas sobre las que se localizan los robledales, en general, y el hayedo. (1 PUNTO)

b)    Diga las provincias sobre las que se asienta el matorral subdesértico (1 PUNTO)

c)    Explique la relación que existe entre la distribución de las formaciones vegetales citadas y otros elementos del medio natural. (2 PUNTOS)

ABRIR DOCUMENTO AQUÍ.





lunes, 26 de julio de 2021

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo: Elementos y factores de los climas de España. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

 Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Geografía. Anexo: Elementos y factores de los climas de España. Tema 17: La península Ibérica: relieve, clima y vegetación. Diversidad regional de la España Peninsular e Insular.

PRÁCTICAS GEOGRAFÍA: OPOSICIÓN GH

ANEXO GEOGRAFÍA: FACTORES Y ELEMENTOS DEL CLIMA DE ESPAÑA

España es un país de una gran variedad climática que está determinada por diversos factores que modifican los elementos del clima. Los elementos del clima son los aspectos que definen y distinguen los diversos climas, los más importantes son las temperaturas y las precipitaciones.

Los elementos fundamentales del clima son:

§  Las temperaturas.

Las temperaturas medias anuales en la Península registran grandes diferencias en función de la latitud, la continentalidad y también de la altitud (por la altura y la orientación). Las temperaturas son siempre más frías en el norte que en el sur y en la meseta que en las costas. También la oscilación térmica es mayor en el interior que en la periferia. Asimismo, existen diferencias entre las zonas costeras mediterráneas y atlánticas, ya que el Mediterráneo experimenta una mayor oscilación térmica anual (aguas mucho más frías en invierno que en verano). Por este motivo, las máximas más elevadas están en los valles del Guadalquivir y del Guadiana (Sevilla, Badajoz, Cáceres, Ciudad-Real), y las mínimas en la Meseta.

§  Las precipitaciones.

Las precipitaciones pueden ser en forma de lluvia (de convección, ciclónicas y orográficas), de nieve o de granizo. En España las precipitaciones más abundantes son las lluvias que están muy condicionadas por la disposición del relieve y muy desigualmente repartidas. En función de la distribución de las lluvias se puede distinguir una “España húmeda” en la zona norte (Galicia, cornisa cantábrica, País Vasco, Pirineos), con unas precipitaciones anuales superiores a los 800 l/m2. Entre 800 y 600 l/m2 tienen sistemas montañosos como el sur del Pirineo, la Cordillera Cantábrica, las montañas medias, y también el norte de Extremadura (abierto al paso de las borrascas atlánticas), Gerona y el golfo de Cádiz. En el resto (“España seca”), las precipitaciones son inferiores a los 600 l/m2. En algunas zonas (“España árida”), son inferiores a los 200 l/m2 (Almería, Murcia, zonas de la Mancha y sur de Zaragoza).

Mención especial merece el fenómeno de la “Gota Fría”, producida por el estrangulamiento de un meandro del “jet stream”, quedando un bolsón de aire frío y húmedo en zonas de aire caliente: se producen precipitaciones torrenciales en muy poco tiempo. El fenómeno afecta especialmente a la región mediterránea.

§  Insolación y nubosidad.

Por su latitud, la Península recibe un alto grado de insolación anual, mayor en el sur que en el norte y en verano que en invierno. La nubosidad se reparte de forma inversa a la insolación, con la excepción de las zonas montañosas, donde por fenómenos dinámicos relacionados con el viento, suelen formarse más nubes.

§  Los vientos.

Los vientos predominantes en la Península son los de componente oeste, templados y húmedos, aunque se registran particularidades, como los vientos del norte y noroeste que afectan con frecuencia a la zona este de la Península (cierzo, tramontana...). Estos vientos entran canalizados a través de los pasos de los Pirineos, provocando que soplen en puntos muy concretos con alta intensidad.

§  Otros elementos son la humedad y la presión atmosférica.

La humedad es el contenido de vapor de agua en la atmósfera, procede de la evaporación de mares, ríos, suelo... y de la transpiración vegetal; y depende de la temperatura, del relieve y de la proximidad del mar. La presión atmosférica es el peso de una columna de aire sobre un punto concreto, se mide en milibares y está relacionada con su temperatura y su humedad. El valor de la presión indica la inestabilidad (inferior a 1014 mb) o estabilidad de la atmósfera (superior a 1014 mb).

Los factores

Los factores son rasgos permanentes que ejercen una influencia constante e invariable, o que siguen variaciones cíclicas limitadas, en los elementos del clima (temperaturas, precipitaciones, insolación y nubosidad, humedad del aire, presión atmosférica, vientos y evaporación y aridez).

Los factores se clasifican en astronómicos, geográficos y termodinámicos. 

§  Factores astronómicos:

Los factores astronómicos son constantes como la latitud, o dependen de los movimientos de rotación y traslación de la Tierra como la cantidad de radiación solar recibida. Por su situación en las latitudes medias al territorio español le corresponden climas templados con dos estaciones bien diferenciadas (verano e invierno) y otras dos de transición (primavera y otoño), y una insolación, en general, alta a lo largo del año.

§  Factores geográficos:

Los factores geográficos modifican la influencia de los factores astronómicos y dan mayor diversidad al clima. Los principales factores geográficos son la influencia marítima y continental, y el relieve.

La Península se encuentra entre dos mares de características térmicas bien distintas (unos 5ºC de diferencia). Ambos contribuyen a suavizar las temperaturas de las zonas costeras. El mar actúa como regulador de la temperatura (el agua tarda cinco veces más en calentarse o enfriarse que la tierra), además la diferencia de temperaturas entre el mar y la tierra provoca brisas en la costa que contribuyen a suavizar las temperaturas máximas y mínimas de la zona. Esta influencia marítima no penetra en el interior de la península debido a la orientación periférica del relieve (Macizo Gallego, Montes de León, Cordillera Cantábrica, Montes Vascos, Pirineos, Cordillera Costero Catalana, Sistema Ibérico, Sistemas Béticos) que actúa como barrera acentuando la continentalidad del interior.

Además, el relieve influye en el clima de diversos modos. Los territorios situados a mayor altitud tienen temperaturas medias inferiores a los del llano (la temperatura descienda 0,6°C por cada 100 metros de altura). El relieve obstaculiza la entrada de masas de aire según la altitud y la orientación de los sistemas montañosos. También modifica la temperatura y la humedad de las masas de aire que, al chocar con una cordillera y elevarse, se enfrían, se saturan y precipitan en una de las laderas; mientras que al bajar por la otra vertiente, se produce el fenómeno inverso, se calientan y se resecan (efecto föhn).

El relieve montañoso de la Península influye básicamente en las precipitaciones (siempre mayores en barlovento que en sotavento). La orientación de los sistemas montañosos (oeste-este) permite mejor la entrada de las masas de aire atlánticas (más húmedas) que las continentales (más frías y secas). Y, en general, las cadenas montañosas aíslan a la Meseta de las influencias marítimas.

§  Factores termodinámicos

Los factores termodinámicos están relacionados con la dinámica de la atmósfera, el más importante es la circulación general atmosférica que presenta dos variantes: la circulación del aire en altura y en superficie. La primera varía en función del Jet Stream o corriente en chorro, y la segunda, por los centros de acción, las masas de aire y los frentes.

La circulación general atmosférica es el factor más decisivo para los climas españoles, en altura la Península Ibérica está afectada por los desplazamientos en latitud y estacionales del Jet Stream, y en superficie está bajo la influencia del Frente Polar y los centros de acción atlánticos (Anticiclón de las Azores: causante del tiempo seco y soleado). Otros anticiclones que afectan a la península, aunque de forma más breve que el de las Azores, son el Anticiclón Sahariano (genera nubes de polvo), el Anticiclón de Europa Central (provoca temperaturas muy bajas), y el Anticiclón de la Meseta (se forma sobre la propia Meseta y ocasiona un tiempo seco y frío). Las masas de aire ciclonales que influyen en la península son la Depresión de Islandia que provoca numerosas precipitaciones sobre todo en la cornisa cantábrica, la Depresión del Golfo de Rosas que cuando coincide con la “gota fría” produce intensas precipitaciones en el litoral mediterráneo, y la Depresión del Golfo de Cádiz que ocasiona también numerosas lluvias en esta zona. Por último, la península queda también bajo la influencia de las perturbaciones asociadas al Frente Polar.