domingo, 9 de junio de 2019

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Arte Comentario obras de Arte: Sueño y su hermanastro Muerte. Waterhouse.


Oposición Geografía e Historia. 
Prácticas de Arte Comentario obras de Arte
Waterhouse: Sueño y su hermanastro Muerte

Introducción. -                                                                             Para ver documento pincha en él.
https://drive.google.com/file/d/1UXfHl2UcCEGQ1Vq4YYuWAW7FqrC_7ZIO/view?usp=sharing
Estamos ante una obra pictórica figurativa, realizada al óleo sobre lienzo. Se trata de un cuadro de temática mitológica clásica, en el que aparecen representados dos muchachos tumbados, se trata en realidad de una obra alegórica, cuyo título es Sueño y su hermanastro Muerte. Su autor es John William Waterhouse, realizada en 1874. Pertenece al estilo prerrafaelita
ANÁLISIS FORMAL E ICONOGRÁFICO
No es casualidad que a la muerte se la llame también “sueño eterno”, y es que las similitudes entre la muerte y el sueño son muchas. Así lo creían en la Antigua Grecia, y por ello surge un mito que pone en relieve este parentesco de la muerte y el sueño.
El dios Hipnos, dios del sueño, y el dios Tánatos, dios de la muerte, eran hermanastros con diferentes funciones, pero con efectos parecidos. Cuando llegaba la noche, decidían qué hombres irían con cada dios, otorgándoles así o una noche de sueño o la muerte. Hipnos, el pequeño, imitaba a su hermano Tánatos, por eso cuando Hipnos dormía a alguien parecía, en efecto, que estaba muerto.
Este mito griego se usaba para explicar la muerte repentina: se decía que esa noche le había tocado a Tánatos.
Así lo quiso plasmar el pintor prerrafaelita John William Waterhouse, que en esta obra representa a los dos hermanastros cada uno ejerciendo su papel. A simple vista parece que no hay una diferencia entre ambos, pero los pequeños detalles que el pintor ha dejado como pistas en el cuadro nos permiten identificar cuál es Sueño y cuál es Muerte.
El cuadro consta de cuatro planos
- un primerísimo plano en el que vemos una mesita banca con flores y flautas
-  un segundo plano que sería la cama con los protagonistas
 - un tercer plano que sería el resto de la estancia 
- y finalmente un último plano que nos mostraría el interior de un patio.
Precisamente este patio es el que ubica la escena: vemos columnas jónicas y un friso con tondos, es decir, una arquitectura de ordenación clásica que nos remite a las domus romana. Esto alude al origen grecorromano del mito de Hipnos y Tánatos. 

El resto de la escena aparece sumida en una bruma, con colores cálidos y mucha presencia del textil, ya que vemos las cortinas, el dosel de la cama y las sábanas. También vemos una oscuridad predominante, así como una ordenación espacial principalmente horizontal.
Los protagonistas del cuadro son parecidos entre ellos puesto que son hermanastros, pero hay una clara diferenciación en su actitud y sus posturas. El que está más cercano al espectador, está iluminado con una luz cálida mientras que el otro queda en penumbra. Lleva, además, una toga de estilo griego que deja parte de su cuerpo al descubierto mientras que el otro joven está mucho más tapado. Estos son algunos de los elementos que nos indican que el más cercano es Sueño mientras que el otro es Muerte. Sueño aparece con las mejillas rosadas y los labios colorados, además de tener una postura relajada. En cambio, Muerte aparece en una postura de claro rigor mortis, es decir, muy estático y quieto. Sus labios están entreabiertos como si acabase de exhalar su último suspiro, y tiene la tez pálida. Además, cabe destacar que aparece con una corona de laurel, elemento que se utilizaba en la Antigua Roma para divinizar a los difuntos.
Pero, aún más, hay algo significativo en las posturas de los dos hermanos: Muerte está tapado con la sábana mientras que Sueño está tumbado encima de ella. Esto nos haría pensar que Sueño ha llegado después, estando ya su hermano en este estado, y se ha tumbado a su lado a descansar plácidamente, acoplándose a la postura de Muerte. Ambos están en una postura horizontal y las cabezas en reposo, si bien es evidente que Sueño transmite una sensación de paz y calma mientras Muerte aparece carente de vida, con sus extremidades casi petrificadas.
Aún hay algunos elementos por identificar: la flor que aparece entre las manos de Sueño y de nuevo en la mesita, las flautas, la lira y la gran antorcha.
Las mencionadas flores son amapolas, cuyo nombre técnico es Papaver Somniferum precisamente porque ya desde la Antigüedad clásica se sabe de sus propiedades somníferas. Desde la Grecia clásica hasta el momento de esta pintura (siglo XIX), la amapola había sido tratada y se le habían extraído sustancias que se usaban como droga.
En la Antigüedad, el consumo de esta sustancia derivada de la amapola se usaba para inducir al trance en los Misterios (unos rituales de carácter religioso, relacionados con la iniciación). Estos Misterios solían realizarse quemando diferentes tipos de droga en una antorcha o recipiente para que el humo afectase a todos los presentes y así todos estuviesen en el trance producido por la sustancia. Esto justifica la presencia de la gran antorcha del fondo de la que, además, sale un humo que inunda toda la habitación. Las celebraciones mistéricas también contaban con música, por lo que la presencia de una lira y de unas flautas es algo lógico. Además, las flautas están relacionadas con el dios Pan, uno de los dioses a los que más se les rendía culto durante estos Misterios.
En el siglo XIX también se utilizaba la amapola con los mismos fines. Una de las sustancias que deriva de la amapola es el opio, droga más popular entre la población británica del momento y que causó la muerte a algunas personas cercanas a la Hermandad Prerrafaelita, como es el caso de Elizabeth Siddal, esposa del pintor Dante Gabriel Rossetti y musa de Millais para su más conocida obra Ofelia.
Volvemos a encontrar la amapola precisamente entre las manos del joven Sueño, lo cual nos vuelve a hablar de la conexión entre los sueños místicos inducidos y esta planta. 
La diferencia entre la Muerte y el Sueño es un tema interesante que se ha tratado desde diferentes disciplinas: en pintura, en literatura, en psicología, en medicina, etcétera, y sin duda esta obra de Waterhouse refleja a la perfección la similitud entre morir y dormir.
CURIOSIDADES SOBRE EL CUADRO
- Este cuadro es una excepción en la trayectoria de John William Waterhouse, ya que no representa ninguna mujer, cosa poco habitual en sus cuadros donde la presencia femenina es una constante.
- Hay algo escrito al lado de las flautas de la mesa. Aunque no se lee con claridad, puede apreciarse que se parece bastante a la firma del pintor “J.W. Waterhouse”.
CONTEXTO ARTÍSTICO: el prerrafaelismo. 
A mitades del siglo XIX, al inicio del reinado de la reina Victoria, la pintura inglesa está estancada en las convenciones académicas y se encuentra en un callejón sin salida creativa., presa de las convenciones estrictas, y sometida a los gustos de una clientela con afán de costumbrismo, que conlleve a menudo una moral o un sentimentalismo cursi.
En reacción, tres jóvenes estudiantes de la Royal Academy, Hunt, Millais y Rossetti, fundan la cofradía prerrafaelita.  Según ellos, la enseñanza académica, incapaz de liberarse de las normas estéticas procedentes del Renacimiento, es directamente responsable de esta esclerosis creativa. Ambicionan crear una nueva pintura, refiriéndose ya no al Renacimiento, sino al arte medieval, en particular aquel de los primitivos italianos,; aquel anterior a Rafael, libre y auténtico, siguiendo, para ello, los preceptos del influyente teórico victoriano, John Ruskin. Sus cuadros son coloridos, conllevan múltiples símbolos y referencias literarias, sensibles a la naturaleza y a las cuestiones sociales. Creían en un arte como modelo de pureza y de libertad, libre de cualquier amaneramiento académico.
Su ideario u objetivos de la Hermandad se resumían en cuatro declaraciones:
1.   Expresar ideas auténticas y sinceras;
2.   Estudiar con atención la Naturaleza, para aprender a expresar estas ideas;
3.   Seleccionar en el arte de épocas pasadas lo directo, serio y sincero, descartando todo lo convencional, autocomplaciente y aprendido de memoria;
4.   Y, lo más importante de todo, buscar la perfección en la creación de pinturas y esculturas.
Su grupo se amplía rápidamente, con cuatro nuevos miembros, de perfiles muy distintos:Thomas Woolner (1825-1892), escultor y poeta; James Collinson (1825-1881), estudiante de la Royal Academy; William Michael Rossetti (1829-1919), el hermano de Dante Gabriel y funcionario de hacienda de la época; Frederick Georges Stephens (1828-1907), estudiante en pintura, de poco talento, que se orientará posteriormente hacia la escritura y la crítica de arte.
La cofradía se disuelve rápidamente, pero sus ideas siguen nutriendo la vanguardia inglesa, durante cerca de cincuenta años. La segunda generación, dominada por Edward Burne-Jones y William Morris, aplica los principios prerrafaelitas a la decoración, al mobiliario y a la ilustración de libros. Más allá de Inglaterra, en particular el universo de Burne-Jones, tendrá una profunda influencia en la corriente simbolista.
CONTEXTO HISTÓRICO
Más allá de una mera reacción a la enseñanza académica, los orígenes del prerrafaelismo solo se pueden comprender situándolos en el contexto político e intelectual de la época. En 1848, toda Europa está atravesada por movimientos revolucionarios; la ola del Gothic Revival conoce en la Inglaterra del siglo XIX, una amplitud sin parangón; el crítico de arte y teórico John Ruskin (1819-1900) ejerce una influencia preponderante, en la sociedad victoriana. Ruskin preconiza una visión profundamente moral del arte, al que otorga un protagonismo social. Sitúa la práctica artesanal por encima de cualquier reacción a la industrialización floreciente, y propone un concepto poético y místico de la naturaleza, ésta teniendo que ser representada de manera directa y sincera. Cuantas teorías a las que se adhieren Hunt, Millais y Rossetti, sin reservas.
BIRCHALL, Heather. Prerrafaelitas. Madrid, 2010. Ed. Taschen.

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