martes, 5 de febrero de 2019

Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Arte. Comentario de obras Arte Griego. Kouros de Anavysos.


Kouros de Anavyssos. Comentario


Identificación, descripción y ficha técnica:  la obra que se nos presenta para su comentario es el  Kuros de Anavyssos o de Creso. Se trata de una escultura exenta, de bulto redondo, de carácter naturalista e idealizado. Pertenece al estilo griego, realizada en torno al 525 a C., por tanto, se inscribe en la época arcaica. Mide 1,94 m y representa a un joven atleta en pie y desnudo, con una larga melena trenzada que descansa sobre sus hombros y espalda. Está realizada en mármol y se observa un gran dominio de la técnica escultórica con trabajo de puntero, cincel y trépano. Se encuentra en el Museo Nacional de Atenas. 
Tema. Escultura funeraria de un joven guerrero llamado Creso («Detente y llora ante la tumba del fallecido Creso, a quien el furioso Ares destruyó un día luchando en las filas más avanzadas», dice su base
Tipología. Escultura individual de bulto redondo que coronaría una tumba
Material. Piedra tallada y en su origen policromada. No se aprecian postizos.
Composición. La figura se organiza de forma simétrica en torno al eje vertical, siendo de bloque cerrado (miembros pegados al cuerpo) y fuerte frontalidad (realizada para ser vista desde el frente)
Modelado. Nos encontramos con una escultura que, pese a ciertos convencionalismos geométricos (véase cómo se realiza el pelo, rodilla o las orejas), poco a poco está consiguiendo un mayor realismo, suavizando las formas geométricas rotundas por medio de un trabajo más suave en la talla que difumina las sombras
Figura. Se nos muestra hierática (sin expresión ni movimiento), con típicos rasgos de arcaísmo como la sonrisa arcaica o los ojos almendrados.
Su anatomía resulta bastante correcta en cuanto a proporciones y relaciones entre las partes, con un canon un tanto musculoso
ANALISIS DE LA OBRA: como dijimos nos encontramos ante una esculturas exenta realizada en mármol que representa de tamaño algo mayor que el natural, 1,94 metros, a un joven desnudo con la cabeza erguida y los brazos pegados al cuerpo con los puños cerrados mientras avanza la pierna izquierda como si caminase. Nos encontramos ante une escultura figurativa, si bien la anatomía, aunque más perfeccionada respecto a obras más antiguas, aún resulta esquemática predominando las formas geométricas como las líneas curvas para marcar el pecho o el pliegue inguinal o las rodillas representadas a base de triángulos invertidos, para representar la anatomía del joven. Así mismo, cabe mencionar su rostro con ojos abultados y almendrados y como arquea levemente los labios marcando la conocida como "sonrisa arcaica" en un intento de dotar de expresión a una obra que, en general, podemos calificar de inexpresiva.El pelo aparece trenzado cayendo hacia detrás en formas geométricas mientras unos rizos en forma de bucles enmarcan la frente.
La escultura, realizada en mármol, estuvo originalmente policromada, como podemos ver en el cabello, y presenta un punto de vista frontal y simétrico (ambas mitades del cuerpo son idénticas). La escultura está esculpida y pulida, no existiendo fuertes contrastes lumínicos en el cuerpo, dándose estos tan sólo en el cabello rizado. Por otro lado, toda la obra presenta un aspecto monolítico y pesado al permanecer los miembros pegados al tronco como si la obra no se hubiese desprendido en su totalidad del bloque de piedra original del que fue tallado. Cabe también resaltar su hieratismo o falta de movimiento, pues el hecho de adelantar la pierna en actitud de avanzar casi incide más en dotar a la escultura de estabilidad que en de un movimiento propiamente dicho.
COMENTARIO: La obra se inscribe dentro de la tipología de los llamados Kuroi arcaicos. Como su nombre indica en griego representa a muchachos jóvenes provenientes de las clases aristocráticas gobernantes. Solía tener una función conmemorativa pues normalmente se erigía para celebrar los triunfos atléticos de estos jóvenes en los juegos celebrados en honor al algún dios, si bien esta obra parece tener una finalidad funeraria al haberse encontramos asociada al enterramiento de un joven llamado Creso. Lo que sí parece claro es que esta obra, igual que otras del mismo estilo, no representa tanto el retrato concreto de una persona determinada como un ideal de clase, de manera que pretende representar las virtudes y excelencias de los jóvenes provenientes de las clases aristocráticas dirigentes, representados con la vitalidad de la juventud y la desnudez de los dioses y héroes, como justificación a sus privilegios heredados a través de la sangre (naturalismo simbólico).
Estas esculturas parten de un origen que los vincula claramente con la estatuaria egipcia, con la que las semejanzas son evidentes, si bien el propio objeto de representación, el ser humano en el arte griego frente al mundo de los dioses o del faraón, considerado igualmente un dios, en el caso egipcio nos manifiesta que las similitudes son tan sólo formales. Es también digno de mención el hecho de que, si bien la escultura egipcia apenas sufre transformaciones a lo largo de dos milenios, la escultura griega sufre una profundísima transformación en apenas cinco siglos.
El hieratismo, inexpresión esquematismo y simetría son rasgos característicos de la escultura arcaica en sus orígenes, si bien la escultura irá ganando en expresión, más contenida al principio y más exagerada en etapas posteriores, movimiento, y realismo en la representación anatómica.
Junto a los Kuroi cabe también nombrar a las Korai (Kore en singular); esculturas femeninas de carácter votivo que, si bien aparecen vestidas y nunca desnudas, reúnen las mismas características que los Kuroi.

FUNCIÓN Y SIGNIFICADO: Los "kuroi" representaban atletas y su función era votiva o conmemorativa y normalmente que se ofrecían a los dioses. A veces, como es el caso del Kouros de Anavyssos, se trataba de una escultura funeraria en honor al joven Kroisos, como reza la inscripción en su basa. 

CONCLUSIÓN: La obra que hemos analizado es un magnífico exponente del punto de partida de la escultura figurativa griega. Con claras similitudes con la estatuaria egipcia en un principio, pronto se irá alejando de la misma creando un lenguaje artístico propio que habría de asentar en época clásica (siglos V-IV a.C) los cimientos de un nuevo lenguaje estético basado en el naturalismo, la proporción o canon, la belleza exterior así como la vida interior. Este nuevo lenguaje estético, que estará en los orígenes del arte occidental de los último dos mil años, habría de poner al Ser Humano en el centro de la creación artística, pues los propios dioses no serán meros reflejos de los hombres.

Otras obras de esta etapa son:  Cleobis y Biton; Auriga de Delfos.  

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