Oposición Geografía e Historia. Prácticas de Historia: Comentario de textos históricos de Historia de España.
Aquí os dejo una serie de textos para que lo comentéis. Está relacionado con el tema 27 de la Oposición, si lo deseas puedes enviarme tu comentario para que te lo corrija ya sea por email o en la zona comentarios de esta misma entrada.
TEXTOS HISTORIA DE ESPAÑA EN LA EDAD
MEDIA
1.
1.- PACTO DE TEODOMIRO
2.
2.- LA LLEGADA DE LOS OMEYAS A LA PENÍNSULA
3.
3.- REVUELTA DEL ARRABAL DE CÓRDOBA
4.
4.- LA RENDICIÓN DE BOABDIL
5.
5.- EL CANTAR DE ROLDÁN
6.
6.- LA FUNDACIÓN DE OVIEDO POR ALFONSO II
7.
7. BARCELONA
BAJO LA PROTECCIÓN DE LOS REYES FRANCOS
8.
8.- ORÍGENES DEL REINO DE PAMPLONA
9.
9.- EL CONDADO DE CASTILLA
10.
10.-. EL
REPARTO DE LOS DOMINIOS DE SANCHO III
11.
11. FUERO DE LOGROÑO, CONCEDIDO POR ALFONSO VI (1095)
12.
12. CARTA
PUEBLA
13.
13. LA BATALLA
DE LAS NAVAS DE TOLOSA (1212)
14.
14. PARIAS
1.- PACTO DE TEODOMIRO
En el nombre de Dios, clemente y misericordioso.
Escritura otorgada por ABD-AL-AZIZ BEN
MUSA A TEODOMIRO BEN COBDUX.
Que este se aviene o se somete a capitular aceptando
el patronato de Alá y la clientela de su profeta, con la condición de que no se
impondrá dominio ni sobre ninguno de los suyos; que no podrá ser cogido ni
desposeído de su señorío; que ellos no podrán ser muertos ni cautivados, ni
apartados unos de otros, ni de sus hijos, ni de sus mujeres, ni violentados en
su religión, ni quemadas sus iglesias; que no será despojado de su señorío
mientras sea fiel y sincero, y cumpla lo que hemos estipulado con él: que su
capitulación se extiende a siete ciudades que son: Orihuela, Valéntila, Alicante,
Mula, Begastro, Eyyo y Lorca. Que no dará asilo a desertores o a enemigos; que
no intimidará a quienes viven bajo nuestra protección, ni ocultará noticias
sobre enemigos que sepa. Que él y los suyos pagarán cada año un dinar y cuatro
modios de trigo y cuatro de cebada, cuatro cántaros de arrope y cuatro de vinagre
y dos de miel y dos de aceite. Pero el siervo solo pagará la mitad. 5 DE
ABRIL DE 713.
2.- LA LLEGADA DE LOS OMEYAS
A LA PENÍNSULA
Abd al-Rahman I
era nieto del califa de damasco, Hisam, una circunstancia que tanto él como sus
descendientes gustaban recordar. Convertido en emir de Al-Ándalus, dejó una semilla
muy prolífica en este territorio. Desde su llegada y hasta el fin de su
dinastía podemos documentar con nombres y apellidos a más de cuatrocientos
descendientes suyos en línea masculina directa. En realidad debieron de ser
muchos más: solo de su bisnieto y homónimo, el emir Abd al-Rahman II, las
fuentes señalan con admiración la extraordinaria, aunque algo redonda, cifra de
cien hijos. […]
Los más de
cuatrocientos descendientes que tuvo Abd al-Rahman I en Al-Andalus demuestran
el gran potencial demográfico que la poligamia y el concubinato otorgaban a un
linaje árabe dominante. También ponen de relieve el éxito que coronó uno de los
primeros objetivos que se propuso el emir a su llegada: crear una dinastía
apoyada en una extensa familia.
E. Manzano, la
expansión de los musulmanes en la península, 2007.
3.- REVUELTA DEL ARRABAL DE
CÓRDOBA
Existía, desde el comienzo del gobierno de Al-Hakam I, malestar en todos
los grupos sociales con respecto a la actitud despótica, violenta y orgullosa
que él mantenía. De ahí que un grupo de notables de Córdoba –entre los cuales
había varios alfaquíes– tramaron una conjura para derrocar al emir y
sustituirlo en el trono por Muhammad Ibn Al-Qasim, primo del soberano. Este
fingió aceptar y, en cambio, entregó una lista con todos los conjurados a Al-Hakam,
quien el mismo día los hizo aprehender para condenarlos a morir crucificados […].
Sin embargo, los problemas no comenzaron en ese momento, sino cuando un
guardia del emir acabó con la vida de un espadero niño. Esto sucedió en el
instante en que Al-Hakam I había salido a cazar. Cuando regresó encontró en Córdoba
una gran muchedumbre pidiendo su destitución y dirigiéndose armada al alcázar;
ante esta situación decidió ordenar a sus jinetes que prendieran fuego a los
edificios de los arrabales. La estratagema tuvo éxito y la gente se retiró
cuando vio sus hogares en llamas. La guardia de Al-Hakam persiguió a los
rebeldes y mató a más de 10.000.
Diego melo, «la revuelta del arrabal de córdoba
(818)», en notas históricas y geográficas, 2000.
4.- LA RENDICIÓN DE BOABDIL
Pasaron jullio e agosto e setiembre e octubre e novienbre, que nunca los
moros se quisieron dar; e ya en el mes de dizienbre, que no tenían que comer
sino pocos mantenimientos, demandaron partido al rey e a la reina; el cual se
concertó entre el rey e los moros, en treinta días de dizienbre, de entregar
todas las fortalezas que ellos e el rey Babdili [Boabdil] tenían, e el Alhambra,
al rey don Fernando, e que los dexasse en su ley. En este partido fueron
conformes todos, e el rey e la reina lo otorgaron con otras condiciones e
capítulos: que se fuesen los que quisiessen e donde quisiessen e cuando
quisiessen, e les diessen pasage; e diessen ellos todos los cristianos
cabtivos […]
El rey e la reina […] aderesçaron de ir a tomar el Alhambra; e partieron del
real, lunes, dos días de enero, con gran hueste, muy ordenadas sus batallas; e
llegando cerca del Alhambra, salió el rey moro muley Babdili, aconpañado de
muchos cavalleros moros, con las llaves en las manos, encima de un cavallo. E
quísose apear a besar la mano del rey, e el rey no se lo consintió descavalgar
del cavallo ni le quiso dar la mano; e el rey moro le besó el braço, e le dio
las llaves.
Memorias del reinado de los reyes católicos escritas
por el bachiller Andrés Bernáldez.
5.- EL CANTAR DE ROLDÁN
Carlomagno ha devastado España; tomó sus castillos y violó sus ciudades. Él
mismo dice que toca a su fin la guerra. Hacia Francia, la dulce, cabalga el
emperador. El conde Roldán ata el gonfalón a su lanza; desde una altura, la
eleva hacia el firmamento: a esta señal, los francos establecen sus campamentos
por toda la región. Mientras tanto, a través de los anchos valles, cabalgan los
infieles, cubiertos con sus cotas, atado el yelmo, con el escudo al cuello y la
espada ceñida, y con las lanzas enristradas. Al llegar a la cima de unos
montes, hacen alto en una espesura. Son cuatrocientos mil, esperando el alba.
¡dios! ¡qué dolor que no lo sepan los franceses!
[…] la batalla es prodigiosa y dura. Roldán hiere sin descanso, y con él
oliveros. El arzobispo dio ya más de mil golpes y no le van en zaga los doce
pares, ni los franceses que juntos atacan. Por centenas y miles mueren los
paganos. Quien no se da a la fuga, no hallará luego escapatoria: quiéralo o no,
dejará allí su vida. Los francos van perdiendo sus mejores puntales. No
volverán a ver a sus padres y parientes, ni a Carlomagno que los espera en los
desfiladeros. En Francia se levanta una extraña tormenta, una tempestad cargada
de truenos y de viento, de lluvia y granizo, desmesuradamente. […] algunos
dicen:
–¡esto es la consumación de los tiempos, ha llegado el fin del mundo!
Pero ellos nada saben, no son ciertas sus palabras: es un inmenso duelo por
la muerte de <Roldán.
Cantar de Roldán, finales del siglo XI
6.- LA FUNDACIÓN DE OVIEDO
POR ALFONSO II
Por lo demás, el rey Alfonso, como fuese de mucha castidad de alma y de
cuerpo, mereció obtener del señor un arca conteniendo diversas reliquias de
santos. La cual arca, amenazando, por ventura, el terror de los gentiles, en lo
antiguo fue transportada en un navío desde Jerusalén, permaneció por espacio de
algún tiempo en Sevilla, y luego, durante cien años, en Toledo. Como otra vez
oprimiesen los moros cuando ya nadie se les resistía, los cristianos
arrebataron secretamente el arca de dios y por sitios excusados llegaron hasta
el mar, y puesta allí en una nave, guiándolos dios abordaron el puerto de Asturias,
cuyo nombre es Subsalas, por aquello de tener cerca y encima la regia ciudad de
Gijón.
Más el rey Alfonso, luego que se vió divinamente enriquecido con gran
dávida, en lugar de la pérdida Toledo, decretó fabricar una sede para la
venerable arca. Para realizar este plan, dejadas las otras atenciones y
ansiándolo más y más cada día, desde entonces por espacio de treinta años
fabricó una iglesia en Oviedo de admirable obra, en honor de san salvador, y en
ella, a los lados derecho e izquierdo del altar mayor, construyó dos grupos de
a seis altares dedicados a los doce apóstoles. No menos llevó a efecto un
santuario de la bienaventurada madre de dios y virgen maría, con pareja
estructura y tres cabeceras. Hizo también una basílica de santa Leocadia,
cubierta con obra de bóveda, sobre la que se hiciese una cámara, donde en el
lugar más excelso fuese adornada por los fieles el arca santa. Y además fundó
con bella obra una iglesia del bienaventurado mártir de cristo, tirso, en el
mismo recinto. Edificó, a distancia de un estadio de la iglesia de san
salvador, un templo de los santos Julián y Basilisa, adjuntándole a uno y otro
lado capillas dispuestas en admirable composición.
Por cierto, que si llegase a ennumerar uno por uno los ornamentos de dicha
cámara, disertación tan prolija me llevaría desviado harto lejos de lo que
empecé. Más por la magnitud del milagro, la angélica cruz sea sacada a plaza.
Pues como cierto día el susodicho Alfonso, rey casto y piadoso, tuviese por
acaso en la mano cantidad de esplendídisimo oro y algunas piedras preciosas,
comenzó a pensar como podía ser hecha una cruz con ello para servicio del altar
del señor. Así, estando en este santo propósito, después de la participación
del cuerpo y sangre de cristo, según costumbre, ya enderezaba sus pasos hacia
el palacio real por causa de la comida, llevando el oro en la mano, cuando he
aquí que se le aparecieron dos ángeles en figura de peregrinos, fingiendo ser
artífices, el cual, al momento, les entregó el oro y las piedras, señalándoles
mansión donde sin impedimento de hombres pudiesen trabajar. Lo demás parece
cosa maravillosa e inusitada, después de los apóstoles hasta nuestros tiempos;
porque vuelto sobre sí el rey en la misma corta espera de la comida, inquiere a
qué personas diera el oro, y al punto comenzó a enviar un agente tras otro para
que observasen qué hacían los desconocidos artífices. Ya los servidores se
acercaban a la casa del taller, cuando de improvisto tanta luz hizo resplandecer
el interior de toda la casa, que, por decirlo así, no fábrica humana, sino la
salida del sol parecía por la extremada claridad. Pero mirando hacia dentro por
una ventana los que habían sido enviados, (vieron que) idos los angélicos
maestros, la cruz sola, llevada a cabo y puesta en medio, irradiaba como un sol
en aquella casa; por donde abiertamente consta entenderse que ella fue hecha
por divina y no humana aplicación. Lo que oyendo el devotísimo rey, dejado el
servicio de mesa, corrió con incansable paso, y dando gracias a dios con loores
e himnos por tan gran beneficio, según cumplía, puso reverentemente dicha
venerable cruz sobre el altar de san salvador.
Ed. M. Gomez moreno, "Introducción a la historia Silense con versión
castellana de la misma y de la crónica de Sampiro", Madrid, 1921,
pp.82-84.
7.- BARCELONA
BAJO LA PROTECCIÓN DE LOS REYES FRANCOS
“ha placido a nuestra voluntad tomar y conservar benignamente bajo la
protección de la inmunidad y el amparo la defensa de los godos o hispanos que
habitan en la ciudad de Barcelona, de prestigioso nombre, o en el castillo de Tarrasa,
con todos los hispanos que se encuentren en el mismo condado de Barcelona fuera
de la ciudad, y auxiliarlos oportunamente en sus necesidades [...]. De ahora en
adelante no les sea exigido a las iglesias ni por el conde ni por sus
ministros, ningún otro censo, es decir, ni de pastos en sus términos o villas,
ni tributos en el condado donde viven, ni cualquier otra restitución. Y ni él
ni sus hombres no sean de ninguna manera juzgados u obligados por ningún conde
o ministro con poder judicial excepto por tres acciones criminales, es decir,
homicidio, rapto e incendio, pero puedan, según su ley, llevar a término
juicios sobre otras cosas, exceptuadas estas tres, y resolver todas las cosas
que les afectan, a ellos y a sus hombres, según la propia ley.”,Carlos el Calvo (842)
8.- ORÍGENES DEL REINO DE
PAMPLONA
En la era 943 surgió en Pamplona un rey de nombre Sancho Garcés. Muy unido
a la fe de Cristo fue hombre devoto, piadoso entre todos los fieles y
misericordioso entre los católicos. ¿que más? En todas las circunstancias
consiguió ser el mejor. Luchando contra los islamitas, causó muchos estragos
entre los sarracenos. También tomó bajo su tutela todos los castillos sitos
entre Cantabria y la ciudad de Nájera. Ciertamente poseyó la tierra de Deyo,
con todas sus fortalezas. Además, puso bajo su autoridad la "arba"
pamplonesa. También tomó toda la tierra aragonesa con sus castillos. Finalmente,
expulsados todos los malvados, en el año XX de su reinado abandonó el mundo. En
la era 963 fue sepultado en el pórtico de san esteban. Reina con cristo en el
cielo.
También su hijo, el rey García, reinó treinta y cinco años. Fue benigno,
causó muchas carnicerías entre los sarracenos y así murió en la era 1008. Fue
enterrado en el castillo de San Esteban.
También su hijo el rey Sancho, reino sesenta y cinco años. Fue benigno con
todos, beligerante con los sarracenos y protector y amigo de los monjes.
Falleció en la era 1073. Fue sepultado en el monasterio de Oña.
También su hijo, el rey García, reinó veintiún años. En la era 1092 fue muerto
en Atapuerca. Fue sepultado en Nájera.
"Genealogías
de roda". Ed. J.M. Lacarra, "Textos navarros del Códice de Roda".
Recoge, M.Riu, "Textos comentados de época medieval (siglos V al XII)",
Barcelona, 1975, pp.501-503.
9.- EL CONDADO DE CASTILLA
Yo, Fernán González, por la gracia de dios conde de toda Castilla, junto
con mi mujer la condesa Sancha, para remisión de nuestros pecados y remedio de
nuestras almas (...) En honor de San Millán (...) Y de ti, padre espiritual abad fortunio, y de todos los
clérigos sujetos a ti, que día y noche sirven allí a cristo. Por tanto,
ofrecemos, damos y confirmamos en la villa de salinas la cuartaparte, integra y
libre, con salidas y entradas, con comunidad de pasto, con los habitantes de
aquella villa, pero libre e ingenua de todo servicio real o de potestad y de
entrada de sayón. Y no tengan homicidio ni fonsado según costumbre, y nadie sea
sometido por ningún crimen a la potestad de aquella villa. Y os concedemos las
fuentes de sal al tercer día, y de la albara que deben al conde de la tierra,
os concedemos que tengaís libres iii de ellas por semana y que tanto el
monasterio como las decanías lleven sal cuando quieran. Y las eras de sal de San
Millán sean libres de autoridad del conde. Asimismo, os concedemos tal
facultad, que todo lo que además de esto podáis obtener por donación o por
compras los poseáis libre y firmemente por todos los siglos, amén. Esta
donación, juntamente con nosotros, la prueban y confirman las villas de : Villanueva,
Fuentes, Olisares, Villacón y también Terrazas y Villambrosa (...).
Hecha la carta en la era de DCCCC. LXXX. IIIA, v calendas de febrero.
Ubieto Arteta, A., "Cartulario de San Millán de la Cogolla (759-1076)", Valencia, 1976, no 36,
pp. 49-50.
10.-. EL
REPARTO DE LOS DOMINIOS DE SANCHO III
L.- también el rey SANCHO III mereció disfrutar largo tiempo y con
felicidad de la compañía de sus hijos, a los que en vida, con gran benignidad,
repartió entre ellos sus reinos. A su primogénito GARCÍA lo puso al frente de
los pamploneses; a FERNANDO, el preferido de su padre le encargó el gobierno de
la bélica castilla; a RAMIRO, que había nacido de concubina, le dió Aragón, que
era el reino más alejado de todos sus territorios, sin duda para que ante los
ojos de los otros hermanos, el ser desigual en el linaje materno, no fuera
igual en la herencia de sus estados.
2.- Entonces, unos asesinos, parientes suyos, mataron al infante García,
pues éste era merecedor de tal venganza. Seguidamente, SANCHO III se llevó
consigo a la infanta Sancha, a la cual devuelve a Castilla, intenta casarla con
su hijo primogénito Ramiro, el que había nacido de una noble señora de Ayvar,
pero los castellanos se oponen con toda razón. La infanta Sancha, tres años más
tarde, y con el beneplácito de su hermano Vermudo, cuando ya tenía 18 años,
casó con el infante Fernando, hijo menor de SANCHO III, nacido de su matrimonio
con Urraca. Vermudo entregó a Fernando el condado de Castilla. (...)
El rey SANCHO III tuvo una larga vejez, y cuando su hijo, el rey García
hubo regresado de la ciudad de Roma, murió a consecuencia de una enfermedad en
el año 1073. Su hijo Fernando lo enterró, con todos los honores que le eran
debidos, en el monasterio de Oña.
"Crónica Najerense". Estudio preliminar, edición crítica e
índices por a., Ubieto Arteta. Textos medievales, 16, Valencia 1966, p. 91.
11. FUERO DE LOGROÑO,
CONCEDIDO POR ALFONSO VI (1095)
“...Yo, Alfonso, por la gracia de dios... Otorgamos
esta carta a los pobladores de Logroño... Hacemos saber cómo el muy fiel conde
don García y su esposa doña urraca que, para gloria de nuestro reino,
estuvieron al frente del gobierno de los najerenses y
calagurritanos...decidieron, con nuestro consejo y consentimiento, poblar la
villa llamada Logroño...y aconsejaron dar ley y fuero a los que allí quisieran
establecerse, a fin de que pudieran vivir sin verse sometidos a la grave
opresión de la servidumbre... Y, siguiendo su consejo, .... Decidimos darles
fuero, en el que deberán vivir todos los que ahora pueblan el sobredicho lugar
y los que, dios mediante, lo hagan por siempre, así franceses como españoles,
como cualesquier otras gentes y mantenerse conforme al fuero de francos
y....ordenamos ... .... (3) ni tengan sobre sí fuero malo... Sino que
permanezcan siempre libres e ingenuos....(28) y los pobladores de Logroño
tengan plena licencia para comprar heredades donde quisieran... Y, si tuvieran
necesidad de venderlas, véndanlas a quien quisieran...(29) y todo poblador de
esta villa que tuviera su heredad un año y un día sin contradicción, téngala
suelta y libre...(30)...y donde pudieran encontrar, dentro del término, tierras
yermas sin labrar, que las labren. (31) y donde encontraran hierbas para pacer,
que las aprovechen para pasto...(38) y si algún poblador hiciera molino en su
heredad, téngalo a salvo y libre....(43) y tengan licencia para comprar ropa,
trapos, bestias y toda clase de animales para carne... (32) y donde pudieran
encontrar aguas para regar las piezas o las viñas o para los molinos o los
huertos o cualquier otra necesidad, que las tomen. (33) y donde encontraran
leña, montes, raíces para quemar o hacer casas o cualquier otra necesidad, que
las tomen sin ningún impedimento.... (36) y que tengáis y poseáis esta donación
mía firmemente sin ningún impedimento, vosotros y vuestros hijos y toda vuestra
progenie o descendencia...”
Fragmentos según numeración y transcripción de BARRERO
GARCÍA, ANA MARÍA “Estudio crítico y edición del fuero de Logroño”, en vv.aa, ANGEL
SESMA (coord..), historia de la ciudad de Logroño, vol. Ii, EDAD MEDIA.
12. CARTA PUEBLA
Yo Alfonso concedo esta carta a vosotros cristianos
mozárabes, a los cuales yo saqué, con el auxilio divino, del poder de los
sarracenos y conduje a tierras cristianas. Me complace porque abandonasteis
vuestras casas y vuestras heredades y vinisteis a poblar mis tierras,
concederos buenos fueros en toda mi tierra, que seáis libres y francos vosotros
y vuestros hijos, en todo cuanto podáis poblar y trabajar en las villas y
términos que yo os daré. Vosotros mozárabes no daréis lezda en todas mis
tierras en los mercados que hagáis, ni daréis hueste ni cabalgada y tendréis
todos vuestros juicios en vuestra puerta. Andaréis libres y seguros por toda mi
tierra sin que nadie os haga daño, pero si alguien os agravia pagará de multa
mil maravedís […].
Texto extraído de j. M. Lacarra, documentos
para la reconquista y repoblación del valle del Ebro
13. LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA (1212)
La batalla se riñó el día 16 de julio de 1212, y los cristianos utilizaron la
misma táctica que los almohades habían empleado por vez primera en ALARCOS. El Miramamolín
(emir-Al-Muminin, o sea emir de los creyentes) almohade huyó a uña de caballo,
y aquella misma noche llegó a Jaén. El botín cogido por los cristianos es
incalculable. Basta señalar que el precio del oro se hundió inmediatamente en
las ferias de Champaña y que el rey SANCHO I el fuerte se convirtió a partir de
esa batalla en el más acaudalado banquero del mundo occidental. Sus fabulosos
préstamos se hicieron a base del oro cogido en esta batalla.
Si económicamente la batalla fue un desastre para el
mundo musulmán, desde el punto de vista demográfico prácticamente desapareció
su ejército. Las cifras que dan los cronistas cercanos a los acontecimientos
son muy dispares, pero parece que murieron entre cien mil y ciento cincuenta
mil soldados musulmanes. Aunque no se conocen los efectivos numéricos del
ejército musulmán, es evidente que las bajas sufridas fueron casi el total de
las gentes capaces de llevar armas.
Una masa tan considerable de cadáveres insepultos,
sobre los que actuó el calor andaluz del verano, produjeron inmediatamente una
epidemia de disentería, que impidió a los cristianos ocupar todo el reino
musulmán. Es más, las escasas ciudades que tomaron inmediatamente, o que
quedaron vacías por la huida de los musulmanes (Úbeda, Baeza), se tuvieron que
abandonar. Sólo faltó que el siguiente año 1213 fuese de sequía, escasez y
hambre para que la consecuencia lógica del éxito de las Navas de Tolosa no
pudiese llevarse a efecto. (Ubieto,
A. y otros: Introducción a la Historia de España. Barcelona, 1980).
14. PARIAS
Cuenta la estoria que después que fue finado el rey
don Ferrando, alzaron rey en Castilla é en León, é fué alzado en la muy noble
ciudad de Sevilla, don Alfonso su fijo, é comienzó á reinar en el mes de mayo á
veinte é nueve días. E andaba el año de la era de adán en cinco mill é veinte é
un años (...) E la era de césar en mill docientos ochenta é nueve años romanos,
ciento cincuenta días más. Y la era de la nascencia de Jesu-christo en mill
docientos é cincuenta é dos años (...) E la edad deste rey don Alfonso en
treinta é dos años; e este fue el deceno rey de Castilla é de León, que por
este nombre fue llamado. Este rey don Alfonso, en el comienzo de su reinado,
firmó por tiempo cierto las posturas é la avenencia que el rey don Ferrando su
padre había fecho con el rey de Granada, é que le diesen las parias porque
gelas non dieron tan complidamente commo las daban al rey don Ferrando su padre
(...) E como quier que estas parias diese el rey de Granada al rey don Ferrando
para que le dejase vevir en paz, pero más lo daba por manera de
reconoscimiento, porque este rey don Ferrando dió ayuda de gentes á este rey de
Granada é de los otros logares del reino contra un linaje de moros que eran sus
contrarios muy poderosos, é decianles los de soysemela (...) E por estas
razones había el rey don Ferrando de los moros tan grandecuantía de parias. E
el rey don Alfonso su hijo, en el comienzo de su regnado mandó desfacer la
moneda de los pepiones él fizo labrar la moneda de los burgaleses, que valía
noventa dineros el maravedí, é las compras pequeñas se facían a sueldos, e seis
dineros de aquellos valían un sueldo, é quince sueldos valían un maravedí. E
destos le ovo de dar cada año el rey de Granada docientos e cincuenta mill
maravedís. E en este tiempo, por el mudamiento de estas monedas, encaescieron
todas las cosas en los regnos de Castilla é de León, é pujaron muy grandes
cuantías.
"Crónica del rey Alfonso décimo", Crónicas
de los reyes de Castilla, ed. C. Rosell, Madrid, 1953, tomo i, pp. 4-5.
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