LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA, DALÍ
PRESENTACIÓN: Nos encontramos ante el famoso
cuadro de la Persistencia de la Memoria, una
de las obras más emblemáticas de Dalí y uno de los paradigmas del Surrealismo
Figurativo más relevantes de la Historia del Arte. Se trata de un lienzo al óleo
realizado por Dalí en 1931.
DESCRIPCIÓN y TEMA:
El cuadro representa un paisaje onírico, una visión de la Costa
Brava (Cadaqués) tan habitual en la obra del pintor. En este caso aparece un
paisaje marino al anochecer en el que parece adivinarse al fondo cabo Creus y su costa escarpada. Sobre ese paisaje se desarrolla una
escena insólita: una extraña criatura durmiendo o quizás inerte sobre la arena
(hay quien ve un autorretrato del pintor) y unos relojes que se derriten sobre
ella y sobre otros elementos del cuadro.
Dalí nos muestra las formas de unos relojes que han perdido su
habitual tacto duro para volverse blandos (de aquí que también se conozca esta
obra como Relojes blandos), con un cierto carácter orgánico.
Dichos relojes se apoyan en distintos objetos (un tronco seco,
una mesa) de los que destaca un volumen informe que vagamente (por las
pestañas) nos puede recordar un rostro humano. (Método crítico-paranoico o
doble imagen).
En la zona izquierda aparece un nuevo reloj lleno de hormigas.
En general, aunque la presentación sea realista en sus
técnicas, tanto la relación de los objetos como su cambio de cualidades
físicas, nos están remitiendo a una imagen por completo incongruente y
fuera de la lógica, fruto del inconsciente, que nos provoca extrañeza y
sentimientos contradictorios que la larga planicie solitaria sólo acentúa aún
más.
Análisis formal:
El dibujo tiene una enorme importancia en el
cuadro. Es de líneas puras, muy académico. Los objetos están representados con
exactitud y detallismo, pero sus dimensiones no son reales y están deformados.
De la misma manera color y luz se tratan a
la manera tradicional, jugando con los fríos de los relojes que se destacan
sobre el fondo cálido realizado a través de tonos terrosos.
o La
luz juega un gran papel. La luz del atardecer se proyecta desde la
izquierda dividiendo el cuadro en dos partes no simétricas: una tenebrista, en primer término, con
un foco de luz a la derecha que ilumina suavemente los objetos, que proyectan
sus sombras y se recortan en el espacio; y la otra, fuertemente iluminada, al
fondo, con una luz muy blanca, irreal.
o
El color es rico y variado. Predominan los tonos fríos (azules,
grises, blancos), que contrastan con los cálidos (ocres, marrones y amarillos).
La composición está muy estudiada. Domina la línea horizontal del mar al
fondo, remarcada por la luz, que divide el cuadro en dos mitades desiguales
pero armoniosas. Se complementa con la horizontal de la rama seca del árbol,
que con su tronco marca a la izquierda una vertical que equilibra la
composición. Como elementos dinámicos, el pintor utiliza las líneas diagonales
(mesa, cabeza) y las curvas (relojes, cabeza). El color contribuye a lograr
estos efectos, ya que los tonos cálidos nos acercan las formas, mientras que
los fríos las alejan.
La perspectiva tradicional (punto de
fuga y pérdida de definición de los contornos) existe, pero el espacio parece
extraño. El punto de vista del espectador es
alto, aunque no en todos los objetos, con lo cual consigue realzar los objetos del primer plano a la
vez que se alarga la fuga visual hacia el paisaje.
COMENTARIO
En este paisaje como soñado aparece una asociación extraña como
en los sueños, lo que permanece y dura la
roca se representa de forma rígida como los acantilados y lo que se desvanece
como el tiempo como los relojes que se ablandan y se derriten.
Dalí
utiliza en esta obra su famoso método
crítico-paranoico con el que pretendía fotografiar los sueños. Como
buen surrealista, su objetivo era el de sacar a la luz las visiones extrañas
que se producen el subconsciente, siguiendo ideas de Freud. Para ello recurre a
una técnica inspirada en los clásicos de los que era un gran conocedor
(Rafael, Vermeer, Velázquez). De aquí que nos encontremos con un dibujo
correcto (en zonas sumamente detallista), así como un uso de la luz y la
perspectiva que nos provoca el aspecto tridimensional y real de
la escena, como un cuadro clásico.
Sobre
esta base técnica (en nada revolucionaria) proyecta una temática de raíz
surrealista en donde son habituales las asociaciones
insólitas (los relojes tirados en una playa), el gusto por los temas escatológicos considerados de mal gusto (los
insectos, la idea de putrefacción o la de mutilación), utilización de lo monstruoso o el tratamiento del paisaje con luces
rasantes, perspectivas profundas y sombras alargadas que le dan un carácter
onírico, de escenario de sueños, con el tiempo detenido y fuera de la
experiencia real.
Con
todo esto pretende seguir las ideas expresadas por Bretón en su
manifiesto surrealista, mostrando todos aquellos temas que la razón,
el buen gusto o las convenciones sociales no dejan salir al exterior, siendo,
en este punto, una postura revolucionaria y en gran parte provocadora que
apela, más que a la razón, a los sentimientos, o mejor aún, a los puros
instintos que aparecen aquí reflejados para que el espectador se enfrente con
ellos, asomándose a su propio abismo.
CONTEXTO HISTÓRICO-ARTÍSTICO
Como hemos dicho es una obra perteneciente al
Surrealismo, movimiento de vanguardia artística creado en 1924 tras el
Manifiesto de André Breton, guía espiritual y dictador del mismo.
Inicialmente literario, afecta a todas las artes y termina siendo
una actitud vital, un estilo de vida que intenta transformar la sociedad
burguesa. El Surrealismo es heredero del movimiento Dadá en el uso constante de
la provocación (“épater le bourgeois”) y los materiales de desecho, así como en
su deseo de liberar la imaginación del corsé de la razón. Inspirándose en
Freud, los surrealistas creían que la única forma de hacerlo era tener acceso
al subconsciente. Su temática es la de los sueños. El arte será para ellos un
método de conocimiento de la realidad interior, no visible. En cuanto a las
técnicas, usan el automatismo (que consiste en dibujar o escribir sin lógica,
moviendo la mano incontroladamente), la desorientación reflexiva (por la que
asocian objetos extraños, surgidos del subconsciente, en espacios lógicos y
realistas, queriendo hacer buena la frase de Lautreamont “Bello es el encuentro
fortuito sobre una mesa de operaciones, de una máquina de coser y de un
paraguas”), el frotagge o dibujo obtenido mediante frotamiento, y otras
técnicas dadás como el fotomontaje, el objeto encontrado,etc.
Dentro del Surrealismo hay dos modalidades: la objetiva o
figurativa, que utiliza una técnica casi fotográfica para imitar la realidad, y
a la cual pertenecen Dalí, Magritte, Ernst, Delvaux.. y la antiobjetiva o de
formas más o menos abstractizantes, de un lenguaje casi poético. En ella
incluimos a Miró, Tanguy, Matta...
Autor: Salvador Dalí (1904-1989) el más conocido de los pintores del Surrealismo en España. Nacido
en Figueras, estudia en Madrid, en cuya Residencia de Estudiantes se hace amigo
de García Lorca y de Buñuel, con quién realiza el film "Un perro
andaluz". En 1929 conoce a Gala, su mujer y musa, quién le introduce en el
círculo parisino de los surrealistas. Pinta entonces sus obras más importantes:
"El gran masturbador", "El enigma del deseo" y "La
persistencia de la memoria", en las que desarrolla sus obsesiones (el
sexo, lo blando, lo putrefacto de la materia) y aplica el método
paranoíco-crítico de su invención: cultivar el engaño, pero manteniendo la
consciencia de que el control de la razón ha sido suspendido deliberadamente.
Con un dibujo academicista y de gran exactitud, da realidad a sus delirios, a
sus sueños. Su actitud megalómana, provocadora, su impudor y su desmedido amor
al dinero (apodado como “míster dólar por A. Bretón) escandalizan a los propios
surrealistas, que lo expulsaron en 1933 del grupo. Además, en la Guerra Civil
española muestra simpatías por el bando franquista. Inspirándose en ella pinta
"Construcción blanda con judías hervidas" y "Canibalismo de
otoño". Instalado en Estados Unidos desde los años 40, evoluciona hacia el
conservadurismo, explotando cínicamente la religiosidad sentimental y
escandalizando con sus paradójicas y extravagantes actuaciones, lo que le
resulta muy rentable. Entre sus obras destacamos "La Madonna de Port
Lligat", "El Cristo de San Juan de la Cruz", y " Las
tentaciones de San Antonio".
Entre sus aportaciones podemos señalar:
-
El desarrollo del método
paranoico-onírico, del que es ejemplo este cuadro, por la asociación de
elementos figurativos y simbólicos imposibles en la realidad.
-
El uso de imágenes múltiples, como en el
cuadro “Enigma sin fin”, en que una imagen se transforma en otra sin previa
modificación.
-
Sus interpretaciones sexuales y
eróticas en la línea freudiana.
A modo de conclusión señalar que este mítico cuadro al contrario de lo que muchos piensan, un lienzo bastante pequeño,
pero no deja de ser fascinante y es una de las estrellas del MoMA de Nueva
York. Según el
propio Dalí, que contaba con 28 años al pintarlo, dos cosas
fueron su inspiración para este cuadro. En primer lugar, se inspiró en
los quesos camembert («tiernos, extravagantes, solitarios y
paranoico-críticos») y otra inspiración fue la teoría de la
relatividad de Einstein. Sabemos que Dalí era
un enamorado de la ciencia y siguió el trabajo del científico con curiosidad.
Al parecer los relojes derritiéndose son un símbolo inconsciente de la
relatividad del espacio y el tiempo. Son relojes muy realistas que siguen marcando la
hora (más o menos las 6 PM). La técnica de Dalí era muy académica y
sus cuadros parecen sueños de verdad. Sabía hacer lo que él llamó «fotografías
de sueños pintadas a mano».
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