Características de la flora y la vegetación
La flora canaria ha
sido para visitantes y científicos tema de especial interés y de numerosas
publicaciones, por su diversidad y riqueza. Esto es debido a las propias
peculiaridades geológicas y climáticas de las Islas Canarias. Para
entender la originalidad de
la flora y vegetación de Canarias hay que tener en cuenta su condición de islas, por lo que las especies necesitan
métodos de llegada y
de colonización.
También son territorios relativamente jóvenes desde el punto de vista de la
historia natural. A partir de las primeras especies que llegaron al
Archipiélago, se han ido desarrollando otras nuevas, en función de las características climáticas y
el relieve donde
se asientan, y también dependiendo del grado de intervención del hombre sobre el
territorio. Todos estos factores han propiciado que en las Islas exista un alto
grado de biodiversidad,
tanto de especies como de hábitats,
en función de las condiciones ambientales que se den.
En primer
lugar, las Islas son tierras donde han podido conservarse, desde tiempos
remotos, debido a su aislamiento, géneros y especies vegetales que en otros
puntos del planeta se encuentran fósiles, enterrados bajo capas geológicas ya
antiguas. En segundo lugar, la sucesión de climas variados, a causa de bruscos contrastes en el
relieve, generando numerosos microclimas, ha dado origen a diferentes estratos
vegetales o a pequeños núcleos donde viven especies endémicas, o con carácter
puramente local.
En el paisaje canario algunas especies
se han convertido en símbolos publicitarios de las Islas, como es el caso
del drago o
las strelitzias.
Sin embargo, éstas últimas no son propias del Archipiélago. Por eso hay que
distinguir entre especies autóctonas, especies endémicas y las especies que han
sido introducidas por el hombre a partir del siglo XIV, cuando los europeos
llegan a las islas.
La vegetación autóctona la
forman las especies que son propias de Canarias, pero no necesariamente
exclusivas del Archipiélago, puesto que por lo general, es compartida por toda
la región
Macaronésica (Azores, Madeira, Islas Salvajes, Canarias y
Cabo Verde).
La flora endémica la
forman especies que son exclusivas del Archipiélago o de algunas islas
concretas, y por lo tanto no se dan en ningún otro lugar.
También hay que tener en cuenta que
buena parte de la vegetación de las Islas está constituida por especies introducidas,
las cuales han influido notablemente en la repartición de las que ya existían,
pues algunas se desarrollaron tan bien que desplazaron a las originales.
ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS
Varios autores consideran la flora
canaria de origen mediterráneo, habiendo llegado a las Islas en la Era
Terciaria. Poco después de su arribada, dicha flora queda prácticamente
aislada, evolucionando en formas, variedades y especies, de acuerdo con las
influencias del medio ambiente y las propias características genéticas de las
especies.
Debido a su antigüedad, que abarca
varios millones de años, presenta diversas relaciones, no sólo con la flora de
la cuenca mediterránea, sino también con África, Asia y América del Sur.
El carácter ancestral está reforzado
por el predominio de formas arborescentes leñosas y la existencia de géneros
endémicos, entre otras razones biológicas.
Número y distribución
En la actualidad, existen alrededor
de 1.700-1.800
plantas superiores que crecen espontáneas en las Islas.
Puede afirmarse que aproximadamente 500-600
han sido introducidas a partir de la Conquista. La flora estrictamente canaria apenas rebasaría las 1.000
especies, cifras que están continuamente sometidas a correcciones debido a los
nuevos descubrimientos.
Según en la zona en la que nos
encontremos, la vegetación presenta unas características diferentes. La
vegetación de las Islas podemos clasificarla por bandas altitudinales.
·
Zona
baja o de matorral costero: Formaciones
de ‘suculentas’ (cardonales y tabaibales) y pequeños matorrales de las
formaciones arenosas.
·
Zona
de bosque termófilo: Dominado por sabinares y palmerales.
Estas dos formaciones aparecen siempre acompañadas por otras especies como el
sauce, el drago y el acebuche.
·
Zona
de bosque de monteverde: Predominan los bosques de laurisilva,
más o menos conservados. Los montes de fayal-brezal pueden ser el resultado de
la tala de los bosques de laurisilva o bien, una vegetación natural de
transición a otros pisos de vegetación.
·
Zonas
de bosque de pinos: Los
pinares ocupan una gran extensión, coronando las islas más montañosas. El pino
canario gracias a sus cualidades para adaptarse a situaciones adversas, ha
jugado un papel importante en la colonización de los terrenos arrasados por los
volcanes, siempre que se hallen dentro de su área potencial.
·
Vegetación
de alta montaña: La zona de
matorral de cumbre o de alta montaña posee especies adaptadas a bruscos cambios
de temperaturas, a una fuerte insolación, a intensos vientos y que en ciertos
períodos del invierno llegan a soportar nevadas. Las especies más
características son las retamas del Teide y el codeso.
Los cardonales y los pinares son
exclusivos de Canarias, mientras que los bosques de laurisilva también existen
en la vegetación de los archipiélagos portugueses de Azores y Madeira.

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